Bomberos forestales de la Junta apagando el último incendio en Doñana
Bomberos forestales de la Junta apagando el último incendio en Doñana - ABC
CONFLICTO LABORAL

La Junta de Andalucía aviva el fuego al suspender la negociación con los bomberos forestales

La Administración regional ha comunicado que aplaza la reunión con los sindicatos prevista para este miércoles por las protestas que se están llevando a cabo en toda Andalucía

MálagaActualizado:

La Junta de Andalucía sigue echando leña al fuego de los bomberos forestales. El incendio en esta parte de la Administración se aviva tras saber que queda suspendida la mesa de negociación del nuevo convenio colectivo. Este miércoles estaba convocada una reunión para poner en común los puntos de acuerdo, pero la dirección de la Agencia de Medio Ambiente y Aguas (Amaya) ha desconvocado la cita «ante las movilizaciones». «Consideramos que no se dan las condiciones para mantener la reunión prevista», explican los representantes de la Consejería de Medio Ambiente a los sindicatos y les comunican: «procedemos a su cancelación».

Este pasado martes, en Málaga, una representación de los 700 trabajadores de la agencia en la provincia, convocados por CSIF, propinó una pitada de una hora a sus superiores. Lo hicieron ante la Delegación de Medio Ambiente para pedir al Gobierno andaluz «unas condiciones laborales dignas». Este miércoles, ha sido Comisiones Obreras (CC.OO.) la que ha llamado a parar en toda Andalucía. Algo que se repetirá en la jornada del jueves.

Amaya asegura en la comunicación a los sindicatos que mantiene el «firme propósito de alcanzar un buen convenio para los trabajadores» y que enviarán este mismo miércoles «una propuesta de calendario para intensificar la negociación colectiva», tras siete años de inactividad. El acuerdo laboral marco caducó en 2011. Tras cuatro años de vigencia. CSIF denunció en 2013 que no existía regulación para los trabajadores y, desde entonces, solo ha habido cinco años de parones, tiras y aflojas, que han acabado en un incendio por parte de los bomberos forestales, que se juegan la vida, cada verano, ante las llamas.

Ser «mileuristas»

Los 4.000 empleados en esta agencia pública de la Consejería de Medio Ambiente reclaman un sueldo mínimo de 1.000 euros para todos los trabajadores, la recuperación de la antigüedad, la fijación de una cuantía para las guardias, el derecho a la conciliación familiar real y que el operativo Infoca tenga lugar siempre en el mismo grupo operativo.

Según los datos aportados por CSIF, los trabajadores de Medio Natural tienen un sueldo de 759 euros. Los que se dedican a Estructuras llegan a los 1.000 euros y los que se enfrentan a las llamas desde tierra o en helicópteros dentro del Plan Infoca están en unos 1.165 euros. Es la razón por la que piden una mejora salarial en la que se incluyan los complementos como peligrosidad, toxicidad, disponibilidad 24 horas o nocturnidad, que ahora mismo no tienen reconocidos, pese a ser las personas que combaten los fuegos en pleno monte, «cara a cara con las llamas».

Trabajar gratis

Sin embargo, la primera chispa que hizo arder a la plantilla fue saber que la Junta de Andalucía se reunía, siete años después, sin una tabla de salarios fijada. Llegaban a la reunión cancelada sin una propuesta de mejora de las «raquíticas» condiciones económicas de estas personas por enfrentarse a las llamas en Andalucía y donde sean requeridos, ya que la Junta suele ofrecerlos por ser uno de los mejores cuerpos para la extinción a otras zonas de España y a otros países, cuando la situación se torna dramática.

El incendió se aceleró al saber que, además de no tener perspectiva de mejora económica, se les iba a exigir trabajar 60 días al año gratis. La Junta iba a la mesa cancelada con una propuesta de aumento de guardias de 24 horas en las que 45 se harían en temporada de incendios y 15 en época de prevención. Incremento de horas de trabajo que no se vería reflejado en la nómina. Ahora el fuego se sigue avivando, ya que no sólo no se atienden las peticiones de los empleados, sino que además se aplaza la negociación porque protestan ante lo creen «una injusticia».