Teresa Rodríguez en un acto de campaña
Teresa Rodríguez en un acto de campaña - ARCHIVO

Elecciones en Andalucía 2018La candidatura paracaidista de Teresa Rodríguez no frena la sangría de la extrema izquierda en Málaga

Adelante Andalucía es la formación que más apoyos pierde en la provincia con una fuga de 52.939 votantes

MálagaActualizado:

El final de campaña fue en Torremolinos para animar a las masas. Alberto Garzón decía que jugaba en casa, Pablo Iglesias apeló a la memoria de Antonio Romero o Julio Anguita, Antonio Maíllo llamó a votar a Teresa Rodríguez, que allí apeló a la unidad de una confluencia convulsa. Ni las palabras de cariño, ni el rescate de pasajes de la Guerra Civil lo consiguieron apaciguar. No bastó gritar aquel «¡No pasarán!» de Dolores Ibárruri «La Pasionaria», fundadora del Partido Comunista en España. La herida era honda en una confluencia que sangró la noche del 2 de diciembre. Derramó 52.939 votos, pese a la foto en la playa de Torremolinos en la jornada de reflexión o quizá por la imagen de Rodríguez votando en Cádiz.

Preguntada por ABC en campaña, dijo que la elección de Málaga para encabezar su candidatura fue fruto de «un tándem de presidenta y vicepresidente». Aseguró que Maíllo iba a Sevilla y ella a Málaga, «las dos ciudades más grandes de Andalucía». «Si me hubiera presentado por Sevilla a nadie le hubiera extrañado», remarcó Rodríguez, que eligió Málaga y levantó ampollas. Un lugar que es tierra hostil, por otra parte, por la guerra, que está en los juzgados, con los concejales de Costa del Sol Sí Puede.

Llegó para romper las cábalas de todos y no sentó bien. En Málaga no se quería a una paracaidista, aunque fuera la candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía por Adelante Andalucía. Se creyó que debía hacerlo por Cádiz, provincia natal de la líder de Podemos, y eso mosqueó a los que tenían puestas sus esperanzas en entrar en la lista o que solo veían otras opciones mejores para liderar la confluencia en la provincia.

Cabreo en las bases

El resultado de la llegada fue un cabreo considerable en el seno de la formación, que afea que a Teresa Rodríguez apenas se la ha visto en la campaña. Consideran que, al ponerla a ella en cabeza, se ha solapado al resto de la candidatura y, por esto, se duda de la eficacia de la campaña electoral, como ha podido saber ABC.

Así la formación se ha quedado lejos de los 151.379 apoyos que tuvieron por separado en 2015 y han cosechado unos pírricos 98.440 votos, que les ha llevado en algunos lugares tradicionales, como la zona norte de Málaga capital, a rivalizar con VOX, que ha tenido un 12 por ciento de los votos en esta área.

Auge de VOX

El PSOE, que ganó las elecciones por un estrecho margen, se dejó 50.506 votos, pero llegó a los 152.279 sufragios en una jornada que contó con las buenas noticias de dar un vuelco en Málaga capital o en Marbella. Allí pasó a un PP que también cayó. Los populares perdieron 48.567 sufragios en la provincia y se quedaron en 142.182 votos.

Números que llevaron a los populares a un triple empate a cuatro diputados con Ciudadanos, que creció en 45.276 votos para llegar a 124.573 sufragios y ser la tercera fuerza. Aunque el mayor Incremento fue el de VOX, que ganó 70.052 apoyos el pasado 2D para situarse como la quinta fuerza con más del 11 por ciento de los votos, a solo cuatro puntos de la candidatura de Teresa Rodríguez.