La perforadora en la finca de Totalán - F. SILVA
RESCATE DE JULEN

Ocho mineros 20 horas enterrados para sacar a Julen

El salvamento del pequeño podría estar llegando a su tramo final con más de 300 personas activas en tres turnos de cien personas

TotalánActualizado:

El rescate de Julen en la Sierra de Totalán podría estar encarando su recta final, si el terreno, que es el principal enemigo del niño, deja seguir con los planes marcados. Según el equipo técnico del salvamento, la estimación hecha, si no surgen más complicaciones, es que se pueda llegar al pozo en un mínimo de 35 horas. Para ello, ocho mineros especializados tendrán que trabajar más de 20 horas en el corazón de la montaña. No se llegará a donde se cree que está el pequeño antes del lunes, en un operativo que ha convertido el Dolmen del Cerro de la Corona en una mina con más 35.000 metros cúbicos de tierra removidos en 36 horas.

La máquina perforadora comenzó a construir el pozo de rescate sobre las 13.45 horas del sábado y no había encontrado oposición en los primeros 15 metros. Había optimismo, hasta el punto que la entrada de la Brigada de Salvamento Minero se activó esa misma tarde. Fue cuando la cápsula para bajar a los rescatadores llegó a la finca familiar donde Julen está atrapado en un sondeo de agua abandonado. Lo hizo en un vehículo de bomberos pasadas las 19.30 horas.

Durante el sábado, se acabó la plataforma de trabajo, que se dejó finalmente en 23 metros por debajo de la boca de 25 centímetros del pozo de 110 metros de profundidad donde está Julen. La perforadora llegada de la M-40 de Madrid arrancó una prospección que debe medir 60 metros. Se llegaría así a los 83 metros de profundidad, con respecto al pozo donde está atrapado el pequeño desde el pasado domingo a las 14.00 horas.

Capsula de rescate para los mineros de Asturias
Capsula de rescate para los mineros de Asturias - ABC

Una vez excavado este pozo de rescate, el objetivo es bajar a los 8 miembros de la Brigada de Salvamento Minero de Asturias a la altura del tapón de tierra y piedras pequeñas que hay a 71 metros de distancia. «Creemos que puede estar ahí», explica Ángel García Vidal, representante del Colegio de Ingenieros de Caminos y Minas, que están a cargo de los trabajos.

Lo harán dentro de una cápsula o jaula de seguridad hecha en una herrería de Alhaurín el Grande y diseñada por Julián Moreno, jefe de los bomberos desplegados. Es una especie de ascensor que se maneja con una grúa de precisión, ya también sobre el terreno. Está pensada para bajar a dos especialistas de la Brigada de Salvamento Minero hasta los 71 metros y que comiencen a excavar la galería horizontal. Es una estructura de 300 kilos de hierro, que soporta hasta 5.600 kilos de peso.

Va equipada con el material para hacer el túnel, como una pica pequeña, pistola de aire, martillo hidráulico o una pequeña pala. Está dotada de oxígeno y transporta los materiales para apuntalar la galería que van a excavar a 71 metros. En esa distancia, los mineros, por turnos de dos, cavaran el túnel a una velocidad de entre 5 y 8 horas por metro. Tardarán en llegar al sondeo un mínimo de 20 horas. Cuando lo hagan, abrirán «una ventana» de unos tres metros de diámetro por los que poder buscar a Julen en el pozo.

«El rescate está en las mejores manos posibles. Este equipo es el mejor del mundo», señaló a ABC Juan López Escobar, otro de los ingenieros al frente de las obras de rescate, que asegura que llevan 100 años especializados en este tipo de trabajos, que tienen una «excelente hoja de servicio» y que trabajos, como el que van a realizar en Totalán para sacar a Julen del pozo, los entrenan en una escombrera que tienen para su preparación.

Una de las brocas para perforar el suelo
Una de las brocas para perforar el suelo - F. SILVA

Este equipo especial se abrirá paso en condiciones extremas a través de las entrañas de la montaña. Todo el material, escombro y arena, que se irán sacando de la galería a 71 metros de profundidad se irá almacenando en el fondo del pozo. Entre los 74 y los 83 metros de profundidad.

En una zona en la que los mineros llaman «caldera». Una oquedad debajo de la zona de trabajo donde se arroja todo el material desechado. Se puede hacer gracias a la que la cápsula especial creada tiene un suelo de rejilla, que permite bajar con seguridad a la patrulla de rescate y, a la vez, cuando empiecen los trabajos, hacer que los materiales puedan irse al fondo del pozo.

El equipo operativo medita si poder enganchar del cable que baja a los mineros a un tercer rescatista, estaría colgado y sólo se haría si se dan las condiciones de seguridad óptimas para ello. La búsqueda se hará entre los 71 y los 74 metros, donde se cree que está el niño, pero sin certezas –según el propio equipo de ingenieros–. Puede el que niño no esté en esa distancia y que la ventana de tres metros no sirva para localizar y sacar a Julen del pozo.

Boceto del rescate de Julián Moreno
Boceto del rescate de Julián Moreno - ABC

En ese caso, se barajan varias posibilidades. Por un lado, estaría la de profundizar más en el pozo y hacer una segunda galería más abajo para volver a abrir otra ventana a otra profundidad diferente y de nuevo buscar a Julen. Sin embargo, esta posibilidad está sujeta a detalles técnicos y de seguridad. Cabe la posibilidad de que mientras se acomete la segunda galería a una mayor profundidad se derrumbe la de arriba y queden apresados también los mineros.

Por esto, se barajan más opciones y diseños, como el segundo pozo paralelo con una profundidad mayor que el primero y habiendo inspperforadora julen .fsilva4eccionado el tubo donde está Julen desde dentro. La primera ventana, si no sirve para rescatar a Julen, al menos dará un mayor conocimiento de qué hay debajo del tapón y cuanto se debe profundizar en el caso de tener que volver a meter la máquina perforadora para hacer un pozo de rescate más profundo, que podría llegar a los 110 metros.