Una de las pintadas contra la alcaldesa de Benaoján
Una de las pintadas contra la alcaldesa de Benaoján - ABC
PINTADAS

Un criadero ilegal de gallos de pelea, detonante de pintadas contra la alcaldesa de Benaoján

Un vecino descubrió el miércoles mensajes deseándole un cáncer, insultos y hasta amenazas de muerte contra la socialista Soraya García

MálagaActualizado:

El lugar es una construcción abandonada propiedad del Ayuntamiento de Benaoján, un municipio de la Serranía de Ronda en Málaga. Allí había una serie de individuos y la alcaldesa, Soraya García, mandó a la Policía Local para que los desalojara. Esa misma tarde, un vecino descubrió una serie de pintadas en contra de la regidora.

En las paredes se leía «muerte a Soraya», la llamaban «puta», «guarra», a la vez que le deseaban «un cáncer». Enfermedad que ya superó la regidora en un pasado reciente. En otra pared se podía leer un claro «muerte alcaldesa puta». Según fuentes cercanas a la investigación, el detonante sería que había uncriadero ilegal de gallos de peleaen este edificio.

Este inmueble está enfrente de unas instalaciones que el Ayuntamiento usa como almacén municipal y por donde pasan, cada mañana, los trabajadores para recoger el material. Los autores de las pintadas sabían que las iban a ver, al menos, a la mañana siguiente los operarios del Consistorio. Por eso las dejaron. La propia regidora dijo tras conocer las pintadas que no se iba a amedrentar y denunció ante la Guardia Civil lo que había sucedido.

Se ha denunciado a cinco vecinos de la localidad, que son conocidos por el resto de ciudadanos por ser conflictivos. Les gustan las peleas de gallos y allí habían montado su cambalache para criar e intercambiar ejemplares –según fuentes cercanas a la investigación–. Sin embargo, no era allí donde organizaban las peleas.

Viejos conocidos

Según las pesquisas realizadas hasta el momento, el Ayuntamiento intervino porque estaban usando este espacio público y en obras, por lo que no tiene las condicones de seguridad para estar ocupado, para «prácticas fuera de las normas sanitarias y de convivencia».

Al ser detectados montaron en cólera, más cuando se les obligó a desalojar la zona. Esa es la razón por la que presuntamente realizaron las amenazas. El grupo ha sido denunciado, ya que momentos antes de que un vecino avisara, en la tarde del miércoles, con la aparición de los insultos un testigo ocular los sitúa en el lugar de los hechos.

Tendrán que declarar ante la Guardia Civil, puesto que se les estaría investigando por la comisión de los presuntos delitos de amenazas, insultos y odio, tanto personal como contra la autoridad. Se da la circunstancia que dos de ellos son viejos conocidos de las autoridades, ya que hace unos dos años participaron en una paliza a unos vecinos de una localidad cercana.