Caso Madeleine McCann
Jon Clarke, 14 años para resolver el misterio de la pequeña Madeleine
El reportero Jon Clarke, editor de una publicación inglesa editada en la Costa del Sol, comenzó a seguir el rastro de la pequeña el día después de su desaparición
Advierte del peligro del presunto asesino, Christian Brueckner, un alemán que vivió en poblados 'hippies' de Granada y podría haber cometido más delitos

El mismo 3 de mayo de 2007 una llamada a un teléfono de Ronda requirió su presencia . Los móviles no estaban tan extendidos y los grandes periódicos británicos buscaban contactar a Jon Clarke (Cambridge, 1968) en esta ciudad de Málaga. Acudió ... y le preguntaron si podía ir a Portugal.
Allí había desaparecido una niña inglesa . «No parecía un caso importante, pero fui a Praia da Luz», recuerda Clarke sobre su primer contacto con la desaparición de Madeleine McCann . Esa misma noche conoció a los padres de la pequeña, Gerry y Kate McCann . «Estaban destrozados y sentían que nadie les ayudaba», describe el periodista, que está afincado en la Costa del Sol.
Sobre este caso ha publicado un libro, 'My Search for Madeleine' , disponible en Amazon, como resumen de sus 14 años investigando la desaparición para medios como 'Daily Mail' o 'Sunday Mirror' . Rememora cómo a las nueve y media de la mañana siguiente llegó al lugar de la desaparición .
«No había ningún policía. Solo una cinta. Crucé, llamé a la puerta y salieron los padres de Madeleine, que me contaron lo que había pasado». Comenzó a seguir el rastro de la pequeña por Portugal, España o Alemania, hasta la detención de Christian Brueckner .
Clarke recuerda la complejidad del caso , mientras critica duramente a la policía portuguesa por su forma de llevarlo. « A Madeleine se le vio en más de 1.000 sitios . La propia familia tuvo su grupo de detectives. En España, entre 2007 y 2013, publicamos reportajes sobre posibles paraderos en varios puntos de Andalucía», explica Clarke, que recuerda que solo en este país ha investigado en un camping de Mijas, en la Alpujarra de Granada o en Castellón, en una discoteca. Puntos en los que se pudo ver al escurridizo sospechoso con la pequeña , porque «siempre conducía, conocía España, se alojaba en su furgoneta y no solía tomar aviones».

Las autoridades alemanas han puesto el foco sobre Christian Brueckner. «La última novedad es que el fiscal está casi seguro al cien por cien que secuestró y mató a Madeleine », afirma este periodista, que desvela con inquietud la conexión española de este caso, contado también en 'The Olive Press', el periódico en inglés que dirige desde hace años y que llega desde la Costa del Sol a Gibraltar o el Levante.
Clarke asevera que el sospechoso estuvo en constante movimiento entre Portugal y Alemania durante décadas. «Siempre en lugares donde pudiera estar oculto, donde fuera complicado detectarle», apunta.
El periodista muestra un vídeo en una autocaravana cerca del Puerto de Málaga y explica: «Sabemos que estuvo en Aracena (Huelva), la Alpujarra de Granada, Málaga, Almería, Murcia y hasta Castellón ». Esa fue la ruta española de este criminal, del que dice que donde más tiempo recaló fue en los asentamientos 'hippies' de caravanas en Órgiva (Granada).
«En Tablones y Beneficio vivió. Se dedicaba a comprar y vender droga . Estuvo allí, al menos en dos ocasiones, en el festival del dragón». Narra que Brueckner era un 'hippi' con un Jaguar, que vestía con pantalón de pinza, zapatos y camisas caras. « El Volkswagen que le incautan en su arresto estuvo en Órgiva , como su caravana o sus furgonetas». Alerta de la peligrosidad del sujeto.

