Dana Leonte desapareció el pasado 12 de junio
Dana Leonte desapareció el pasado 12 de junio - Archivo
DESAPARECIDA

Dos meses de la enigmática desaparición de Dana Leonte en Málaga

La chica se ausentó de su domicilio dejando a su hija de siete meses y con versiones contradictorias en la familia

MálagaActualizado:

Dana Leonte desapareció el pasado 12 de junio. Rumana afincada en España desde adolescente, empresaria de la hostelería y vecina desde hacía poco más de un año en el pequeño municipio de Arenas, la chica se ausentó del domicilio que compartía con su novio y con su pequeña de siete meses, a la que dejó abandonada con su padre. Nada se sabe de ella desde entonces. «Seguimos como hace dos meses. Estamos investigando la desaparición, pero sin resultados concluyentes», explican fuentes de la Guardia Civil, que es la encargada de llevar este enigmático caso en un remoto municipio de la Axarquía de Málaga.

Todas las hipótesis están abiertas, desde la desaparición voluntaria que sostiene su novio a la ausencia forzada que denuncia su hermano. La chica fue descrita como una mujer de 1,60 metros de altura de pelo castaño y largo. Es de complexión delgada y con los ojos marrones. La descripción de SOS Desaparecidos explicaba que, en el momento en el que fue vista por última vez, vestía un pantalón negro y una camisa del mismo color. Su vida había cambiado en el último tiempo. Dana había montado un negocio cerca de la estación de autobuses de Vélez-Málaga y había sido madre de la pequeña Lucía.

La Policía Judicial de la Guardia Civil de la Comandancia de Málaga y las unidades territoriales, bajo el mando del capitán de Vélez-Málaga, llevan a cabo la investigación a raíz de la denuncia presentada por su novio el mismo 12 de junio. Dijo que había desaparecido, pero que creía que era algo voluntario. Apuntó a que la mujer se había marchado a Rumanía acosada por unos prestamistas a los que debía 13.000 euros. Denunció que faltaban algo más de 1.000 euros y ropa en la casa que compartían. También señaló que le había comunicado que tenía miedo y que se marchaba.

Malos presagios

Sin embargo, Florin Leonte, hermano de la desaparecida, aseveró que no esto no era posible. Dijo que su hermano no se había marchado de forma voluntaria y que no podía salir del país, puesto que tenía su documentación caducada. Además, explicó que la familia que tenía en otros países de Europa y en Rumanía no sabían nada de ella, que no se había comunicado con nadie. Es cuando su hermano expresó el temor porque «algo malo» le hubiera ocurrido a Dana.

Ante esas versiones, la Guardia Civil se desplegó durante días en Arenas para buscar un rastro que le llevara hasta la chica sin éxito. El foco lo puso en las inmediaciones del domicilio que compartía con Sergio. Centraron la investigación en su entorno más cercano, revisaron las hogueras en la casa del novio, las estancias de los animales, las paredes recién pintadas y hasta cogieron muestras biológicas, que no resultaron concluyentes por su deterioro. Barrancos, pozos, caminos, mapas y testigos. Todos fue estudiado para buscar cualquier pista hacia Dana.

Presionan al novio

La primera noche de operativo, tomaron declaración a Sergio en el cuartel de Vélez-Málaga y al día siguiente el novio denunció que lo habían presionado para que confesara. Dijo que durante la madrugada cuatro agentes lo encerraron en una habitación y lo presionaron para que confesara que la había matado. «Te vas a comer 20 años» o «confiesa que has sido tú», fueron algunas de las frases que el novio de Dana reprodujo a la mañana siguiente ante los medios de comunicación.

Y desde ahí el vacío. Se van recabando datos sobre la chica y se sospechan de situaciones, pero sigue sin haber –según las fuentes consultadas– un hilo claro del que tirar. El móvil de Dana se ha conectado después de la desaparición y se han hecho estudio de geolocalización de señales de todos los que han podido mantener conversaciones con ella, pero sigue sin haber nada claro. Hasta el momento, y dos meses después de que Dana se ausentara, sólo existe un enigma que complicada solución.