Juan Antonio, en la imagen, era un experto espeleólogo
Juan Antonio, en la imagen, era un experto espeleólogo - ABC

Desaparecido en MijasEl montañero al que sí se tragó la tierra en Mijas

Juan Antonio Gómez desapareció en la localidad malagueña hace nueve años, pero de él nunca ha vuelto a saberse nada

J.J. Madueño
MijasActualizado:

Juan Antonio Gómez Alarcón había acabado un examen en la Universidad de Granada y quería despejarse. Trató de quedar con amigos para ir a la sierra, pero le dijeron que esperara al fin de semana. Sin embargo, necesitaba salir al campo, su gran pasión. Era un montañero experto que conocía la sierra de Málaga en profundidad, así que se marchó tres días y no regresó nunca. El 20 de julio de 2010 su familia denunció la desaparición al ver que se había cumplido el tiempo que iba a estar fuera y no regresaba. Ya son nueve años sin saber nada. A Juan Antonio se lo tragó la sierra en un punto indeterminado entre Ojén y Mijas, de donde era natural. Los carteles recordando que aún se le busca siguen visibles en su pueblo, como un recuerdo infinito.

Sus hermanas, Carmen y Ana María, explican que esta última semana han revivido todo el proceso de espera y la búsqueda de los primeros días. «El caso de Blanca Fernández Ochoa es un calco de los primeros días intentando encontrar a mi hermano», asegura Ana María. «La diferencia es que unos tienen un final y otros no», lamenta Carmen, que señala que la peor angustia es no saber dónde está, ni qué le pasó. «Me he hartado de llorar estos días», recuerda Carmen.

Nadie sabe qué pasó en la sierra aquellos días. «Es un lugar muy amplio y con zonas escarpadas. No sabemos si descubrió una cueva nueva y entró o qué le pudo ocurrir», afirma Carmen. «Es que ni siquiera sabemos si está muerto. ¿Y si se dio un golpe y se quedó trastornado por ahí y está vivo? Esa angustia es lo peor», afirma su hermana Carmen.

La búsqueda de Juan Antonio sigue activa, aunque su caso se archivó en 2012. Sus familiares siguen intentando hacer batidas por la sierra para encontrar alguna pista, pero cada vez es más complicado organizarlas. «Al principio eran todos los días, luego pasaron a cada semana y luego una vez al mes. Ahora son esporádicas», lamenta Carmen. «Se necesita un número determinado de personas para organizar estas búsquedas por la sierra y no es fácil reunirlas. Sin un número mínimo no es efectivo», señala Ana María.

Mientras esperan encontrar a su hermano en algún punto de las montañas, la lucha ahora es a través de la Fundación Europea de Personas Desaparecidas para que las búsquedas estén siempre dotadas de todos los medios necesarios. «Para ir a por una persona en la montaña se necesitan expertos. Cuando buscaba a mi hermano había zonas en las que tenía que estar más pendiente de no sufrir yo un accidente que de ver si había en el entorno algo que nos diera una pista sobre su paradero», afirma Carmen.

Pedir más medios

Desde hace nueve años recogen firmas para dotar de medios las búsquedas de 12.000 personas desaparecidas en España. En la hoja de firmas, que volverá a estar presente en la feria de Mijas que comienza esta semana, «demandan la necesidad de disponer de más medios y más recursos para actuar con rapidez y eficacia en las primeras horas de una desaparición, mejorar la atención a las familias que no saben dónde está su ser querido y no cesar la investigación hasta conocer su paradero». «Para nosotros no hay final, ni bueno ni malo. Seguimos en este infierno como el primer día, solo que con más de nueve años de incertidumbre, angustia, desgaste», añade Carmen, quien dice que reclaman «mejoras en la búsqueda de personas desaparecidas y tratan de dar visibilidad a un problema que afecta miles de familias en España». «Al igual que nosotros, aún no tienen final a su pesadilla», afirma Carmen.