Avisa que el sospechoso de secuestrar y matar a Madeleine no es un pederasta cualquiera. Según este experto en el caso, podría tratarse de un «sociópata, psicópata o asesino en serie de niños». «Hay casi una decena de víctimas conocidas de Brueckner . Es seguro que violó a una anciana en Praia da Luz , porque había un pelo suyo en la cama. Entró, tapó las ventanas, colocó la cámara y la violó durante media hora cuando estaba impedida. Es muy peligroso», reseña Clarke, que enumera el caso de una niña en Alemania a la que efectuó tocamientos y que es por el que está en la cárcel.
Vídeos pedófilos
Recuerda también los más de 20.000 vídeos con material pedófilo en su fábrica de este tipo de películas . El periodista sigue repasando casos con otra chica irlandesa que está convencida de que la violó, porque hizo lo mismo que con la anciana. Al igual que los cuatro niños ante los que se masturbó en un parque o la pequeña Jovanna , que sería otro caso parecido al de Madeleine. «Todos se le achacan a este pederasta, que se ha movido por Europa con impunidad durante dos décadas. Puede haber casos en Holanda, Bélgica, Francia y, por su puesto, en España», remarca.
«En las comunas hippies de Tablones y Beneficio se dedicó a comprar y vender droga. Estuvo allí al menos en dos ocasiones en el 'Festival del dragón'«
Clarke se muestra extrañado, porque parece que en España no hay casos que se le achaquen . «Un tipo con antecedentes así, probablemente en cualquier sitio en el que esté, si ve una niña, se la lleva», lamenta, mientras advierte que en los últimos veinte años ha habido muchas desapariciones de niños sin resolver .
«Si fuera el padre de uno de esos menores, me preguntaría donde estaba Christian Brueckner», asevera, antes de explicar que vivió en España comprando y vendiendo drogas entre 1994 y 2017. «Pensaría si había un alemán, un coche o un camión o un Jaguar alemán o una furgoneta en algún lugar donde estuviera cenando o en un camping de la zona», avisa, antes de sentenciar: «No tiene sentido que no haya cometido crímenes en España» .
Además, habría confesado estar en el lugar del crimen. El libro de Clarke recoge cómo el presunto asesino de Madeleine dijo a unos amigos en Granada, en el festival del dragón, que fue el último que la vio viva o incluso que ayudó a secuestrar a Madeleine . «Entrevistamos a su mejor amigo, que había estado en la cárcel ocho meses con él por robar gasolina a los camiones en Portugal», explica el periodista, que reseña que, en 2017 en un pub, cuando salió en televisión el caso, también le dijo a otro amigo que había estado allí. «Dos veces lo confesó».
«La policía alemana comenzó a investigar. Pero mandaron una carta a Brueckner para que fuera a comisaría y le dieron tiempo a destruir todo lo que le vinculaba a la desaparición»
Por esas sospechas, la policía alemana empezó a investigar en secreto. «Le llamaron en 2013 porque alguien telefoneó a la televisión para dar su nombre al ver el caso Madeleine. Mandaron una carta a su casa para que fuera a la comisaría para hacerle unas preguntas. Le avisaron y ahí pudo destruir todo lo que le vinculaba a la desaparición . Estaba avisado. Fue y dijo que no tenía nada que ver», asegura el periodista.
Sin embargo, en 2018, la Fiscalía dio luz verde a una investigación profunda. «Dos años más, con hasta cien policías. Ahí fue cuando descubrieron su fábrica de 'snuff movies' y un chat con otro pederasta en el que decía que quería coger a una niña y hacerle cosas», recuerda Clarke, al que este caso le ha marcado tanto como su primer gran suceso en España: los asesinatos de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes.
Atrapando a Tony King
Clarke se tomó seis meses sabáticos en 2003 para escribir una novela, pero a los dos meses de estar viviendo en Comares con su esposa hubo en Coín un asesinato de una chica . «Tenía qué saber qué pasaba. Era Sonia Carabantes », afirma el periodista, quien recuerda cómo el caso fue cobrando amplitud.
«Detuvieron a un inglés y me puse en contacto con los medios de allí para comenzar a trabajar. Conseguí buenas fuentes en Mijas, Fuengirola o Alhaurín el Grande, con familiares, amigos, conocidos… Fue una bomba al detener a un inglés que, además, había matado a otras dos chicas españolas», recuerda.
La explosión del caso en el Reino Unido llegó cuando se conoció que Tony King era Tony Bromwich , el 'estrangulador de Holloway' . Más tarde, Clarke encontró a su esposa, Cecilia Pantoja , que habló en exclusiva para 'Sunday Mirror'.
«Nos dio la entrevista mientras otros le ofrecían 50.000 ó 30.000 euros por contar la historia», recuerda Clarke, que asegura que ese reportaje salió en portada y fue cuando pensó en trabajar como reportero en España para los periódicos británicos.

De su trabajo salió su primer libro, 'Costa Killer' . En esa obra contaba el caso de las dos chicas muertas y retraba una sociedad británica en la Costa del Sol convertida en el 'salvaje oeste'. «En aquella época había gente muy mala escondida en la costa », señala, mientras recuerda un paralelismo con el Algarve, la región en la que desapareció Madeleine, y donde reseña que había más de 600 pedófilos y agresores sexuales ocultos.
Trabajos de investigación en los que ha empleado su pericia como reportero de investigación en medios importantes, como 'Mail on Sunday' o 'Sunday Mirror', con el que investigó al príncipe Andrés y su relación con Jeffrey Epstein en sus andanzas por Nueva York o Miami .
«Sabíamos que era un pederasta, pero no pudimos escribir ni una línea», asevera. Medios con los qu e sigue colaborando desde España tras más de 25 años de carrera y a los que se sigue dando 'bombas informativas'. La última es la exclusiva sobre las polémicas vacaciones del primer ministro Boris Johnson en la Costa del Sol , en medio de la crisis de suministros de Reino Unido.
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