Una contribuyente con su declaración de la renta
Una contribuyente con su declaración de la renta - ROBERTO RUIZ
IMPUESTO DE LA RENTA

Los andaluces pagarán uno de los IRPF más bajos tras la rebaja que hoy aprueba la Junta de Andalucía

Imitando a Madrid, el Consejo de Gobierno reducirá la presión a las rentas más bajas y a las más altas

SevillaActualizado:

La «BMI» no es una marca de coche. Son las siglas de «Bajada Masiva de Impuestos», término que Juanma Moreno (PP) utilizó como leitmotiv en la campaña electoral que lo ha llevado a la Presidencia de la Junta de Andalucía gracias a sus pactos a dos bandas con Ciudadanos y Vox. Lo que corría el peligro de convertirse en un eslogan vacuo empieza a hacerse realidad. El Consejo de Gobierno aprueba hoy el primer paquete de rebajas fiscales, cuyos efectos comenzarán a notar los andaluces esta misma semana.

A la ya difundida reducción del 99 por ciento en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones para parientes directos (hijos, cónyuges, padres y nietos) se suman dos bajadas más. En primer lugar, verá la luz una bonificación del 50% en el impuesto sobre transmisiones patrimoniales exclusivamente para familias numerosas, que se abona siempre que se compra una vivienda de segunda mano a otro particular. Pero la gran revolución fiscal pivotará sobre el Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF), como anticipó ayer Juanma Moreno durante una entrevista concedida a Canal Sur.

El Gobierno del PP y Cs promueve una modificación normativa del tributo que se paga en la declaración de renta. Imitará a la Comunidad de Madrid, que aplica los tipos más bajos de España. El IRPF grava principalmente las rentas del trabajo y es distinto en cada región.

Tomando este modelo, el Ejecutivo pondrá en marcha este año una reforma progresiva y «plurianual». Arranca este año y continuará en 2020, 2021 y 2022. Con la hoja de ruta que hoy se aprueba, siguiendo el ejemplo madrileño, el objetivo es que, al final de la legislatura, en 2022, los andaluces se encuentren entre los españoles con la presión más baja en este impuesto, por debajo de la media de las comunidades en todos los tramos, desde el mínimo al máximo, y sólo superada levemente en algunos de ellos por las regiones de Madrid y Castilla y León.

Actualmente, Cataluña, Andalucía, Aragón o Murcia son las comunidades que mantienen un impuesto por encima de la media en la mayoría de los tramos.

«Salvo que entre otro gobierno y derogue lo que estamos haciendo vamos a bajar todos los años los impuestos, de manera que del 2019 al 2022 tengamos la misma fiscalidad que Madrid», avanzó el presidente de la Junta.

El Ejecutivo quiere exportar la estructura del IRPF de Madrid. Como consecuencia de ello, los contribuyentes más beneficiados serán, por un lado, los trabajadores con sueldos más bajos, pero también las rentas más altas. Para ello los ocho tramos actuales que constituyen la escala del impuesto en Andalucía, se reducirían a cinco, que son los mismos que tiene la tarifa estatal y la Comunidad de Madrid. La clase media notará menos la reforma porque en estos tramos las diferencias con otras regiones son menores.

El mapa fiscal español es desigual debido a los cambios normativos en el IRPF que han aprobado las distintas comunidades autónomas, que tienen competencia sobre la mitad del impuesto. Esta situación ha hecho que muchos ciudadanos lleguen incluso a modificar sus domicilios fiscales.

Reducción a cinco tramos

Para analizar en que consiste la reforma, cuyos detalles se darán a conocer hoy, hay que explicar primero cómo funciona este impuesto. La retención de la renta a través del IRPF se realiza por tramos: a los primeros 12.450 euros ganados se le aplica un porcentaje, hasta los 17.707 otro mayor, y así sucesivamente. Una parte de ese porcentaje lo fija el Estado, entre el 9,5 y el 22,5 dependiendo de los ingresos que se declaren. El Gobierno central deja un margen a las comunidades para que decidan sobre la otra mitad.

Madrid aplica el tipo menor en la parte alta de la horquilla (21%) y también en la baja (9%). Andalucía, en cambio, se mueve en una escala del 10% para las rentas más bajas y del 25,5% en el caso de las que superen los 120.000 euros anuales. La reforma persigue, precisamente, reducir esta brecha.

PP y Cs fundirán algunos de los ocho tramos actuales y, como consecuencia de ello, se rebajará la cuota que paguen los contribuyentes en la parte baja y alta de la escala.

La mejor forma de ilustrarlo es recurriendo a casos concretos. El informe Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral de 2019, que compara el IRPF entre las distintas comunidades autónomas, pone como ejemplo el de un contribuyente soltero, menor de 65 años, sin discapacidad, ni hijos, ni con ninguna otra circunstancia especial que le pudiera dar derecho a una deducción y cuyos ingresos proceden únicamente de su trabajo.

Si cobra un salario de 16.000 euros anuales, el más común en España, un andaluz pagará de media 911,14 euros, lo mismo que un aragonés, un asturiano o un valenciano. Pero abonará más que el resto de regiones salvo Cataluña (1.004,59 euros). Los madrileños con este nivel de renta tienen el IRPF más barato: 864,41 euros.

En el caso de los salarios medios-altos, en la Comunidad de Madrid las rentas de 30.000 euros pagan 4.795,14 euros. Los andaluces, 4.974 euros, es decir, 179 más. Un madrileño que ingrese 45.000 euros por su trabajo abona 9.271,79 euros. Con el mismo salario, un andaluz paga 9.666,94 euros. Quien gane más de 300.000 euros donde más tributará por el IRPF será en la Comunidad Valenciana (129.672 euros) y Andalucía (128.714 euros).