El exministro Bernart Soria
El exministro Bernart Soria - ABC

Bernat Soria, el médico cercano al PSOE rodeado siempre de polémica

El doctor valenciano ocupa hace años un cargo «fantasma» por lo que ha cobrado 1,2 millones de euros, uno más de los escándalos a los que ha hecho frente

SevillaActualizado:

El exministro Bernat Soria Escoms, diez años después de dejar de ser ministro, ha vuelto a la primera línea de la actualidad tras publicar ABC que ha cobrado más de 1,2 millones de euros por un cargo «fantasma» como directivo de una de las fundaciones de las administración paralela de la Junta de Andalucía. Concretamente, Soria era directivo en la Fundación Progreso y Salud, una institución que dependía en el momento de la contratación de Soria de la Consejería de Salud y Consumo, cuya titular era en 2009, momento del contrato, María Jesús Montero, hoy ministra de Hacienda con el Gobierno de Pedro Sánchez.

Soria, valenciano de nacimiento y doctor de Medicina por la Universidad de Valencia, sabe ya lo que es estar en el centro de un escándalo político. No solo porque fuese ministro de Sanidad entre los años 2007 y 2009, con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno. También porque en su faceta de investigador tuvo que hacer frente a un polémico expediente disciplinario por sus investigaciones con embriones, algo que se crítico desde el punto de vista moral y científico.

Andalucía tampoco le es ajena más allá de la Fundación Progreso y Salud. Su vida laboral ha estado antes vinculada al sur de España. Concretamente a Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa de Sevilla, donde ha ejercido como director desde 2010 y hasta la actualidad, según el perfil de Linkedin del exministro. También ha sido asesor para el Gobierno andaluz sobre investigación con células madre. Su cercanía a Manuel Chaves, que lo llamó para que asesorara a los científicos andaluces sobre su campo de investigación fue el inicio de su relación con el PSOE, que acabó con el científico como ministro.

Pero volviendo a sus orígenes, hay que fijar la vista en Valencia. Allí un joven Soria se licencia en Medicina y comienza su carrera investigadora, que centra en dos campos, fundamentalmente: las células madre y la diabetes, enfermedad que ha centrado su vida académica. Así transcurrió su vida hasta 2007, en laboratorios y con bata blanca, alejado de la política en primera línea salvo cuando sus investigaciones fueron sancionadas.

Y entonces llegó 2007. José Luis Rodríguez Zapatero, en una remodelación de su Gobierno al límite casi de agotar su primera legislatura, llamó al médico para que se hiciera cargo de la cartera de Sanidad. Lo conocía de su trabajo en Andalucía con Manuel Chaves. El valenciano, avalado por los socialistas andaluces, relevó a la socialista Elena Salgado, que entonces pasó a ocupar la cartera de Administraciones Públicas. El nombramiento sorprendió a propios y extraños. Soria, que no tenía un perfil político, no estaba en las quinielas. Además, sus polémicas investigaciones, que habían sido sancionadas desde el ministerio que iba a ocupar, eran un escollo, en teoría, a su nombramiento. Y aún así, prometió el cargo el verano de 2007.

Así, Soria, casado y con dos hijas, nunca ha estado alejado del foco mediático. Ni como científico, cuando se tuvo que marchar a trabajar a Singapur tras un expediente informativo del ministerio por sus investigaciones ni como político en activo al ocupar la cartera de Sanidad, o cuando le acusaron de falsear y adornar su currículum ni mucho menos ahora, cuando se ha conocido que llegó a cobrar más de un millón de euros por un cargo «fantasma» en la administración andaluza.