El barco del arroz de Sanlúcar
El barco del arroz de Sanlúcar - ABC
CURIOSIDADES

Las cinco leyendas del barco del arroz

El 27 de febrero de 1994 encalló en Sanlúcar un buque procedente de Bangkok con destino a Sevilla

El refrán tiene su origen en la desaparición del Alcatraz, el barco argentino que nunca llegó a Cádiz en los 50

SEVILLAActualizado:12345
  1. El barco del arroz de Sanlúcar

    El barco del arroz de Sanlúcar
    El barco del arroz de Sanlúcar - VÍDEO: PEDRO J. BARRERA

    «Está más perdido que el barco del arroz». Ese dicho tan popular se debe a una serie de leyendas sobre los hundimientos misteriosos de buques cargados de este cereal considerado alimento básico en las costas de Cádiz.

    El último ocurrió el 27 de febrero de 1994, cuando el Weisshorn, un barco chipriota cargado de arroz, procedente de Bangkok con destino a Sevilla, encalló en la entrada del canal del Guadalquivir, entre Sanlúcar de Barrameda y Chipiona.

    Según la versión oficial, el barco se encontraba fondeado a la espera de que subiera la marea y poder subir por el río hacia Sevilla. Aquel día, un fuerte temporal rompió el ancla y el buque fue arrastrado por el oleaje hasta el «Bajo Picacho», de muy baja profundidad en la barra. Los 16 tripulantes huyeron a Chipiona.

    Al encallar, se abrieron vías de agua, provocando que las 6.080 toneladas de arroz se inflaran y rompieran las puertas metálicas que lo guardaban. El barco se partió en dos permaneciendo desde entonces varado como aviso a navegantes.

    Los vecinos de Sanlúcar y Chipiona sufrieron durante más de un mes un olor insoportable provocado por su putrefacción. No obstante, los pescadores de Sanlúcar fondean en torno al barco, donde se ha creado un arrecife.

    La leyenda que rodea a este barco del arroz indica que el navío no encalló por accidente, sino que fue el capitán quien lo acercó a propósito a la costa por una deuda con el armador.

    Las dos partes del barco se pueden ver desde las playas de Chipiona, Sanlúcar y la del Malandar, en Doñana, e incluso numerosas embarcaciones privadas acuden a observarlo de cerca.

  2. Alcatraz, el barco que dio origen al refrán

    Eva Perón saluda a Franco
    Eva Perón saluda a Franco - ABC

    El verdadero origen del refrán se encuentra en la década de los 40, durante la posguerra española, cuando la hambruna azotaba a la población. Así, dadas las buenas relaciones entre el gobierno de Juan Domingo Perón y el de Francisco Franco, Argentina envió un barco repleto de arroz que jamás llegó a las costas andaluzas.

    Nada se supo de aquel navío. Hubo quien atribuyó su desaparición a que los propios tripulantes se quedaron con el «botín». Otros, relataban que sufrieron una enfermedad contagiosa y todos murieron en el camino, quedando el barco a la deriva. La más extendida de las versiones apunta a que directamente el barco se hundió en las costas del Puerto de Santa María, lo que originó múltiples chistes en los Carnavales, que sirvieron de altavoz al suceso.

    Lo que sí ocurrió es que el barco prometido, con el nombre de Alcatraz, no llegó a Cádiz. El aparato propagandístico franquista, para calmar a la población que se moría de hambre, prometió la llegada de un navío que traía un cargamento de arroz para repartirlo entre los más necesitados. Pero, como no llegaba, la versión oficial que se dio fue que se había hundido. Para evitar que se corriera la voz de otras teorías, la censura actuó diligentemente.

  3. El barco sevillano que no llegó a Etiopía

    Recorte de ABC de Sevilla en 1985
    Recorte de ABC de Sevilla en 1985 - ABC

    Una historia similar ocurrió en la década de los 80, pero esta vez se trataba de un envío humanitario desde Sevilla hasta Etiopía. Fue un empeño del Padre Javierre y del Padre Leonardo Castillo, que quisieron rememorar aquel envío humanitario que supuestamente hizo Argentina a España en los 40. Con tan mala suerte de que su destino fue el mismo.

    La colecta de arroz solidaria que se hizo en las marismas del Guadalquivir para ser enviadas a los desfavorecidos de este país africano nunca llegó. El barco zarpó, pero nunca más se supo del navío, que no llegó a su destino.

    El 30 de marzo de 1985, ABC de Sevilla titulaba que «El barco del arroz saldrá de Sevilla el Martes o Miércoles Santo, y de Cádiz en Pascua». El buque, de nombre Zoru, había llegado esa misma semana desde Emiratos Árabes con agua en las bodegas por el temporal mediterráneo y con «pésimas condiciones de higiene». Así, en los astilleros de Sevilla, fue objeto de una reparación y adecentamiento antes de cargar las 2.000 toneladas de arroz, harina, leche condensada, mantas, tiendas de campaña y 20 Land Rovers.

    Cáritas había recaudado 370 millones de pesetas para fletar esta buque con ayuda humanitaria con destino a los puertos de Massawa y Assad, a donde nunca llegó. Y eso que entonces se decía que existían «garantías absolutas» de que llegaría a buen puerto el envío.

  4. El vapor de Cádiz

    Vapor procedente de Cádiz
    Vapor procedente de Cádiz - ABC

    Otro de los sucesos ocurridos con barco de arroz, ocurrió en la década de los 50. Cuando los gaditanos aún esperaban al navío prometido desde Argentina, y que se perdió por el camino, hubo un vapor que se soltó de sus amarras en el muelle de Cádiz, siendo arrastrado por la corriente hacia la costa.

    El barco abrió vías de agua y, al hincharse el arroz, acabó con un boquete y soltando todo su cargamento, que pudo ser rescatado gracias a las grúas.

    El suceso popularizó aún más el refrán de «estás más perdido que el barco del arroz».

  5. El «Calaceite», que fue torpedeado durante la Guerra Civil

    El Delfín, en un atraque en Cádiz
    El Delfín, en un atraque en Cádiz - ABC

    Enero de 1937. Cuando las tropas nacionales asediaban la ciudad de Málaga, el gobierno republicano fletó un «barco del arroz», como generalmente se denominaba a los navíos que abastecían de alimentos en épocas de hambruna.

    El buque Delfín fue torpedeado por el submarino italiano Ciro Menotti, que ayudaba a los nacionales frente a las costas de Torrox.

    La orden de los republicanos a los capitanes de estos barcos era poner rumbo a la costa y embarrancar lo más cerca posible de la orilla si eran interceptados por el enemigo, de forma que los ciudadanos pudieran rescatar los víveres que pudieran salvarse.

    Este «barco del arroz» llevaba un cargamento de harina, aceite y bacalao. El primer impacto del proyectil lanzado por el submarino italiano y los posteriores realizados por el buque Almirante Cervera —que también bombardeó a los civiles que huían a pie por la carretera—, llevaron al fondo del mar este barco, a tan sólo cinco metros de profundidad y a sesenta metros de la orilla.

    La tripulación sobrevivió, pero el hundimiento causó el vertido de combustible que dio nombre a la playa frente a donde se fue a pique: Calaceite.

    Desde entonces, el barco está en el fondo del mar, siendo destino de numerosas expediciones submarinistas.