Obras de remodelación del antiguo cine Alameda para el gran teatro de Banderas
Obras de remodelación del antiguo cine Alameda para el gran teatro de Banderas - ABC
Día de Andalucía 2019

Málaga: Teatro y cultura, bandera de futuro

El proyecto escénico de Antonio Banderas relanza, ahora desde el ámbito privado, la apuesta cultural que ha cambiado la faz de Málaga

MálagaActualizado:

El Teatro Soho Caixabank tiene previsto abrir sus puertas en la malagueña calle Córdoba el próximo octubre. Un reto que busca ser un nuevo revulsivo para la Málaga Cultural. El espacio escénico ideado por Antonio Banderas no es sólo el sueño del actor por dar a la ciudad parte de sí mismo, sino también un ambicioso propósito para seguir ahondando en la percepción de la ciudad como centro cultural de referencia internacional. Esa idea que arrancó el propio Consistorio en 2003 con la creación del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga en el antiguo mercado de mayoristas, junto al Guadalmedina. En el ensanche del puerto, ahora llamado Soho, donde también se asienta este nuevo teatro.

Aquel primer destelló se hizo luz con la creación de la Fundación Pablo Ruiz Picasso en 2005 y la posterior apertura del Museo Picasso de Málaga -el más visitado de Andalucía-. Le siguieron el Centre Pompidou o el Museo Carmen Thyssen y se coronó con la reforma del Palacio de la Aduana para hacer el Museo de Málaga. La ciudad llamaba la atención como centro cultural por su «milla de los museos» con una treintena de centros, pero también por el Festival de Cine, que paso a ser «en español» para expandirse por toda Iberoamérica. Y sumó monumentos, muestras, encuentros y realce de la tradición propia, como la Semana Santa.

A partir de ahí, había que seguir creciendo y asentándose con nuevas fórmulas. En medio de la demanda de un gran auditorio para la ciudad, apareció uno de sus hijos más queridos para hablar de teatro. «Ese espíritu cultural y artístico que florece está en el centro de nuestros objetivos», reconoce Antonio Banderas, que explica a ABC que el Teatro del Soho «nace con la idea de cubrir un amplio espacio, no solo en el mundo del teatro, sino de la cultura en general, en una Málaga que lleva años haciendo una apuesta seria en este ámbito».

Amplia remodelación

Este revulsivo comienza con la remodelación del Teatro Alameda, para expandirse con cierta premura a un segundo teatro, que se situará en las instalaciones de la Escuela Superior de Artes Escénicas de Málaga (Esaem). Esto permitirá -según explica Banderas- el poder llevar a cabo una programación variada y una oferta diversa, así como establecer una colaboración directa en términos de formación y educación.

La idea es no sólo tener un espacio teatral de referencia, sino convertir Málaga en una ciudad de creación de profesionales ligados a las artes escénicas. Esto sin perder de vista la formación de talento. «Queremos colaborar con la escuela realizando cursos, clases maestras o seminarios con grandes profesionales del mundo del teatro o del cine, que desciendan hasta el terreno de la formación», señala Banderas.

Estos alumnos, a su vez, tendrán abiertas las puertas del teatro «para poder descubrir otros ámbitos profesionales que rodean a este universo». No es sólo formar actores o directores. De hecho, no hay un proyecto de compañía teatral ligado a esta aventura y sí una especie de formación profesional para crear todo el equipo que hace posible una obra. «Necesitamos técnicos de luces, sonido, regidores, diseñadores de vestuario, escenógrafos o gestores teatrales», apunta el actor malagueño, que llama a «abrir los ojos en esos campos». «Nos lo planteamos como una tarea necesaria», remarca Antonio Banderas.

La premisa es que Esaem y el Teatro del Soho sean entidades de carácter privado que se financiarán con las aportaciones en forma de patrocinio de diversas empresas, de los ingresos por taquilla, así como de la contratación de los espectáculos que la misma entidad produzca, tanto en giras nacionales como internacionales. Gestionado a través de una Fundación.

Esto en un modelo empresarial sin beneficios. Se recogerán fondos para cubrir los gastos y pagar a los profesionales, que serán remunerados «por la capacidad de trabajo que aportan y el prestigio ganado durante muchos años en el mundo del teatro». No se repartirán dividendos si hay ganancias.

Este superávit -en caso de producirse- se reinvertirá para «ir ganando capacidad de presentar espectáculos más ambiciosos y una producción más extensa». «Los trabajos que realice como actor, director o como gestor serán trabajos que llevaré a cabo de forma absolutamente gratuita», recuerda el actor, que asume también todos los gastos de reforma del teatro y de adquisición del equipo técnico.

Este proyecto tendrá la batuta ejecutiva de Lluís Pasqual, uno de los directores teatrales más prestigiosos de España, y que arrancará su historia con «A Chorus Line». «Es un bello poema teatral a la juventud, a la pureza artística, al sacrificio que se esconde detrás de cualquier meta ambiciosa», recuerda Banderas, que está previsto que suba a las tablas ya en este primer montaje, pero en un papel secundario porque «los protagonistas serán los jóvenes».

El solo anuncio de la creación de este espacio artístico está creando una especie de «boom» en el barrio, según los datos hechos públicos por la asociación de comerciantes del Soho, que aseguraba hace unas semanas que ya no quedaban locales para alquilar en los entornos del teatro y que los precios de los arredramientos se habían triplicado en la zona. El teatro es una especie de esperanza otoñal para el antiguo ensanche del puerto, una zona que en otro tiempo era deprimida, pero que se está transformando en una zona cultural que busca, como la ciudad, un nuevo revulsivo en el Teatro del Soho.

Los hoteles se frotan las manos con este nuevo espacio artístico y, a principios de febrero, se ha finalizado la construcción de 42 apartamentos turísticos en una barriada que ha se introducido dentro de la vida pública de Málaga.