Susana Díaz y Pedro Sánchez, la pasada semana en Sevilla
Susana Díaz y Pedro Sánchez, la pasada semana en Sevilla - ABC

La batalla por el PSOE de Andalucía: El último abrazo de Susana Díaz y Pedro Sánchez

Hay prisas en Ferraz por «tomar» la federación andaluza que se ha quedado fuera de juego tras las elecciones generales

SevillaActualizado:

El pequeño mitin que compartieron Susana Díaz y Pedro Sánchez el pasado miércoles en Sevilla será, mucho más que probablemente, la última vez que ambos comparezcan juntos en público. Y puede que hasta en privado. El abrazo que allí se dieron supone el fin de una entente cordiale que se ha acabado. Terminado el ciclo electoral, toca resolver las cuestiones internas. Ya tiene Ferraz a varias personas trabajando en ello. No sólo a Gómez de Celis que es el más visible pero que no está solo como muy bien saben en San Vicente.

Ferraz tiene prisa por «tomar» la federación andaluza y lo va a hacer empezando por las diputaciones provinciales díscolas, las que todavía (¿seguro?) permanecen al lado de Susana Díaz: Sevilla y Cádiz. Para presidir la primera ya hay dos candidatos, el alcalde de Las Cabezas, Francisco José Toajas, y el de Salteras, Antonio Valverde. Para Cádiz las quinielas pasan por Fran González pero dependerá del resultado en el Ayuntamiento. Las propuestas de Susana Díaz, Villalobos e Irene García, están abocadas al fracaso.

Lo sucedido en el mitin en Sevilla -bastión socialista donde pinchó el presidente que llena plazas de toros por España- no es más que un mensaje de Susana Díaz. No se rendirá y dará la batalla pase lo que pase. Un detalle. La organización repartió botellas de agua a los presentes precisamente cuando empezó a hablar Pedro Sánchez por lo que muchos abandonaron sus asientos para refrescarse. Sánchez seguía hablando pero también marcando otra muesca en su revólver.

A pesar de estos gestos, lo cierto es que el PSOE andaluz está sorprendido y sin rumbo. Tras la pérdida de la Junta y el duro reajuste que están viviendo confiaban en que su lideresa seguiría tranquilamente, que Sánchez tendría otras urgencias. Y las tiene pero no va a dejar pasar este asunto. Hay quien asegura que, si Sánchez fuese listo, nombraría a Susana Díaz ministra, tal y como hizo Zapatero con Manuel Chaves. La mera mención de esta posibilidad despierta amplísimas sonrisas entre los sanchistas.

Susana Díaz no será ni ministra, ni eurodiputada, ni siquiera diputada en el Congreso, ¿tal vez senadora por la comunidad autónoma?. Su futuro es incierto aunque no se descarta que le ofrezcan un puesto para que lo rechace. Ella conoce muy bien cómo se hacen esas maniobras. O si no, que le pregunten a Monteseirín cuando Griñán le ofreció dejar la Alcaldía para ser Consejero de Gobernación. ¿A quién se le ocurriría esa opción?