Los padres de Lucía en una de las ruedas de prensa que dieron antes de que se cerrara el caso
Los padres de Lucía en una de las ruedas de prensa que dieron antes de que se cerrara el caso - J.J.M.

Caso Lucía VivarLos padres de la niña aparecida muerta en las vías de Pizarra pedirán reabrir el caso

Hasta el momento llevan recogidas unas 110.000 firmas y han cambiado de abogado para que se vuelva a investigar la muerte de Lucía

Málaga Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Lucía Vivar se marchó sola el 26 de julio de 2017 por las vías del tren de cercanías entre Álora y Pizarra, en medio de la noche, despintándose de una celebración familiar en el bar de la estación de Pizarra. Tenía tres años, se adentró en la oscuridad absoluta caminando entre los raíles, por encima de las piedras y las traviesas. Anduvo con unas pequeñas sandalias 4,2 kilómetros y agotada por el esfuerzo se acurrucó entre los raíles. Allí el primer tren de la mañana le dio un golpe mortal en la cabeza. Tras una noche de búsqueda, la niña apareció sin vida en aquella vía al despuntar el alba del día 27 de julio. Es la versión oficial de lo ocurrido y con ella se cerró la causa el pasado febrero. Sin embargo, sus padres se resisten a creerlo y aseguran que van a pedir la reapertura. «Es un cuento que nadie que analiza con rigor el caso se cree», afirma rotundo Antonio Vivar, padre de Lucía.

Y esas dudas le han empujado a una recogida de firmas pidiendo «Justicia para Lucía». «La versión oficial se desmonta sola. Simplemente haciendo ese maldito recorrido que mi hija nunca hizo», asevera el padre, que afirma que se han puesto en manos del mediático abogado Marcos García Montes para intentar dar un giro al caso. Asegura que tienen los informes de criminología y forenses de parte, que contradicen la versión oficial y que hay datos que apuntan en una dirección diferente a la que llevan las diligencias de la Guardia Civil.

Según explicaron los investigadores, Lucía anduvo por las vías. Se cayó en varias ocasiones, como demostrarían las heridas en manos y piernas. También se habría sentado a descansar y, por eso, tendría las manchas de grasa en las piernas y el vestido. Finalmente, agotada se acostó en las vías para caer en un sueño profundo. «Habría que organizar excursiones para que vean el disparate que sostiene la Guardia Civil. No hay mejor fórmula para despejar las dudas que esa», afirma el padre, que siempre ha sostenido que es «imposible» que su hija hiciera ese trayecto y cree que alguien se la llevó, la mató y la dejó en ese lugar. «No se trata de que me lo crea o me lo dejé de creer, los casos se investigan para resolverlos y no para maquillarlos a su antojo y archivarlos», espeta Antonio Vivar.

La petición de reapertura cuenta ya con un importante apoyo popular. Antonio Vivar señala a ABC que ya tienen unas 110.000 firmas de personas pidiendo que se reabra la investigación y que se vuelvan a hacer las pesquisas necesarias para que se aclaren «todos los interrogantes» sobre la muerte de su hija. «Un bebé no desaparece en un minuto y se escabulle de algo más de un millar de personas, que en apenas unos minutos se reunieron allí para ayudar en la búsqueda», señala Vivar, que explica que hay un dato forense que puede ser determinante y que apuntó el doctor Luis Frontela en sus informes.

No hizo la digestión

«La niña tenía la digestión sin hacer, en su estómago estaba la cena. Eso es brutal y fulmina la versión oficial. Nunca está de más recordar que la niña no tenía la digestión hecha, pese a que supuestamente muere ocho horas después de cenar», explica el padre de Lucía, que dice que «las fotografías de la autopsia lo demuestran». «Es completamente imposible si los hechos se desarrollaran tal y como se cuentan en la sentencia», remarca el padre.

El padre reprocha que en la investigación no se dan muchos de los hechos como certezas. «Ellos son los primeros que no dan crédito a la historieta que montaron. Si tan claro lo tenían todos por qué en los informes solo aparecen conjeturas con aparentemente, compatible con, se estima que, probablemente…», remarca Vivar, que explica que sólo quiere una explicación convincente sobre qué le pasó a Lucía aquella noche y por eso pedirá que se vuelva a investigar la muerte de su hija, hace ahora más de dos años.