Puertas del colegio Rafael Fernández-Mayoralas de Marbella
Puertas del colegio Rafael Fernández-Mayoralas de Marbella - G. MAPS
EDUCACIÓN

La Junta contrata ahora el monitor para los niños autistas de Marbella que anunció en abril

Eran seis los niños de Marbella que el año pasado necesitaban esta ayuda que la Consejería de Educación puso por primera vez este pasado jueves

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Siete meses han tardado los niños autistas de Marbella en ver cómo las promesas de la Junta de Andalucía se hacían realidad, tanto que las han recibido en el curso siguiente al que la Consejería de Educación se comprometió a ponerles un monitor para mejorar su atención educativa. La polémica estalló a mediados de abril. Las familias de seis niños se quejaban de la falta de atención que sufrían sus hijos en el colegio Rafael Fernández-Mayoralas de Marbella. El propio centro educativo advertía de la demanda y se quejaba del «abandono», como adelantó ABC en su momento.

Las madres aportan informes con diagnósticos de Atención Temprana y reconocimientos de discapacidades en diferentes grados, por parte de la propia Junta de Andalucía. En las revisiones que les lleva a cabo Aspandem, asociación de Marbella que ayuda a las personas con discapacidad, les prescribían tratamientos que también incluían una actividad en el colegio que no se podía llevar a cabo por culpa de la falta de monitores. «Está comprobado que mi hijo con un apoyo aprende», lamentaba Lourdes F., madre de uno de los afectados.

Los padres recogieron más de 1.000 firmas para que la Consejería de Educación contrate los monitores necesarios en el colegio. «No sabemos qué vamos a hacer ya», aseguró Lourdes cuando llamó desesperada a ABC para contar lo que estaba ocurriendo entre ládrimas. Lamentaba en aquel entonces que la «excusa» dada por la Administración para tener a sus hijos sin apoyo fuese un «no hay presupuesto».

Solución en 10 días

La Junta de Andalucía tardó solo 10 días, desde la publicación del artículo, en poner una solución al problema. Los niños con capacidades especiales del colegio Rafael Fernández-Mayoralas de Marbella dejarían de estar abandonados. Educación anunció que contrataba a un monitor para ellos, según confirmaron los padres y el propio colegio.

La Consejería de Educación había cedido a las peticiones de los progenitores. Algunos de los menores tienen autismo, otros presentan déficit en la atención o trastornos en la comunicación. Eran de esos chicos que «aprenden a otro ritmo» y necesitaban a alguien que les acompañara.

Sin embargo, la solución anunciada no llegó. Acabó el curso y los niños no tuvieron la ayuda prometida por la Junta de Andalucía para solucionar el problema. Nada se supo de aquel monitor, pese a que se le anunció a los padres y al colegio, con un correspondiente rapapolvo, por parte de los dirigentes del servicio, por haber acudido al periódico a hacer presión. «Cualquier pregunta que se dirijan a la Delegación de Educación de Málaga», les dijeros los responsables que nunca han atendido a ABC cuando ha requerido información sobre este tema.

En medio del puente

El curso empezó como acabó. Los chicos siguieron abandonados. Los progenitores seguían desesperados, porque sus hijos continuaban sin tener la ayuda que, prescrita en informes de facultativos, les ayudaría a seguir aprendiendo en el colegio. Pasaron los meses sólo con una promesa por parte de los responsables del servicio, hasta que el pasado jueves, que no hubo puente en el Rafael Fernández-Mayoralas, los niños recibieron con sorpresa la llegada de una persona nueva al centro educativo.

Era el monitor anunciado y no contratado. Siete meses después de darlo por hecho para calmar las aguas, la Junta de Andalucía cumplió su promesa a los niños con capacidades especiales abandonados de Marbella.