Gerald Brenan (1894-1987)
Gerald Brenan (1894-1987)
CULTURA

Gerald Brenan y España, un amor a través de las letras

Presentan en Málaga «Cosas de España», la colección de textos inéditos del hispanista

MálagaActualizado:

«La cognición no puede darse sin memoria, y el canon es el verdadero arte de la memoria, la verdadera base del pensamiento cultural», afirmó el crítico literario Harold Bloom en «El canon occidental». Treinta y dos años después de la muerte del hispanista Gerald Brenan (Sliema, Malta, 1894 - Málaga, 1987) se ha puesto la primera balda de su futura biblioteca con la recopilación de artículos inéditos que han visto la luz bajo el título «Cosas de España», un acto de «justicia literaria» que la Casa Gerald Brenan y el legatario de éste, Carlos Pranger, han querido cometer.

El albacea de Brenan ha recopilado, mimado y traducido las vivencias del escritor para sacar a la luz las múltiples caras del protagonista entre 1924 y los años 80; un periodo en el que el hispanista inglés se enamora de España, encontrando su sitio en el mundo. Periodismo que aflora entre los textos inéditos, de los que Pranger habla y revela anécdotas con pasión.

No fue fácil compilar, pero mucho menos transcribir. La caligrafía de Brenan, «pequeña y bastante difícil de leer», fueron trabas que el legatario tuvo que sortear antes de plasmar en castellano la prosa «rica, sencilla y didáctica» del autor. «Cosas de España» es el hispanista en estado puro, donde da «rienda suelta a su sentimiento, alegría y felicidad», como el texto de su visita al Rocío. Una pieza que «contrasta con el erudito y sabio al que Brenan nos tiene acostumbrados».

Una prosa amena, concisa y profunda, con repentinos destellos de poética y certera originalidad. Cosas de España como sus paisajes, geografías, anécdotas y compendios históricos. Cervantes, Galdós, la guerra, la posguerra, Franco, Picasso, el Museo del Prado emergen diáfanos, rescatados por esa agudeza y ese estilo tan personal y tan veraz, tan auténtico de «don Geraldo», como le llamaban sus vecinos en el pueblo.

Brenan publicó en «The New York Time», «Horizon» o «Holiday». Abrió camino a aquellos escritores que admiraba, como Federico García Lorca. Puso en valor la escena literaria de los años 50 de la capital. Se enamoró de España y sus historias, «conduciendo mediante la palabra desde las penumbras rurales y la pobreza hasta el advenimiento de la democracia y el progreso del siglo XX».

«Cosas de España» sale a la luz gracias a la colaboración de Fórcola Ediciones con la Casa de Gerald Brenan, entidad perteneciente al Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga. Una publicación inédita, un legado literario que se ha presentado en sociedad en la vivienda del protagonista, ubicada en la barriada malagueña de Churriana. «Un lugar trascendental para la historia de la literatura contemporánea, que se engalana y viste con una obra brenaniana de verdadera enjundia».

Las ideas quedan plasmadas para siempre, «chispazos de creatividad» que caracterizan y distinguen a Brenan del resto de los hispanistas, dibujan un recorrido por su historia y marcando su legado. Un hito emocionante para su legatario Pranger, quien reconoce y agradece la labor de la editorial, la Casa Gerald Brenan y el propio Ayuntamiento malacitano.

Presentación de «Cosas de España» en la Casa Gerald Brenan
Presentación de «Cosas de España» en la Casa Gerald Brenan - I. Ruiz

La obra del autor «está viva», una bocanada de «aire fresco» que hace que sus textos sean una «aventura apasionante», asegura el director de Fórcola Ediciones, Javier Jiménez, quien mantiene que la recuperación de este legado «forma parte de la memoria histórica de un país, de la memoria histórica de verdad».

Los años dorados en la Costa del Sol

El escritor británico Gerald Brenan es considerado el hispanista clave del siglo XX y el mejor narrador de la España de su época. Heredero de una tradición que se remonta a George Borrow y Richard Ford, el escritor personifica la época de mayor esplendor de los estudios sobre temas españoles.

Tras la Primera Guerra Mundial, Brenan se fue a vivir al sur de España. Así, su vida transcurrió entre las Alpujarras granadinas y la provincia de Málaga. En 1933 adquirió su casa del barrio malagueño de Churriana donde viviría con su esposa, la poetisa norteamericana Gamel Woolsey. Allí pasarían los años dorados, convirtiéndose en los anfitriones de la intelectualidad de la época y del barrio.

Los Brenan recibían constantes visitas de numerosos intelectuales europeos y americanos de las décadas de los cuarenta, cincuenta y sesenta que se instalaban durante semanas o meses en su casa: Cyril Connolly, Ernest Hemingway, Virgina y Leonard Wolf, Paul Bowles, Bruce Chatwin, Lytton Strachey, Carmen Laforet. Su presencia allí, además, propició que se instalaran otros intelectuales como los Baroja o el matrimonio Davis, dueños de La Cónsula en los años 50 y 60. En 1936, Brenan y Gamel se ven obligados a abandonar su nuevo hogar andaluz a causa de la Guerra Civil.