El yate Luna, el ex 'juguete preferido' del multimillonario Roman Abramovich
El yate Luna, el ex 'juguete preferido' del multimillonario Roman Abramovich - ABC
Dos de los más grandes del mundo

Lujo desbordante en el Puerto de Málaga con el yate de Abramovic y el del príncipe saudí

'El Prince Abdulaziz' se marcha y llega el que fuera uno de los caprichos más sonoros de Roman Abramovich

Málaga Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Hay presencias que resultan especialmente llamativas por muy alejadas que estén de la vista de todos. El Puerto de Málaga no ha reunido por muy poco tiempo de diferencia a dos de los más grandes y lujosos yates jamás construidos; el ex 'juguete preferido' del multimillonario Roman Abramovich conocido por 'Luna' y el del príncipe saudí 'Prince Abdulaziz', que tiene hasta mezquita propia y se dice que sistema antimisiles.

Ambos son difíciles de esconder por muy lejos que la Autoridad Portuaria quiera aparcarlos, por los lógicos motivos de seguridad y tranquilidad de sus ocupantes. Pero es que este desfile de boato ya no es tan extraño en el puerto malagueño que sigue a la espera de activar algún día su dársena deportiva de San Andrés para menesteres más humildes pero que sí que ofrece cómodas instalaciones y completos servicios que le hacen muy socorrido para este extremo del continente con tan buena metereología.

De hecho el enorme barco del príncipe saudí ha fondeado en Málaga para dejar parte del séquito palaciego de Arabia Saudí en Marbella mientras otra parte de la familia escoge Tánger. Y lo hace en la cercana Málaga porque Puerto Banús sigue sin tener espacio y calado para estos 'mastodontes' del agua. Las joyerías y las tiendas de ropa de Málaga y Marbella ya comienzan a sentir lo que es cada agosto esa lluvia de clientas con Visa oro.

Este yate es el sexto más grande del planeta con sus 147 metros de eslora y es propiedad de Abdul Aziz bin Fahd Al Saud, el más 'gastoso' de los hijos del difunto Rey Fahd. Está valorado en unos 50 millones de euros y tiene capacidad para albergar a más de un centenar de ocupantes entre pasajeros y tripulación.

En el caso del buque que construyera a su gusto el magnate Abramovich está en una visita de casi trámite porque se asoma a repostar en las recién creadas gasolineras de la Oil Distribution Terminal y marchar de nuevo. No obstante allá donde va causa sensación y aunque estará a kilómetros del centro de Málaga su presencia en el Muelle 9 será difícilmente disimulable cuando atraque esta madrugada.

Este otro dispendio de lujo acuático tiene un valor aproximado de 545 millones de euros y tiene 115 metros de eslora. El multimillonario ruso le vendió éste a su amigo azerbajaní Farkhad Akhmedov por sólo 400 millones de euros en 2014 para él comprar luego el Eclipse, su nuevo juguete de los mares. Akhmedov le hizo un lavado de cara que tan sólo le costó 50 millones y lo dejó como nuevo pese a que cuenta apenas diez años de vida.