Gonzalo, junto a las dos gemelas que ha dado a luz su mujer
Gonzalo, junto a las dos gemelas que ha dado a luz su mujer - ABC
SANIDAD

Grave una mujer obesa tras dar a luz gemelas sin saber de su embarazo

Los médicos achacaron las dolencias a su sobrepeso en cinco ocasiones, hasta que nacieron las niñas

J.J. MADUEÑO
MÁLAGAActualizado:

Carolina llegó a pesar 180 kilos, sufría depresión y «no le venía la regla desde hacía cuatro o cinco meses», según explica su pareja, Gonzalo. La mujer sufría fuertes dolores y se le hinchaban las piernas. Los médicos dijeron que debía adelgazar. Todos los problemas, hasta la falta del período, derivaban de su excesivo peso, según los doctores que la fueron visitando desde junio. Hasta en cinco ocasiones, los médicos que la atendieron achacaron sus dolencias a la obesidad que sufre la mujer. Sin embargo, el pasado 6 de octubre, en medio de la madrugada (4.00 horas), el dolor en la espalda y vientre era insoportable. Acudieron a Urgencias del hospital Clínico de Málaga y Carolina estaba de parto.

Nadie había diagnosticado su embarazo, durante los meses de gestación. De camino venían dos gemelas que nadie detectó y que ahora se encuentran en la casa de los padres de Gonzalo, mientras su madre permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Carlos Haya de la capital luchando por sobrevivir. «Una de las niñas tragó líquido amniótico, pero ya está bien. Las dos están en casa», asegura su padre, que teme por la situación de su mujer, cuya vida corre peligro. El parto fue de urgencia y por cesárea.

Según explica su marido, Carolina tuvo complicaciones al dar a luz. En el quirófano, el líquido amniótico subió a los pulmones. «Tenía la tensión alta y no se lo cuidó porque no sabía que estaba embarazada. La falta de control le produjo un coágulo en la cabeza», explica Gonzalo, quien añade que Carolina ya no está entubada y le están tratando de limpiar el pulmón con medicamentos. «Si no funciona, la volverán a entubar y le harán una traqueotomía», avisa el marido, que señala que está asustado, porque le dijeron que tenían que operar a su mujer de urgencia por el coágulo de la cabeza. «Por eso se la trajeron al Carlos Haya, pero lo están tratando de disolver», apunta.

La situación es el final a un cúmulo de despropósitos. Como ha adelantado SUR, la primera visita de Carolina al ambulatorio se produjo el pasado mes de junio. En aquella ocasión le dijo al doctor que la atendió que le dolían las piernas, que había cogido peso y no le bajaba la regla. El médico la pone a dieta, pero la situación no mejora. Por lo que el 1 de agosto, cuando la pareja estaba trabajando de aparca coches, acude a urgencias en el hospital Clínico de Málaga con dolores en el abdomen y le diagnostican una insuficiencia venosa y una lumbalgia. Vuelven a ir al médico y, según Gonzalo, les dicen que las inflamaciones son una retención de líquidos por el excesivo peso.

Ya en septiembre con una mayor inflamación y dolores vuelve a Urgencias. «Siempre vamos al Clínico porque es el que nos pilla más cerca de casa», remarca Gonzalo, quien asegura que le insisten en la pérdida de peso, le señalan que hay una retención de líquidos y vuelven a diagnosticar la lumbalgia, pese a que avisar a que lleva meses sin tener el período.

La mujer detecta que tiene un bulto en el vientre y acude a su médico de cabecera, que le pide unas analíticas y le dice que vuelvan a recogerlas el próximo 6 de octubre, fecha en la que Carolina, sin saber que estaba embarazada, se pone parto gemelas. Sorpresa mayúscula, además, porque a la pareja le habían dicho que Carolina no podía tener hijos por culpa de la obesidad que padece.

El caso está en manos de la justicia. La familia ha puesto una denuncia por negligencia con riesgo grave porque, pese a las reiteradas visitas de la mujer al médico, ninguno le detectó el embarazo. Nadie le hizo un test, ni en el hospital Clínico, ni en el centro de salud, hasta que no llegó por Urgencias de parto. La abogada de Gonzalo y Carolina ha pedido al Juzgado de Instrucción 13 de Málaga que habrá una investigación contra el hospital y contra el propio Servicio Andaluz de Salud por lo sucedido. «Lo único que quiero es que mi mujer se recupere. Pensé que se me iba», apunta Gonzalo.