El portavoz de la Guardia Civil de Málaga, Jorge Martín - REUTERS
Totalán

Queda menos de un metro y medio para llegar a Julen

Tras tres microvoladuras, la excavación de la galería se acerca al punto donde se cree que está Julen

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TotalánActualizado:

La roca se resiste y el avance es lento, pero los mineros están cada vez más cerca del punto donde esperan encontrar a Julen. Cuando se cumplieron las 21 horas desde que la Brigada de Salvamento Minero de Asturias entrase en el corazón de la Sierra de Totalán, el final del túnel se aproxima.

El último reporte dice que los mineros ya alcanzan los 2,5 metros de profundidad, o lo que es lo mismo, queda menos de un metro y medio para llegar al lugar donde se espera que esté Julen. Al punto del sondeo de agua abandonado de 25 centímetros de ancho por 110 metros de profundidad, donde lleva más de 12 días.

Después de la tercera microvoladura para agrietar la piedra, la excavación de la galería horizontal ha avanzado notablemente. El trabajo continúa, hasta el momento, sin necesidad de usar más explosivos.

El proceso para las microvoladuras es complicado. Según explicó el portavoz de la Guardia Civil, Jorge Martín, primero los mineros debían descender y evaluar la situación. Luego hacer una serie de perforaciones donde se tiene que colocar el explosivo.

Tras esto, ascender con la cápsula de seguridad a través del pozo de rescate y bajar dos agentes de la Unidad de Montaña de la Guardia Civil, que son los que colocan las cargas explosivas en los puntos indicados por los mineros. Este proceso llevaba un tiempo aproximado de una hora y media, mientras que se hacían las comprobaciones y los Tedax preparaban las mezclas para la detonación.

Más explosivos

Una vez vaciado el túnel de los mineros y el pozo por donde deben ascender y descender, se pone en marcha todo el aparato de ventilación. Se inyecta aire para sacar todos los gases venenosos y el aire contaminado que hay bajo tierra tras la detonación. Ese trabajo lleva entre 30 y 40 minutos.

Con la mina limpia, los brigadistas vuelven a bajar para poder continuar con el trabajo manual. Golpeando la piedra hasta el último aliento. Los equipos de rescate se han asegurado de que no falte explosivo. El helicóptero de la Guardia Civil voló durente la mañana a Sevilla para recoger más explosivo y almacenarlo en el lugar de actuación por si volviera a hacer falta.