Julio Rufo, uno de los abogados de los afectados por el hotel MarConfort
Julio Rufo, uno de los abogados de los afectados por el hotel MarConfort - ABC
Torremolinos

Piden la clausura de un hotel en Torremolinos por el gran número de clientes enfermos durante su estancia

Debido al gran número de afectados por gastroenteritis desde 2008

SevillaActualizado:

Las vacaciones de Rocío Heredia con su familia pretendían ser el perfecto descanso de todo un año de trabajo y rutina en Sevilla. Sin embargo, a los pocos días de estancia en el hotel MarConfort Beach Club de Torremolinos comenzaron a padecer náuseas y vómitos tanto ella como su marido y su hijo de apenas año y medio.

Pero no era la única, como ella, en torno a un centenar de clientes han enfermado durante su estancia en el hotel malagueño, y todos con los mismos síntomas: vómitos, diarreas, dolores abdominales e incluso fiebre alta. «Había gente vomitando por todos lados al caer enfermos en el hotel», explica Rocío Heredia.

Esta situación ha promovido la creación de un grupo en Whatsapp para contabilizar afectados y reunir declaraciones sobre sus experiencias en el hotel. A día de hoy el grupo cuenta con cerca de 70 miembros, los cuáles aseguran que varios miembros de su familia han caído enfermos durante su estancia en el alojamiento malagueño.

«Desde el hotel nos dijeron en un principio que era posible que unos depósitos de aguas fecales que hay al lado, en el Hospital Marítimo, fueran la causa pero no nos lo creemos. Pensamos que el hotel quiere desviar responsabilidades porque hay más hoteles en las inmediaciones y no ha ocurrido lo mismo», cuenta Rocío.

Sobre estos pozos de agua la Junta de Andalucía se ha pronunciado, ya que el Partido Popular de Torremolinos ha pedido el cierre de los mismos por este caso. Sin embargo, la Junta ha negado la relación entre este «brote» y los pozos de agua fecales del Hospital Marítimo de Torremolinos. «No existe relación alguna entre estos casos y una arqueta ubicada en el hospital, tal y como se le trasladó a la dirección del hotel la pasada semana», dice en un comunicado.

Así, el servicio de Salud Pública de la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales (SAS) asegura que sólo hay afectados 60 personas y, añade, son «casos leves que cursan con náuseas y vómitos». Sin embargo, según ha podido conocer este periódico, se estima que existe más de un centenar de afectados que han contratado servicios jurídicos para denunciar formalmente esta situación. Los abogados de las víctimas, Julio Rufo y Miguel Mahón, aseguran que cuentan con relatos de afectados desde el año 2008 y que se trata se una situación que se repite cada verano.

«Desde que las víctimas han alzado la voz en redes sociales se han ido uniendo más personas que experimentaron los mismos síntomas durante sus vacaciones en el hotel. Tenemos experiencias de clientes que enfermaron durante su estancia en los años 2008, 2016 y 2018», afirma Julio Rufo.

Una vez descartado los pozos del Hospital Marítimo, fuentes del hotel Manconfort explican que estos casos pueden ser derivados de un virus que se ha propagado por el aire, puesto que las inspecciones que se han realizado en sus instalaciones han sido superadas. «La situación se repite de forma periódica como en todos los centros que acogen a un gran número de personas, como por ejemplo los colegios. Por nuestra parte hemos atendido a los enfermos según el protocolo y no hemos realizado ninguna mala praxis, hemos seguido todos los procesos de forma correcta y legal».

Una reclamación de 2008

Hoja de reclamación aportada por una afectada en 2008
Hoja de reclamación aportada por una afectada en 2008- ABC

La mayoría de los afectados consideran desde un principio que «se ha ocultado la verdad de algo que lleva ocurriendo 10 años». Como prueba, una vecina de Arahal afectada en 2008 ha aportado la hoja de reclamación en la que describe los mismos síntomas que los casos más recientes.

«Diez años después sigue ocurriendo lo mismo, estuve allí y aquello es lamentable. Entonces hice una reclamación en el hotel e incluso en la Oficina del Consumidor del pueblo y no hubo ni contestación. Escucho, leo o veo alguna foto de este hotel y se me pone el cuerpo malo», relata esta vecina de Arahal.

Los abogados de los afectados aseguran que sus clientes se encuentran «totalmente desamparados», puesto que «ni el hotel ni la Junta de Andalucía se han hecho cargo de su caso y siguen tirando balones fuera, eludiendo sus responsabilidades». Por ello, piden que, como medida preventiva, se clausure el hotel hasta que se identifique el problema que provoca que los clientes enfermen. «Puede ser una bacteria que se encuentre en cualquier parte del establecimiento, pero como no se está actuando bien, se siguen cometiendo negligencias y la gente sigue enfermando», sentencia Julio Rufo.