Valderas y Jiménez Barrios
Valderas y Jiménez Barrios - EFE/ RAÚL CARO

¿Arranca la operación del PSOE andaluz con Diego Valderas?

El excoordinador de IU almorzó el pasado martes con Jiménez Barrios en el Palacio de San Telmo

SevillaActualizado:

La maquinaria electoral se ha puesto en marcha ya para los partidos políticos. Aunque todos reconocen que el actual panorama hace muy difícil planificar estrategias -en cualquier momento salta un escándalo de tesis o de máster- lo cierto es que todos están ya trabajando en busca de los votos definitivos que los lleven hasta San Telmo.

En el PSOE están convencidos de que la confluencia entre IU y Podemos les abre una ventana de oportunidad para pescar votos por la izquierda. Hay muchos militantes de Izquierda Unida que están especialmente molestos por el movimiento de Antonio Maíllo en la confluencia y, sobre todo, porque consideran que, por primera vez en 35 años, IU no va a tener un candidato a la Junta de Andalucía.

Los cuatro partidarios de Diego Valderas que forman parte de la Coordinadora Andaluza de Izquierda Unida expresaron sus quejas en este sentido en la asamblea que se celebró hace justo una semana. La dirección de IU no comparte este criterio ya que aseguran que, en un 90% han decidido que el candidato de IU para las autonómicas es Teresa Rodríguez.

Hay un malestar cierto en una parte de la formación de izquierdas y el excoordinador general de IU, Diego Valderas, es uno de los rostros más reconocibles de esta teoría. Es más, el que fuera vicepresidente de la Junta con Susana Díaz en la anterior legislatura en virtud del pacto PSOE-IU, se ha dado de baja de Izquierda Unida. Según ha podido saber ABC, desde el mes de marzo Diego Valderas no paga sus cuotas como militante de IU lo que, como él sabe muy bien, supone la baja automática de la formación de izquierdas.

Valderas asegura que está jubilado, al margen de la política, y que no es más que un mero espectador de los acontecimientos que afectan a la izquierda en Andalucía y en España y afirma con rotundidad que «estamos asistiendo al final de Izquierda Unida». Pero lo cierto es que sigue cultivando sus amistades con lo más alto del poder en Andalucía. Durante su etapa como vicepresidente del Gobierno andaluz, Diego Valderas entabló una buena relación con su sucesor, Manuel Jiménez Barrios. De hecho, comen juntos cada cuatro o cinco meses. La última vez fue el pasado martes. Diego Valderas acudía a San Telmo a visitar a su amigo para hablar, sobre todo, de tiempos pasados y mantener una charla distendida.

Fue el propio Jiménez Barrios el que trató de nombrarlo Comisionado para la Memoria Histórica, un cargo que se frustró por la presión de IU que hicieron desistir a Valderas de un puesto que le gustaba y que consideraba un digno final para su carrera política.

Al margen de esta relación, el mensaje de los socialistas está dirigido a los militantes «huérfanos» de Izquierda Unida, por lo que algunos creen ver una maniobra de acercamiento a este sector de la formación de izquierdas. Algunas fuentes consultadas por ABC insisten en que, si bien esa es la estrategia del PSOE, no es factible que Diego Valderas dé el paso y cambie de partido.

Pero son momentos de tensión, de preparar toda la maquinaria electoral para evitar sorpresas desagradables. Ningún líder andaluz se atreve a vaticinar el resultado de las elecciones o, para ser más precisos, el nombre completo del próximo inquilino del sillón de San Telmo.