Berrocal durante la explicación - Francis Silva
Totalán

Rescate de Julen: «Siempre hay pequeños milagros y el terreno en el que está el pozo puede hacerlo posible»

José Antonio Berrocal, presidente de la Federación Andalucía de Espeleología, mantiene la esperanza de encontrar con vida al niño malagueño de dos años que cayó a un pozo este domingo

Rescate de Julen, el niño que cayó al pozo, en directo

TotalánActualizado:

La composición geológica de la Sierra de Totalán en Málaga invita a los expertos a la esperanza, siempre y cuando las labores de rescate se agilicen. Según José Antonio Berrocal, presidente de la Federación Andaluza de Espeleología, el niño podría estar debajo de un amasijo de rocas por la composición del terreno. «El manto que cubre hasta la costa son rocas volcánica y pizarra. Es una roca compacta, pero que se puede partir al mismo tiempo de una forma fácil», analiza Berrocal.

En los huecos de esas piedras acumuladas podría haber oquedades por las que discurrirían corrientes de aire, que le darían oxígeno al pequeño Julen. «Al caer arrastra este tipo de piedras y genera los cantos, que tapan al niño. Si tenemos suerte de que haya caído más piedra que tierra tendrá aire», explica el experto, que afirma que esta «es la única opción por la que podríamos hablar de uno de esos milagros que se producen en este tipo de situaciones», recuerda Berrocal.

Esas piedras siempre van a generar aire «por la diferencia de presión». «Si piedra se producirá un fenómeno que se llama baro respiración, eso le pude salvar la vida del niño», añade Berrocal, que afirma que este tipo de corriente son las causantes de que gente atrapada como Julen aguanten días y hasta una semana en condiciones tan precarias. El experto en geología explica que, para que esto se produzca, el niño debe estar en un espacio que «pueda respirar, aunque esté inerte».

Berrocal señala a la importancia de los topógrafos en el rescate, que tardaron más de 24 horas en llegar al lugar del suceso. Son estos técnicos los que los que definen cómo se debe abordar el problema, porque son los que realizan los cálculos y explican que se debe acometer la vía más rápida. «Si se ponen los medios para que pueda hacer en cuestión de horas, tengo esperanza. Siempre hay pequeños milagros y el terreno en el que está el pozo puede hacerlo posible», remarca Berrocal.