Diego Vargas, junto a la directora general de Techdow España, durante la presentación de Inhixa
Diego Vargas, junto a la directora general de Techdow España, durante la presentación de Inhixa - ABC

AndalucíaEl director de Asistencia Sanitaria del SAS participó en la compra del fármaco de su antigua empresa

Diego Vargas no informó al SAS andaluz de la posible colisión de intereses

J.J. Borrero
SevillaActualizado:

El director general de Asistencia Sanitaria del Servicio Andaluz de Salud, Diego Vargas, participó activamente el pasado octubre en la presentación en España de un fármaco del laboratorio Techdow Farma que la agencia pública sanitaria ha incluido en su contrato programa de compra de fármacos y adoptado como único fármaco en su especie en algún hospital.

Vargas, cuya dimisión han solicitado ya los grupos Adelante Andalucía y PSOEal considerar que existe colisión de intereses, fue director médico de la referida compañía farmacéutica entre septiembre de 2018 y el 5 de febrero de 2019, cuando fue nombrado alto cargo del Servicio Andaluz de Salud. El pasado octubre, Vargas participó junto a la directora general de Techdow en España, Elena Sánchez, en el lanzamiento de Inhixa, un biosimilar de enoxaparina. La compañía, de origen chino, cuya filial española se constituyó en 2017 está especializada en el desarrollo, producción y comercialización de heparinas de bajo peso molecular.

Inhixa, indicado en la prevención del tromboembolismo venoso, fue autorizado en Europa el 15 de septiembre de 2016, siendo entonces el único fármaco biosimiliar de Techdow autorizado como biosimilar de enoxaparina, medicamento de referencia que se comercializa como Clexane. En la misma fecha se autorizó otro similar a la compañía griega Pharmathen. En ese momento había 23 medicamentos biosimilares al Claxane de 12 laboratorios distintos autorizados por la Unión Europea.

Su indicación lo convierte en un fármaco de uso intensivo en atención hospitalaria y no es sustituible en atención primaria. La decisión sobre la compra de estos fármacos la toma un grupo de trabajo del SAS en el que participó Diego Vargas, cuyo departamento ha dado el visto bueno al contrato programa pactado con el Ministerio de Sanidad en el que se recoge que, al menos, el 30 por ciento de los medicamentos biológicos prescritos sean biosiomilares.

Recientemente, Inhixa se ha convertido en la única enoxaparina biosimilar que administra el Hospital Virgen de las Nieves de Granada, según infomó el hospital en un comunicado interno.

Sin vinculación

Vargas niega que en esta sucesión de hechos exista la «colisión de intereses» que denuncian los grupos que han pedido su dimisión. En declaraciones a ABC, afirma que no tiene actualmente vinculación con Techdow, compañía a la que estuvo unido «a prueba» solo durante cinco meses tras veinte años de servicio como médico del SAS. «No me beneficio de que se venda más o menos productos de esa empresa», argumenta. Vargas admite que no informó al SASde su participación en el grupo de trabajo que decide sobre el contrato programa de compra de estos medicamentos «porque era uno más en el grupo».

Según sus datos, desde octubre a abril el Sistema Público de Salud ha facturado 18.000 euros por este medicamento, que se corresponde con el 0,27 por ciento de toda la enoxaparina que se administra en el SAS. Sostiene que la decisión de compra recae en las direcciones de los hospitales y que si se presenta como única enoxaparina en un hospital, como ocurre en Granada, es porque solo esa habrá ofertado. Vargas insiste en que el 5 de febrero dejó toda relación con el laboratorio.

Las denuncias de Adelante Andalucía y PSOE, que llevarán el asunto al Parlamento y la petición de cese de Vargas, preocupa en la Consejería de Salud que dirige Jesús Aguirre, más cuando recientemente ha despedido al exministro Bernad Soria como directivo de la Fundación Progreso y Salud al detectarse que había vulnerado el contrato de exlusividad. Tampoco se olvida que denuncias de presuntas irregularidades en la compra de fármacos y las posteriores relaciones con los proveedores fueron un antecedente en la dimisión del viceconsejero Martín Blanco en 2017.