Francisco Salado con el bastón de mando recién elegido presidente de la Diputación de Málaga
Francisco Salado con el bastón de mando recién elegido presidente de la Diputación de Málaga - ABC

Juanma Moreno arropa la reelección de Francisco Salado al frente de la Diputación de Málaga

El también alcalde de Rincón de la Victoria reivindica el tren litoral en su primer discurso

MálagaActualizado:

Arropado nada menos que por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, el popular Francisco Salado ha sido elegido este miércoles presidente de la Diputación de Málaga, única de Andalucía, junto con la de Almería, que controla el PP.

Como se esperaba y sin sobresaltos, el acto institucional con el que se ha constituido la institución supramunicipal ha dado cobertura a su nombramiento con los quince votos de los diputados del PP más los dos de Ciudadanos, que se integrarán en el nuevo gobierno. El acto, además de Moreno, también han asistido el presidente de la Diputación de Almería, Javier Aureliano García, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre y un buen número de regidores de la provincia, además de diputados y otras autoridades.

Ya nombrado presidente, Francisco Salado indicó en su discurso que Málaga «debe dar un paso de gigante que le permita recuperar las oportunidades perdidas».

El presidente, que dejó el bastón de mando en manos de su madre al ser designado, instó a solucionar el saneamiento integral de aguas y las conexiones viarias en el interior de la provincia. También reclamó al Gobierno central que haga una realidad el ferrocarril del litoral, que lleva años sin avances.

Con el Ministerio de Fomento fue con quien más reivindicativo se mostró Salado en su intervención. «Los trenes que no valen para Extremadura no pueden valer para Ronda», se quejó ante las demandas de los alcaldes de localidades de la línea férrea entre Bobadilla y Ronda.

Entre los retos más inmediatos, se marcó la ampliación del Caminito del Rey, del que recordó su candidatura a Patrimonio Mundial de la Unesco, que ya ha recibido más de 11.000 adhesiones.

En el turno de palabra que tuvieron los grupos políticos antes de la votación que eligió al presidente, el portavoz del PSOE, José Bernal, anunció una oposición «rocosa» pero con la «mano tendida» hacia el nuevo gobierno provincial. En especial para todo aquello que comporte medidas tendentes a frenar la despoblación del medio rural.

Francisco Salado, alcalde de Rincón de la Victoria, accedió a la Presidencia de la Diputación malagueña en febrero de este mismo año. Elías Bendodo, nombrado entonces consejero de Presidencia de la Junta y portavoz del Ejecutivo andaluz, fue quien le pasó el testigo al «emigrar» a Sevilla. Bendodo, que lideró esta institución malagueña desde 2011, ha sido otro de los presentes en el acto de este miércoles.

Francisco Salado ha sido desde hace más de una década la mano derecha de Elías Bendodo, tanto en el partido que el segundo preside a nivel provincial como en la Diputación desde que el PP consiguió el hito de volver a gobernarla en 2011. Sólo en 1995 había logrado acceder, durante un único mandato, a su presidencia. Luis Vázquez Alfarache fue entonces la histórica figura que puso la pica para el PP en un ente patrimonializado por los socialistas.

Salado había sido portavoz del grupo popular en el ente supramunicipal y también vicepresidente. Precisamente en una época de gestión alabada de forma general entre la sociedad malagueña. De un lado, por haber saneado unas cuentas que soportaban una pesada deuda hasta 2011. De otro, por los numerosos proyectos llevados a cabo desde sus despachos. El arreglo del Caminito del Rey, Sabor a Málaga, la Gran Senda y Senda Litoral son algunos de ellos. El turismo, dirigido por Arturo Bernal desde la empresa Turismo Costa del Sol, no ha hecho sino dar alegrías durante todo este tiempo a los gestores malagueños.

Candidato de consenso

Por eso desde el principio el PP no tuvo duda en el nombre de la persona que debía seguir presidiendo la Diputación. Ello pese a que el alcalde de Estepona, José María García Urbano, el más votado de España en localidades de más de 50.000 habitantes, realizó el pasado mes de junio un amago de rebelión para intentar presidirla. No hubo ni debate. Salado, que ya contaba con el respaldo de los dirigentes de su partido, recibió también el apoyo de la mayoría de alcaldes y representantes populares.

Con los resultados de las elecciones locales del 26 de mayo, el Partido Popular consiguió un escaño más de los que tenía en el mandato anterior, en que le faltaron dos para la mayoría absoluta.

El acuerdo con Ciudadanos para dar estabilidad a la Diputación no tardó en fraguarse y llegó a primeros de junio, dentro de un pacto global en Andalucía entre PP y Cs. Ni siquiera las tensiones posteriores que han surgido entre estos dos partidos por desencuentros como el de Mijas (la formación naranja ha apoyado al PSOE, que se ha hecho con la Alcaldía) han desarbolado el acuerdo.

Fruto de este pacto, el exalcalde mijeño de Ciudadanos Juan Carlos Maldonado ejercerá la vicepresidencia de la institución. La formación de Albert Rivera también ostentará las áreas de Empleo, Educación, Deportes y Juventud. Además de Maldonado, el otro diputado de Cs y portavoz de su grupo será Juan Cassá, el candidato a la Alcaldía de Málaga capital que bajó de tres a dos concejales su representación en el Pleno tras el 26M.