Susana Díaz y Juan Marín, en una de sus últimas reuniones en San Telmo
Susana Díaz y Juan Marín, en una de sus últimas reuniones en San Telmo - J.M. SERRANO

Ciudadanos negociará el Presupuesto 2019 de Andalucía a cambio de reducir en 1,5 puntos el IRPF

La formación naranja aumentará la presión al PSOE pero no quiere ser responsable de un adelanto electoral

SEVILLAActualizado:

Muy poco queda de este partido de Ciudadanos que llegó en 2015 al Parlamento de Andalucía sin ninguna experiencia política. Entonces vinieron los líderes nacionales del partido, sobre todo José Manuel Villegas, para negociar con el PSOE andaluz el precio para sentar a Susana Díaz en el Palacio de San Telmo. Ahora, la formación naranja se ha acostumbrado a pactar con sus socios parlamentarios y, al calor de las encuestas, insiste en su estrategia de lograr pequeñas victorias políticas... que son fáciles de transmitir a los andaluces, como la práctica supresión del impuesto de sucesiones y donaciones o la reducción en 2 puntos del tramo autonómico del IRPF.

El líder regional de la formación naranja, Juan Marín, ya ha establecido cuál es el siguiente paso. Ciudadanos está dispuesto a negociar el Presupuesto de la Junta de Andalucía para 2019, de la misma manera que ha hecho con los anteriores que ha aprobado el Parlamento andaluz gracias a sus votos y a los del PSOE. De hecho, este jueves Marín preguntaba directamente a Susana Díaz en la sesión de control al Gobierno si estaba dispuesta a negociar el Presupuesto para 2019 una cuestión que la presidenta zanjó rotundamente, «ya está trabajando en ello la consejera de Hacienda».

Juan Marín ya ha establecido cuál será su principal caballo de batalla en esta nueva contienda a la vista. Ciudadanos centrará sus peticiones en la reducción en un punto y medio el tramo autonómico del impuesto de la renta, una bajada que se sumaría a la de 2 puntos que logró en el año 2016. Se cumpliría así el pacto de investidura que fijaba la reducción del IRPF entre 2 y 3,5 puntos en toda la legislatura.

La fiscalidad

La reducción de impuestos es el principal argumento electoral de Ciudadanos en Andalucía y por eso ha centrado en la fiscalidad sus principales exigencias frente al PSOE. En el Presupuesto 2016 logró una reducción de 2 puntos en el IRPF mientras que para el de 2017 la clave fue la reducción del impuesto de sucesiones y donaciones hasta su práctica eliminación para la mayoría de los contribuyentes andaluces.

Desde que empezaron a negociar las cuentas de ese ejercicio 2017, Ciudadanos y el PSOE han creado un grupo de trabajo para reducir los impuestos que tenía objetivos ambiciosos aunque por el momento se ha quedado sólo en el tributo de sucesiones.

Grupo de trabajo

El objetivo de este grupo de trabajo era abordar una reforma integral del impuesto sobre la renta, con bonificaciones y reducciones. Reforma que se ha visto frenada por la falta de interés de los socialistas. Ahora, según considera Ciudadanos, ha llegado el momento de intensificar sus trabajos.

La formación que lidera en Andalucía Juan Marín no quiere ser la causa de un posible adelanto electoral. «Nos interesan las próximas generaciones, no las próximas elecciones», repite como lema en las redes sociales el líder de Ciudadanos.

Por eso está dispuesto a sentarse a negociar las próximas cuentas de la Junta de Andalucía aún sabiendo que tendrá como máximo una vigencia de tres meses ya que la convocatoria electoral será, como muy tarde, en marzo de 2019, cuando se cumplen cuatro años de la última cita con las urnas.

Esta disposición a negociar, que tendrá que materializarse a partir del mes de septiembre cuando se empieza a elaborar el presupuesto del siguiente año, no va a restar tensión política en el Parlamento.

Tanto Ciudadanos como el PSOE están interesados en escenificar un distanciamiento político que irá a más cuanto más cerca esté la convocatoria electoral. De hecho, Marín está aumentando la presión sobre sus socios del PSOE y en varias ocasiones en los últimos plenos ha criticado abiertamente la gestión de Susana Díaz.

También han aumentado las exigencias sobre el Gobierno andaluz para la creación y puesta en marcha de la oficina antifraude, que empezará a funcionar en esta misma semana. Claro que este distanciamiento también interesa al PSOE, tal y como demostró la presidenta Susana Díaz el pasado jueves, que no quiere llegar a las urnas con la denominada «hipoteca naranja» tal y como la describen sus rivales de Podemos.