Policía Nacional
Policía Nacional - ARCHIVO
ACOSO ESCOLAR

Detenidos dos menores en Málaga por humillar a otro rapándole la cabeza

Los chicos investigados se cobraron con estos hechos una apuesta en un callejón, rodeados de público y lo difundieron por redes sociales

MÁLAGAActualizado:

Tras la ocupación Nazi, en Francia se rapaba la cabeza a los colaboracionistas con las tropas alemanas para identificarlos y humillarlos públicamente. En la Guerra Civil en España está documentado este castigo público, sobre todo en mujeres. «Yo soy. Memorias de rapadas» fue una exposición, a prinicipios de año, que documentaba esta acción en diferentes conflictos en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad. Rapar la cabeza y dejar calvo es una forma de humillar al contrario. Es por esta razón que han sido detenidos dos menores en Málaga por un delito contra la integridad moral de las personas al raparle la cabeza en público a un compañero.

La Policía Nacional ha arrestados, en un municipio de Málaga que no se determina para preservar la identidad de los implicados, a dos menores de 15 y 16 años por humillar a un compañero. Según las pesquisas, uno de los dos investigados, quedó con la víctima y varios amigos en un callejón, sacó una maquinilla y le rapó la cabeza.

El otro investigado lo grabó para difundirlo en las redes sociales. Las fotos de la humillación, como lo catalogan los investigadores, se pasaron a grupos de WhatsApp de los que formaban parte los presuntos agresores y la víctima. Todos compartían clases en el mismo centro educativo. Eran compañeros, tanto los detenidos, como el rapado, como el grupo que asistió a la humillación pública.

La investigación se inició a raíz de que la madre del menor rapado denunciara los hechos ante la Policía Nacional. La progenitora, al llegar a casa, vio que su hijo tenía la cabeza rapada y descubrió lo que había sucedido. Lo pusieron en conocimiento de las autoridades y los agentes realizaron las gestiones necesarias para el esclarecimiento de los hechos.

Se averiguó que la víctima, al parecer, había hecho una apuesta con sus presuntos agresores y que perdió. El pago era el pelo de la víctima. Para pagar la deuda es para lo que fue citado por uno de los investigados en un callejón con la intención de raparle la cabeza. Al evento, acudieron varios jóvenes, que habían sido citados en aquel lugar por mismo investigado para presenciar la humillación.

El grupo rodeó al menor y, mientras que uno le rapaba la cabeza, otro grababa los hechos y los difundía. Posteriormente, para dar más difusión a lo sucedido se pasaron las fotos a los grupos de mensajería instantánea a los que pertenecían.