Una de las pintadas dirigidas a la alcaldesa de Benaoján
Una de las pintadas dirigidas a la alcaldesa de Benaoján - ABC
Sucesos

Insultan a la alcaldesa de Benaoján, Málaga, con unas pintadas en las que le «desean» un cáncer

La socialista Soraya García dice que no se va a amedrentar y asegura que el círculo de sospechosos ya está cerrado a cinco personas

MálagaActualizado:

Soraya García, la alcaldesa del municipio malagueño de Benaoján mandó a la Policía Local a llamar la atención a una serie de vecinos conflictivos. Esa misma tarde, en el pueblo aparecieron unas pintadas con amenazas de muerte, insultos y deseándole un nuevo cáncer. Enfermedad que la regidora socialista superó en el pasado. Las pintadas las descubrió un vecino en la tarde del miércoles, hizo una serie de fotos y se las paso Soraya García, que no dudó en ponerlas en conocimiento de la Guardia Civil.

La propia alcaldesa reconoce a ABC que la investigación ya ha cerrado el cerco en torno a cinco personas, que durante la jornada del jueves no se han visto por el municipio. «Saben que se les busca. Son vecinos conflictivos, que se tomaron a mal que les llamáramos la atención y reaccionaron de esta forma», explica la alcaldesa, que dice que ella está «tranquila».

«Fue bastante desagradable, porque a mi familia les afecta», señala la regidora a este periódico, al que dice que con el paso del tiempo «está mejor». «No les tengo miedo y no me voy a amedrentar», avisa García.

En su perfil de Facebook, red social en la que es muy activa, aseguró en una carta que «ni sus insultos, ni sus deseos para que enferme» le molestan. «Mientras esté al frente de Benaoján voy a seguir haciendo mi trabajo, para garantizar que quienes quieran vivir en él, aprendan a integrarse y a aceptar las normas de seguridad y convivencia básicas, les guste o no», remarca en esta misiva.

Otra de las pintadas encontradas
Otra de las pintadas encontradas - ABC

Las pintadas rezaban un «muerte a Soraya» y la llamaban «puta», «guarra», a la vez que le deseaban «un cáncer». En otra pared se podía leer un claro «muerte alcaldesa puta». Las inscripciones se hicieron en un lugar premeditado, donde se sabía que iban a ser encontradas por trabajadores municipales, como explica García.

Se trata de las paredes de una construcción abandonada, donde se había reunido un grupo de vecinos el día anterior. Este edificio está enfrente de unas instalaciones que el Ayuntamiento usa como almacén municipal y por donde pasan, cada mañana, los trabajadores para recoger el material.

Allí se dejaron esas pintadas de forma premeditada para que fueran vistas al día siguiente por esto empleados locales y que se lo comunicaran a la regidora socialista. Sin embargo, al ser una zona abierta un vecino las vio antes de lo esperado.