Zona donde se está trabajando para rescatar a Julen - F. SILVA
Rescate de Julen

La lluvia, una amenaza al acecho en el rescate de Julen en el pozo de Totalán

Las probabilidades de lluvia llegan al cien por cien durante el fin de semana, lo que podría retrasar los trabajos más allá de los dos o tres días previstos

TotalánActualizado:

Las tareas de rescate sufrirán un retraso de dos o tres días por culpa de las sorpresas que depara el terreno, pero esto podría prolongarse aún más por la lluvia. Es el enemigo que acecha al salvamento de Julen en la distancia. Los ingenieros que están llevando a cabo los planes técnicos para hacer los túneles que lleven hasta el niño en el Dolmen del Cerro de la Corona de Totalán reconocen que la presencia de precipitaciones no sería una buena noticia. Y es que la Aemet da agua en el lugar donde se están haciendo los trabajos.

Las peores previsiones hablan de que podría arrancar a llover el viernes, cuando entre las 12.00 y las 18.00 horas hay un 10 por ciento de posibilidades. Esto se incrementa el sábado entre las 00.00 y las 12.00 horas, cuando sube al 55 por ciento. Aemet dicta un cien por cien de probabilidad de lluvia hasta la media noche del sábado. Luego baja al 90 por ciento hasta el mediodía del domingo. Se mantiene en un 30 por ciento esa misma tarde.

Según Ángel García Vidal, representante del Colegio de Ingenieros de Caminos y Minas de Málaga, estas precipitaciones influyen en los trabajos de movimientos de tierras, que tendrían que estar acabados para cuando la previsión es peor. La estimación hecha hasta el momento es que las perforaciones comiencen antes de las primeras gotas, pero los retrasos por la configuración de suelo pueden paralizarlo todo. «Se harán zanjas y canalizaciones para que sea el menor problema posible», señaló García Vidal.

En los pozos los problemas serían menores, según los técnicos, que creen que se podría trabajar incluso con estas condiciones meteorológicas. Lo que sí sería una dificultad es tapar el pozo donde se encuentra el niño de dos años.

El rescate sigue siendo el de una persona con vida, por lo que no se puede le quitar la única entrada de aire que tiene el pequeño tapando la boca de 25 centímetros. Al mismo tiempo, no se puede dejar que se llene agua. La opción meditada hasta el momento por los técnicos es poner una especie de toldos, que no permitan entrar el agua y, a la vez, dejen un flujo de aire que mantenga la esperanza.