Profesor en un aula escolar
Profesor en un aula escolar - ABC
EDUCACIÓN

Una de cada cuatro agresiones a profesores en Andalucía la cometen familiares de alumnos

Málaga es la provincia que más denuncias ha registrado, mientras Jaén y Córdoba son las que menos

MálagaActualizado:

Las aulas continúan presenciando agresiones a los docentes. Alumnado y familiares atacan físicamente y verbalmente al profesorado. El sindicato Anpe, a través de su servicio «El defensor del profesor», ha recogido los datos de estos actos acometidos en Andalucía en el curso 2017/2018, en el que ha señalado que el 27% el origen de la conflictividad yace en parientes del estudiante. Es decir, una de cada cuatro agresiones las comete un familiar.

Por su parte, el 43% de los ataques es por parte de un alumno. Cuando esto ocurre, en la mayoría de las ocasiones -un 67%- han sido agresiones verbales, que impiden desarrollar con normalidad la labor del docente. De un modo más extremo, una de cada diez denuncias es por daños materiales del profesorado, según el estudio que se ha presentado hoy en Málaga, que destaca el creciente acoso a través de nuevos medios tecnológicos, como las redes sociales, que ya están superando el 23% de los ataques al claustro andaluz.

Cuando se trata de los familiares, el sindicato registra que el 56% se corresponde a falsas acusaciones y denuncias, el 10% a presiones para modificar las notas, el 4% agresiones y el 30% a situaciones de acoso y amenazas por diversos medios, incluidos los tecnólógicos.

En la actualidad, es común que los progenitores de los estudiantes tengan un grupo en Whatsapp para preguntar por las tareas, las excursiones o incluso hacer alguna quedada pero, en algunas ocasiones, acaban hablando mal del profesorado. En este sentido, desde el sindicato han redactado un «decálogo de buenas prácticas» en grupos de padres de alumnos en Whatsapp, en el que incluyen pautas como que no se utilice para criticar, insultar o difamar a los docentes, además de que no se actúe como cómplice si se usa de manera inadecuada.

Cabe destacar que en las denuncias contabilizadas en este curso pasado, 30% de éstas es por problemas con compañeros de trabajo, en especial miembros de equipos directivos, y con la administración educativa. Por lo que las agresiones al claustro no son ejecutadas solo y exclusivamente por el alumnado y sus familiares, tal y como refleja el estudio, que apunta que Málaga es la provincia andaluza que más ataques a registrado, frente a Jaén y Córdoba que son las que menos.

Si se desglosan estas agresiones por etapas educativas, más de la mitad (un 52% de los casos) se producen en Educación Infantil y Primaria, frente al 36% de la Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato. Quienes menos ataques reciben son los docentes de la Formación Profesional, Educación Permanente y Enseñanzas Artíticas e Idiomas, con un 12%.

Ante estos datos alarmantes, tanto el sindicato Anpe como El Defensor del Profesor, defienden la necesidad de una mayor dotación de recursos, tanto en materia formativa para la resolución de conflictos como en la atención al alumnado con mayores necesidades, así como instan a que la Junta de Andalucía dote al profesorado con autoridad pública en el ejercisio en su función a través de una norma con rango de Ley, como en otras regiones españolas.