Máquina de tratamiento de cáncer
Máquina de tratamiento de cáncer - ABC
Andalucía

La donación de Amancio Ortega al SAS: 40 millones y decenas de máquinas contra el cáncer

El magnate de la industria textil, que recibe críticas desde la izquierda, ha conseguido modernizar la tecnología del tratamiento de tumores en Andalucía

SevillaActualizado:

Mientras la izquierda de Podemos critica las donaciones de Amancio Ortega a la sanidad, Andalucía comprueba ya cómo influye la generosidad del magnate del textil en su sanidad. La comunidad fue una de las primeras con las que la fundación del gallego firmó un acuerdo de colaboración que supuso una inyección de 40 millones de euros, destinados fundamentalmente a apartos para el tratamiento del cáncer.

Con ese dinero, desde el Servicio Andaluz de Salud (SAS) han invertido en la compra y actualización de los aparatos con los que se tratan los tumores. Así, en el año 2017, según datos de la Consejería de Salud y Familias, el SAS actualizó cuatro máquinas ALE. Se trata del equipamiento más más moderno en el tratamiento del cáncer y que realizan un tratamiento mediante un acelerador de electrones que permite tratar tumores malignos usando fotones o electrones, dependiendo de la profundidad de la dolencia.

Además, los 40 millones de euros de Ortega para la sanidad andaluza han dado para comprar dos máquinas de TAC, un equipo de tomoterapia y un planificador.

Ya el año pasado, con este fondo extra, el SAS instaló cinco máquinas ALE. Y, para este año, la Junta de Andalucía tiene previsto instalar dos equipos de tomoterapia -en el hospital Puerta del Mar de Cádiz y en el Virgen de la Victoria de Málaga- así como cinco máquinas ALE más. Ya para el año que viene, añaden desde el SAS, está previsto inslatar siete nuevas ALE en toda Andalucía además de otra máquina de tomoterapia, renovando y modernizando así un parque de máquinas contra el cáncer que los profesionales del setcor llevan mucho tiempo calificando de antiguos.

Desde que se empezaron a instalar los equipos financiados gracias a la donación de la fundación de Amancio Ortega, hoy en la palestra por las críticas de Podemos, la oponión de quienes trabajan con los pacientes oncológicos es satisfactoria. Así, Amalia Palacios, jefa de servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, se muestra «totalmente contenta» con esta donación. Desde el punto de vista médico, «se da visibilidad a una técnica de tratamiento contra el cáncer que tiene menos mecenas que el arsenal farmacológico». «Aligera costes y hace que los pacientes ganen años de vida. Contribuye a mejorar la supervivencia de quienes luchan contra el cáncer. Con eso se va al garete cualquier crítica», advierte esta médico que participó en la elección de la máquina.

Permite tratar con exactitud la zona donde existe un mayor riesgo de que el cáncer se reproduzca, sin dañar el tejido sano adyacente. «Con un acelerador convencional, las mujeres tenían que desplazarse hasta cien kilómetros para realizar a 15, 20 o 25 sesiones. Ahora basta con una en el quirófano», explica Palacios.

Una sola dosis con el innovador equipo surte el mismo efecto que entre 15 o 25 sesiones de radioterapia en un tratamiento convencional. Una gran ventaja que, para profesionales y enfermas que lo han utilizado, desactiva por sí sola las críticas vertidas desde la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública y de destacados miembros de Podemos. A las 48 horas las pacientes están en su casa y no sufren trauma quirúrgico.

Aunque las pacientes con cáncer de mama han sido las primeras en utilizar el equipo de radioterapia intraoperatoria, la idea es que se vayan ampliando los perfiles de enfermos y tumores. En un año se espera que sean tratados con estos dispositivos pacientes oncológicos de colon y recto y, posteriormente, con tumores cerebrales. Deben cumplir determinados criterios: no tener afectación ganglionar ni indicación de quimioterapia, bajo riesgo de recaída local, bajo riesgo de diseminación a distancia y haber cumplido los 50 años.