Pablo Podadera, en una imagen del archivo familiar
Pablo Podadera, en una imagen del archivo familiar - SUR
SUCESOS

«Ha sido un mazazo: una muerte castigada casi con la impunidad»

La familia del chico de Málaga muerto a golpes tras mediar en una pelea critica el fallo que libera a los agresores tras dos años

MálagaActualizado:

Tres años y dos meses de prisión ha sido la pena impuesta a dos jóvenes de Málaga por matar de una brutal paliza a un chico que trató de mediar en una discusión. Una condena que finalmente les hace estar ya libres, tras pasar dos años en prisión preventiva dado que la sentencia no es firme, para indignación de la familia de Pablo Podadera, la víctima aquella aciaga noche de abril de 2017 en la que el difunto celebraba su 22 cumpleaños en el centro de Málaga.

«Ha sido un mazazo. Una muerte castigada casi con la impunidad. Hay muchos delitos con castigos muy superiores», lamenta Andrés Podadera, tío de Pablo, quien asegura, en declaraciones a ABC, que los familiares «están siendo inundados por mensajes de gente que no entiende la pena impuesta» a los dos agresores de su sobrino.

Al conversar con los allegados del difunto, resulta evidente que no están de acuerdo con la sentencia. La Fiscalía pedía para los dos acusados 18 años de prisión por matar a golpes a aquel chico. «No refleja lo que pasó aquella noche y tampoco lo que fielmente quedó probado en el juicio», asegura Podadera, quien dice que la familia recurrirá la sentencia. Entre las quejas está la relación de hechos, ya que en la sentencia no queda reflejado cómo los dos agresores dan patadas en la cabeza al finado.

«La absolución de los dos encubridores ya nos daba indicios de se irían a la menor pena», añade Andrés Podadera, quien remarca que es «desproporcionada» la condena en relación con lo los actos de los dos penados por homicidio imprudente.

Según el relato de la sentencia condenatoria, Pablo Podadera salió el pasado 20 de abril a celebrar su cumpleaños al centro. Estuvo con sus amigos en varios locales, hasta que fueron a la Sala Theatro. Al salir de allí, pasadas las 4.30 horas de la madrugada, vieron una discusión en uno de los callejones.

Se acercó a mediar y dos jóvenes le dieron una brutal paliza, grabada en las cámaras de vigilancia, que acabó con su vida al día siguiente por una hemorragia cerebral pese a los intentos de reanimación que se llevaron a cabo. «No es justo que haya una persona muerta por algo tan noble como mediar en una discusión», señala el tío de Pablo.

Andrés Podadera dice que, al menos, «ha quedado claro» que su sobrino «no tuvo una actitud agresiva» y que «intentó mediar» en la discusión, tras lo cual acabó tirado en el suelo luchando por su vida, que no logró salvar pese a los intentos desesperados durante horas de los equipos sanitarios del hospital Clínico Universitario. Lugar en el que falleció sobre las 13.00 horas del día 21 de abril de 2017. «Un mazazo», asegura el tío del finado, que asevera que les «ha dolido mucho» esa condena tan leve. «No se ajusta a los hechos», afirma Podadera.

La pena impuesta por el tribunal, a instancias del jurado, es por un homicidio imprudente, ya que el jurado falló que «no había intención de matar». Este hecho hace pensar a la familia que la balanza de la Justicia se ha inclinado del lado de los dos agresores.