Los trabajos en la zona donde supuestamente se encuentra Julen desde hace más de una semana - Reuters
Rescate de Julen

El rescate de Julen vuelve a atrasarse y podría ser el miércoles

La Brigada de Salvamento Minero de Asturias tiene previsto entrar en el pozo el martes al mediodía y tardará 24 horas en llegar al niño

Totalán (Málaga)Actualizado:

Sobre las 20.30 horas del lunes se acabó el pozo por el que la Brigada Minera de Asturias debe bajar para hacer la galería que le lleve hasta Julen, que según el equipo técnico estará bajo tierra, al menos, hasta el miércoles. Tras 55 horas de trabajo, la perforadora llegó a los 60 metros de profundidad. Distancia necesaria para poder montar todo el plan de rescate. La perforación comenzó el pasado día 19 de enero, sobre las 13.30 horas. Se ha construido a una velocidad de 1,1 metros a la hora. Trabajo lento por culpa de los materiales encontrados en el camino, que fueron «duros y difíciles de trabajar».

Ángel García Vidal, representante del Colegio de Ingenieros y Minas, que lleva la dirección del rescate, explicó que uno de los elementos por los que se ha extremado la cautela a la hora de perforar era «la verticalidad del pozo». «Nos gustaría que hubiese sido antes, pero la realidad de las rocas ha sido de extraordinaria dificultad», afirmó el ingeniero, que dijo que, pese a la demora, el equipo técnico está «satisfecho» con el trabajo.

El rescate entra ahora en la siguiente fase. Tras la prospección, ahora toca «encamisar» el pozo. Se colocarán tubos de seis metros, entre los que la principal complicación es encajar la ventana para hacer la galería vertical en el punto exacto de los 72 metros de profundidad. Antes de la entrada de los mineros de Asturias hay que hacer recrecer la boca del pozo y una labor de relleno del monte. Estas tareas pueden demorase unas 12 ó 14 horas. Entre las tareas está la creación de una nueva plataforma de trabajo. García Vidal dice que en estos trabajos no están previstos retrasos, porque «no están sujetos a elementos externos».

Si se cumplen los plazos, sobre el mediodía del martes se comenzará a excavar la galería horizontal. «Han subido para los últimos detalles de la operación. Están descansando, porque les queda un trabajo duro», afirmó el ingeniero sobre la Brigada de Salvamento Minero de Asturias. Ocho efectivos que tendrán que cavar cuatro metros de galería a 72 metros de profundidad. Con ella llegarán al pozo de 25 centímetros de ancho por 110 metros de profundidad en el que se encuentra el pequeño.

Abrirán una ventana de tres metros y, desde ahí, buscarán al pequeño Julen entre los 71 y los 74 metros. Se estima que esta excavación tenga un período de 24 horas, por el rescate se va al miércoles al medio día. Siempre y cuando estos plazos sí se cumplan.

«El trabajo de la brigada no es nada fácil», afirmó García Vidal, que avisó de que los materiales en la zona del túnel «son de similares características a los que nos íbamos encontrando». «Es un sitio complejo y un trabajo incierto», afirmó el ingeniero, que dijo que el jefe de la brigada de mineros estuvo por la mañana con un geólogo para «visualizar lo que se van a encontrar».

Eterna espera

Mientras tanto, en una casa de Totalán y arropados por sus amigos, familia y un equipo de psicólogos de la Junta de Andalucía, los padres de Julen esperan a un rescate que se está volviendo eterno. Están atendidos por un equipo de 25 profesionales en turnos de dos. Les dan conversación y ayudan a vivir una espera sin solución final. La misión de estos profesionales es evitar una crisis, prevenir el estrés postraumático o la ansiedad, mientras pasan las horas clavados ante un reloj que avanza sin resultados. Los expertos dan un máximo de 10 días para que haya milagro, que se cumplen el miércoles a las 14 horas.

El pequeño sigue enterrado en el pozo de Totalán ante la impotencia de sus padres, que siguen los trabajos de cerca. «Han visto el gran esfuerzo humano que se está haciendo. Nadie sabía cómo enfrentarse a un asunto como este», afirmó Juan José Cortés, padre de la pequeña Mari Luz, que está junto a José y Victoria en esta espera interminable. «Tenemos que seguir apoyándoles sin descanso, porque queda poco», aseguró Cortes.

Las vetas de pizarra, el granito, los corrimientos de tierra, las complicaciones del pozo donde está Julen y hasta la lluvia demoraron el salvamento. Cada intento ha sido un revés. No se ha logrado ver al niño aún. Desde el domingo a las 14.00 horas, la oscuridad del pozo es la única respuesta a todo intento de sacar a Julen. Aunque todo está llegando a su fin, que se vuelve a aplazar.

Ahora los equipos de rescate esperan para entrar en el corazón del Dolmen del Cerro de la Corona para sacar al pequeño. Los planes de seguridad y la evaluación de riesgos están hechos. «Son horas para prepararnos mentalmente y definir los últimos detalles del rescate», explicó a ABC Julián Moreno, jefe técnico del operativo de bomberos, en la eterna espera para llegar a un pozo donde un pequeño de dos años aguarda a unos brazos salvadores, que quieren agarrarlo con vida.