El padre y la hermana de Joshua
El padre y la hermana de Joshua - SUR
Sucesos

La familia del asesinado en el paseo marítimo: «Lo mató por dos tonterías; iba hasta la coronilla»

La Policía Nacional busca a uno de los supuestos asesinos, mientras la otra acusada no declaró ante el juez este jueves en Málaga

MálagaActualizado:

El pasado 30 de diciembre el cuerpo de Joshua apareció en el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso de Málaga. Se pensó que era un atropello, pero un simple vistazo de los investigadores aclaró que se trataba de un asesinado. El cuerpo presentaba hasta 19 puñaladas. «Lo mató por dos tonterías», aseguró Magdalena, hermana del fallecido, que explica a ABC que surgió una disputa, que desencadenó después en el homicidio.

La razón es un misterio, pero Ángel, padre del finado, argumenta que «son dos temas tontos». Tras los cuales, los presuntos asesinos de su hijo, una mujer que están en prisión y un varón en busca y captura por la Policía, lo subieron al coche, se lo llevaron a un lugar apartado para quitarle la vida. Sobre el fugado, la familia del fallecido aseguró que «iba de alcohol hasta la coronilla y se sospecha que también de cocaína».

El padre del Joshua dice que el hombre que está en busca y captura estaba también «bajo el efecto de pastillas» y que «se tenía que vengar después de la disputa». Por esa razón, cuenta que el presunto asesino «lo subió al coche y se lo llevó al final de la playa». «Tenía muy claro que lo iba a liquidar», dice el padre del fallecido, que asegura que el supuesto homicida «se aprovechó de que Joshua iba pasado de alcohol».

En el relato dice que cuando su hijo se bajó del coche «lo asesinó por la espalda». El cuerpo arrojado en el paseo marítimo tenía 13 puñaladas en esa parte del cuerpo. «Dos de ellas directas al corazón», afirma Magdalena, que acompañó a su padre a la declaración ante el juez de la única detenida por este caso.

Imagen del presunto asesino distribuida por la Policía Nacional
Imagen del presunto asesino distribuida por la Policía Nacional- ABC

La mujer, sin embargo, no declaró después de todo. Según la familia del finado, porque faltaban algunas pruebas periciales. Entre las incógnitas que se tratan de averiguar es cómo habría llegado el cuerpo al paseo marítimo, ya que una de las hipótesis es que «el cadáver se caería del coche porque iría en el maletero y se abrió».

Desde aquel entonces se busca a un hombre de 31 años, español, 1,70 metros de altura aproximadamente, piel blanca, unos 70 kilogramos de peso y pelo corto con entradas. Presenta, como rasgo característico, uno de los incisivos inferiores fracturado. También puede que haya perdido esa pieza dental. Otro de incisivos superiores de su boca tiene un color negro. Hasta el momento, nada se sabe de su paradero y su compañera no ha dicho nada sobre dónde puede encontrarse.