Susana Díaz y Pedro Sánchez, juntos en Málaga - Francis Silva
ELECCIONES GENERALES

Susana Díaz: «Seré la presidenta de la Junta de Andalucía»

Los socialistas andaluces cierran filas con Pedro Sánchez, pero su lideresa reinvindica su parcela de poder en la región

MálagaActualizado:

Málaga fue el lugar donde Susana Díaz enterró el hacha de guerra dentro del socialismo, al menos hasta que pasen los próximos comicios electorales. Este lunes cerró filas en su discurso con los alcaldes y con el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez. Era la hora de expatriar aquel «tomo nota» del Comité Federal y también los aires de secesión en Andalucía –de los que informó ABC la semana pasada–, tras verse desplazada en la confección de las listas al Congreso de los Diputados. Pero había que hacerlo con un aviso a navegantes de rebeldía. Por eso dijo a Pedro Sánchez de que no va a ceder el poder dentro del socialismo andaluz.

Díaz espetó en su intervención que será «la próxima presidenta de la Junta de Andalucía» cuando sean derrotadas las tres derechas que gobiernan la región. «Tengo una intuición con esperanza», señaló Susana Díaz, que apuntó que el 28 de abril al PSOE le «va a ir muy bien». «Cuando sea Pedro Sánchez sea presidente estaré más cerca de ser la presidenta de Andalucía», abundó Díaz, golpeando los cantos que la ven fuera de su posición de referencia si Sánchez vuelve a ser el ocupante de La Moncloa.

La unión, pese a los recelos, se hace con un enemigo común: «las tres derechas». Por ello, fue la primera que llamó a un voto masivo para combatir la abstención y derrotar a una derecha «extrema sin escrúpulos». «No se va a moderar. Aquí gobierna el PP con Ciudadanos porque lo dice Vox», señaló Díaz, apelando a la parte más visceral del socialismo al proclamarse una «busca huesos». A ese afiliado o «socialista de corazón» que se levanta del asiento para gritar que lo es «a mucha honra».

Pedro Sánchez y Susana Díaz se mostraron muy cercanos durante el acto
Pedro Sánchez y Susana Díaz se mostraron muy cercanos durante el acto - Francis Silva

Ese mismo al que se dirigió Pedro Sánchez para llamar a ganar «bien» las elecciones. «Hay mucha gente que dice que no va a votar, pero no podemos relajarnos porque la frontera entre el futuro y la involución es el voto», apuntó el presidente del Gobierno, quien dijo que «la abstención es involución». «Todos a votar el 28 de abril. Hay que darle una gran lección al bloque de involución. España es amiga del futuro», remarcó el presidente del Gobierno.

«Ganar no es gobernar»

Sánchez apeló a sus fieles para conseguir «una gran victoria». «Ganar no es gobernar», subrayó Sánchez, que prosiguió diciendo ante cerca de un millar de personas que desbordaron las previsiones en el hotel Barceló de Málaga que tiene que ganar para hacer «un gobierno de estabilidad justicia social y mirar al futuro». Para ello, volvió a arremeter contra la derecha, el enemigo común con el que se trata de unir a los dos bandos surgidos de aquellas primarias fratricidas, al menos hasta que pase el 26 de mayo, cuando son los comicios municipales.

«La ultraderecha ha existido siempre», dijo el presidente del Gobierno, que señaló que «antes votaban al PP y ahora tienen su partido». Se acordó del «cordón sanitario» de Ciudadanos para decir que la formación naranja se lo está haciendo a los millones de españoles que han votado al PSOE, porque «la democracia del señor Rivera solo se entiende con los que piensan con como él».

Mismos ataques que los lanzados por Susana Díaz contra el Gobierno andaluz, al que le vaticinó una primera gran derrota en las elecciones municipales. «La vamos a parar en Andalucía. Adelante con fuerza desde el sur y por España», dijo antes de que Pedro Sánchez vendiera un país para dentro de cuatro años más feminista, más ecologista y más social.