FRANCIS SILVA
ARTE

Piratas del arte en los percheles de Málaga

El grupo Atria presentó en la feria de arte de la ciudad un proyecto creado por La Maya Lab para recuperar los antiguos puestos de los pescadores

MÁLAGAActualizado:

El grupo Atria son un puñado de artistas que se han embarcado en La Maya Lab, un velero con patente de corso para robar espacio a las ciudades y reconvertirlos en un recuerdo de lo que un día fueron para sus habitantes. Se hace a través del arte. Nació en Venecia como una reacción a la despoblación de la ciudad y a la perdida de parte de su identidad con el turismo masivo. Se recuperó La Maya, el barco convertido en icono histórico que ahora surcará los mares buscando crear discursos artísticos no oficiales, que nazcan desde las propias comunidades que habitan los lugares donde actúan. «Es un proyecto que no es oficialista, es algo ácrata que se adentra tras atracar en cualquier lugar para cambiar la realidad desde un entorno social», explica Irene García-Inés, artista promotora de esta aventura, que señala que uno de los destinos marcados es Málaga, donde el pasado domingo presentaron el proyecto en el marco de la Feria de Arte.

La Maya bajará por el Mediterráneo para recrear en el Perchel aquellos puestos en los que los pescadores guardaban sus redes en colaboración con los vecinos del barrio. «Se trata de reinterpretar el elemento a través del grupo de artistas, pero recogiendo la tradición del barrio con las propuestas de sus gentes», añade García-Inés, que aventura que se necesita una extensa labor de documentación que recoja, incluso, la tradición oral de la barriada, y apunta propuestas –aún sin definir– como la construcción con cerámica en un espacio público o pintar lo que fueron los percheles en una plaza de esta parte de Málaga.

«Es importante que sean los vecinos los que participen y decidan sobre la creación, porque el arte público debe ser social y recoger las ideas colectivas de esa comunidad», asegura la promotora, que muestra la intención de que los «objetos que los artistas hagan tengan un significado para los vecinos». «Al final, todo es una recuperación de parte del patrimonio de esa comunidad. Una forma de mirar al pasado para encarar el futuro», afirma García-Inés, que en cada proyecto incluye un amplio abanico de disciplinas llevadas a cabo por el grupo Atria.

Arquitectos, gestores, ingenieros, urbanistas, galeristas, turistas, escritores y personas ligadas a las diversas artes deben compartir su visión del espacio para poder afrontar un proyecto común como el que promulga La Maya Lab. En Venecia estas artes se mezclaron con los artesanos de la ciudad, que están en vías de extinción, y tomaron voz los carpinteros de ribera, músicos, familias o miembros de asociaciones ciudadanas. Todos ellos volcaron sus ideas sobre un velero que creó un pabellón para contar la Venecia que no aparece en los circuitos de arte oficiales. La idea llegará a Málaga, cuando terminen de cerrase los acuerdos, para repartir experiencia para que estos piratas artísticos muestren una visión alternativa de esas estructuras históricas malagueñas.

Una vez acabados en Málaga el barco seguirá navegando. La idea es llegar y atracar en los puertos para desarrollar nuestra labor. «En el Adriático tenemos pensados proyectos, también en la costa francesa y el Levante español, donde pararemos en nuestro viaje hasta Málaga», explica Irene García-Inés, quien añade que le han llegado ofertas del Cantábrico, por lo que la expedición pirata también pasará por los puertos de Portugal hasta llegar al norte de España, donde una de las ideas más avanzadas es desarrollar un «Camino de Santiago marítimo».