El paciente Eloy Ruiz (3º por la drcha.) junto a los enfermeros encargados del proyecto HEDO
El paciente Eloy Ruiz (3º por la drcha.) junto a los enfermeros encargados del proyecto HEDO - I. Ruiz
Salud

El SAS implanta con éxito en Málaga el trasplante de médula ósea a domicilio

El sistema, que favorece la recuperación de los pacientes, ya ha sido probado satisfactoriamente en más de una decena de pacientes

MálagaActualizado:

A Eloy Díaz salir a la calle durante el tratamiento le ha dado vida. Es uno de los doce pacientes que el Hospital Regional de Málaga ha tratado en su propia casa de un trasplante de médula. No puede comparar la vez que estuvo en aislamiento compartido con esta ocasión. Ha sido todo un éxito. «Ninguno ha tenido que ser reingresado» ha asegurado la hematóloga responsable del programa, María Jesús Pascual, quien ha explicado que esta innovación supone «un cambio total de la medicina».

Con este sistema se vuelve a los inicios sanatorios, cuando los profesionales acudían a casa del enfermo para remediar sus dolencias. La clave para que un paciente sea seleccionado es que tenga un cuidador -familiar o amigo- que esté las 24 horas del día con él, además de que la casa se mantenga limpia, se viva a menos de una hora en coche del centro hospitalario del proyecto y la capacidad de autocuidados.

El requisito más complicado es el del cuidador, advierten los profesionales. «No abundan y quienes no lo tienen no se les puede hacer en domicilio». Eloy, aquejado de mieloma múltiple desde 2007, ha sido uno de los afortunados, su mujer ha podido estar en casa con él pendiente de su evolución y pese a que ha tenido más carga de trabajo, ella también prefiere que su marido esté en casa.

Pese a que el cuidador debe estar apoyando al paciente las 24 horas, los cuidados en el domicilio los realizan enfermeros, quienes realizan una valoración integral de la enfermedad. Así, establece un plan de cuidados individualizado, realizando la toma de constantes y registros, la administración del tratamiento, la extracciones de sangre pertinentes, o los hemocultivos. Esta labor se apoya en la del cuidador, quien recibe unas nociones básicas para la salud del paciente, como la elaboración de una dieta saludable.

La comida mediterránea y los paseos al aire libre, en lugar muy abiertos, son de riguroso cumplimiento. Al igual que la llamada matutina de uno de los enfermeros para comentar cómo ha ido la noche y conocer si el paciente necesita algún medicamento o una atención especial ha reseñado la supervisora de enfermería de Hematología, Esther Manotas. Para que el seguimiento sea eficiente, pueden contactar por teléfono con los profesionales todos los días de la semana de 08:00 a 22:00, quienes determinan la pauta de tratamiento a seguir frente a las diversas situaciones.

El programa, llamado HEDO (Hematología Domiciliaria), nace con la «idea de optimizar los recursos». Hace un año, los profesionales de este área del Hospital Regional presentaron el proyecto a la dirección del centro. Tras analizar los posibles modelos, se optó por el «más completo y complejo» porque «merecía la pena». Ahora los facultativos encargados del HEDO están «muy contentos» por los resultados obtenidos, tal y como ha mantenido en la presentación del programa el director de la unidad de Hematología y hemoterapia, Manuel Isidro Muñoz.

Un programa «mucho más ambicioso»

Con la vista puesta en los casos de éxito que habían llevado a cabo en Barcelona, los profesionales de Málaga pusieron rumbo a la Ciudad Condal para absorber todos los conocimientos que los facultativos de allí habían adquirido gracias al proyecto de allí. «Vimos qué referencias podíamos tener y que los compañeros de Barcelona tenían un camino recorrido muy interesante. Aprendimos cómo han ido solventando los problemas y los retos que les han ido surgiendo».

Para el doctor Muñoz este programa es «mucho más ambicioso» y al igual que sus compañeros, piensa que se podría emplear con otras enfermedades para que los pacientes ganen en calidad de vida. Por eso han animado a la Administración a que continúe apoyando estos programas.

En este sentido, el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, quien ha asistido a la presentación de HEDO ha anunciado se van a «reforzar, potenciar y ampliar porque entran en la línea de trabajo» establecida por la Junta de Andalucía. Aguirre ha apuntado que este modelo es «mucho más eficiente respecto a costes» que mantener a estos pacientes en el hospital y que, además, «se mantiene la calidad del servicio».

«Inovarse o morir y esto es innovación» ha afirmado el consejero, quien se ha mostrado orgulloso del trabajo realizado por los profesionales del Hospital Regional de Málaga. Asimismo, Aguirre ha subrayado la importancia de que se haya conseguido «con éxito desde el punto de vista terapéutico y de calidad». «Tenéis el apoyo de la Administración. Este barco lo vamos remando hacia el mismo sitio» ha sentenciado el consejero.

El Regional, líder nacional en trasplantes

El Hospital Regional Universitario de Málaga alcanzó el pasado año los 146 trasplantes de progenitores hematopoyéticos, una estadística que sitúa a la unidad del centro como el primero de España en esta actividad. Esta cifra, que ha aumentado exponencialmente en los últimos años, es fruto del trabajo y la investigación de los profesionales de la Unidad asistencial de Hematología, pionera en la implantación a nivel nacional de uno de los protocolos de prevención de la enfermedad injerto contra huésped.

Los trasplantes de médula ósea comenzaron a realizarse en el centro en 1989 y, desde entonces, se ha convertido en el hospital andaluz que más intervenciones de este tipo hace, siendo también uno de los referentes a nivel nacional.

Esta intervención es un proceso que requiere una propuesta argumentada por parte de los facultativos, quienes realizan una valoración en sesión clínica para decidir su inclusión en el programa y la modalidad de trasplante que sea más adecuada.

Una vez hecha la valoración, el equipo de pretrasplantes y aféresis y uno de hospitalización se ocupan del paciente hasta que la nueva médula se haya implantado. Finalmente, un seguimiento y tratamiento ambulatorio vigila que el riesgo de complicaciones infecciosas, una recaída o alteraciones inmunológicas no se produzcan.