Susana Díaz, en la inauguración del hospital de Ronda el pasado mes de marzo
Susana Díaz, en la inauguración del hospital de Ronda el pasado mes de marzo - EFE/DANIEL PÉREZ
PROBLEMAS EN EL HOSPITAL DE RONDA

La larga lista de defectos del hospital de los ascensores pequeños

Los profesionales del recién estrenado centro de Ronda denuncian un sinfín de deficiencias pese a que se abrió en enero

MÁLAGAActualizado:

Comenzó a edificarse en 2008 y no fue inaugurado hasta el pasado enero, con cinco años de retraso. Se ha hecho tristemente famoso por los ascensores a los que no les cabe una cama hospitalaria, pero el personal sanitario del hospital de la Serranía Ronda está harto de trabajar en un centro lleno de deficiencias. La plataforma «Nuevo Hospital de la Serranía ¡Ya!», el PP y parte del personal sanitario del nuevo centro denuncian la precariedad de unas instalaciones inauguradas por Susana Díaz.

«Muchas son resultado de una mala gestión de la Dirección, otras son estructurales y otras son causadas por la premura en la apertura», explica a ABC Mari Paz Fernández, portavoz del PP de Ronda, que asegura que algunas como los ascensores ya fueron detectadas antes de su inauguración. Hay que recordar que en enero el descontento sanitario que sacó a miles de personas a las calles estaba en su punto álgido. Y que también por esas fechas se iniciaba el intento de asalto de Díaz a la Secretaría General de su partido. La presidenta acudió a «inaugurar» el nuevo centro en marzo, dos meses después de su puesta en funcionamiento gradual (tardó tres meses en estar a pleno rendimiento). Entre las deficiencias denunciadas está que «las luces están encendidas las 24 horas» o que «el hospital sigue sin reciclar los plásticos», aunque la lista es larga.

Ascensores pequeños

Los sanitarios denuncian que no hay ascensores con capacidad para pasar a un paciente en cama desde las plantas de hospitalización hasta diálisis. «Se les saca por la calle y se les traslada en ambulancia», remarcan, además de incidrir en que no hay ascensor para llevar un paciente en cama desde consultas externas a urgencias. También apuntan los accidentes que ya ha generado la escalera mecánica con que cuenta el centro.

El juego de las puertas

El hospital ha tenido que cambiar parte de las puertas por no cumplir la normativa actual de la propia Junta de Andalucía. El PP señaló que algunas de las puertas se han tenido que modificar porque las camas eran más anchas y no entraban por los marcos de las originales. Los sanitarios también denuncian «los motores rotos de las puertas de acceso a las plantas por los pasillos interiores del personal». El día de la inauguración, por parte de Susana Díaz, la prensa pudo constatar en una de alas —que no se visitó— que los marcos y las puertas no estaban puestas en las estancias.

Caótica azotea

Según la lista facilitada a ABC por el personal sanitario las pletinas metálicas de las azoteas están sueltas y rotas debido al aire. La Gerencia del Área Sanitaria está pendiente de un informe de los técnicos para su reparación. «Esto se puede ver desde la rotonda de entrada en el tejado de consultas externas», apuntan los profesionales.

Desmadre en los quirófanos

El vestuario está en mitad del pasillo de quirófanos. Los sanitarios denuncias que ello implica entrar vestido de calle a través de un corredor por el que se debe ir de verde. Además, se denuncian los movimientos indiscriminados de pacientes los fines de semana entre las dos unidades de hospitalización quirúrgica y la unidad polivalente. «El viernes por la tarde se cierra la hospitalización quirúrgica 1 y los pacientes se trasladan a la quirúrgica 2. Si no caben todos, se derivan a la unidad polivalente», explican los sanitarios, que explican que la falta de señalización en los pasillos internos, sobre todo en las zonas colindantes a quirófano, ha hecho que «más de un paciente, recién operado por cirugía ambulatoria, se haya perdido por alguna de las plantas de hospitalización».

A esto se suma, según la lista de carencias, que la planta del hospital de día médico, donde esta oncología, y el hospital de día quirúrgico, permanece vacía por las noches y los fines de semana. «Sin embargo, las puertas del publico están abiertas, con la medicación en mitad del pasillo, accesible a todo el mundo».

Sin cocina

La cocina hospitalaria continúa cerrada y pendiente de equitación. La comida de los pacientes es llevada desde la cocina del antiguo hospital que los sanitarios denuncian no cuenta con salubridad óptima. Este hecho provoca que, según los profesionales, si un paciente que ingresa después de las nueve de la noche no pueda comer nada caliente, solo algo de fiambre y tomate.

Reforma de Urgencias

Los empleados aseguran que la dirección del centro ha llevado a cabo obras en urgencias para colocar un lavamanos en la consulta de triage, cuando ya había una consulta con lavabo, «pero no les gusta a los directivos del hospital». Por otro lado, explican que el helipuerto continúa «sin estar pintado» y dudan de su homologación, pese ser utilizado para los traslados urgentes.

Sin acceso seguro

La plataforma de sanitarios y ciudadanos lleva años pidiendo un paso peatonal seguro para cruzar la carretera autonómica que lleva al centro. También han denunciado desde la apertura que el transporte público no llegaba desde los pueblos –algo que se está subsanando– y la falta de aparcamientos, ya que el espacio reservado es escaso.

Sin herramientas de trabajo

Los sanitarios denuncian que falta de material fungible debido a la centralización de los almacenes generales fuera de los hospitales. No funciona el aparato de resonancia magnética nuclear y faltan los dos equipos de telemando. Los profesionales demandan parte del mobiliario en las plantas de hospitalización, como son las mesillas de noche, camas, palos de gotero... A esto le suman bastantes fallos en los equipos informáticos, que son viejos y se bloquean. «El tema puede ser aún más grave despues del verano, ya que se van a retirar las historias en papel y todo estará informatizado. Si fallan los ordenadores no podremos ver la historia clínica del paciente», apuntan en su lista de lamentos.

Sin personal y con recortes

Los sanitarios explican que sólo hay dos vigilantes y uno debe estar delante de los monitores de las cámaras de seguridad que se encuentran en algunas entradas del hospital. Exigen más personal en urgencias, ya que las del nuevo hospital triplican la capacidad de las anteriores, pero la plantilla sigue siendo la misma. A parte, temen la pérdida de diez puestos de celadores con la entrada en funcionamiento los tubos hidráulicos de transporte de muestras y peticiones diversas entre las distintas unidades del hospital.