Un bebé recién nacido
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El SAS, condenado a la mayor indemnización por negligencia médica de España: 4,2 millones de euros

Es lo que tendrá que pagar a una familia por los daños causados a su hija durante el parto, según un sentencia que se ha conocido este lunes

SevillaActualizado:

Un juzgado ha condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a indemnizar con 4,2 millones de euros a una menor por varios errores médicos durante el parto en un hospital público de Sevilla que provocaron al bebé parálisis cerebral, tetraparesia grave, retraso psicomotor y ceguera.

La sentencia del juzgado de primera instancia 21 de Madrid impone la mayor indemnización en España por negligencias médicas, según ha explicado este lunes la Plataforma del Defensor del paciente en un comunicado.

Según la sentencia, la aseguradora del SAS deberá indemnizar con 2,7 millones de euros a la menor afectada por las graves secuelas y el resto -hasta los 4,2 millones- deberá ser abonado por el propio Servicio Andaluz de Salud.

En la sentencia se valoran en 3,2 millones de euros las secuelas que tiene la menor por los errores médicos, y añade otro millón por intereses de demora y costas.

El tribunal entiende que las secuelas son consecuencia de una concatenación de negligencias médicas en la atención del parto que tuvo lugar en 2015 en un hospital público andaluz, que la familia ha pedido que no se identifique.

En su sentencia los jueces estiman que la falta de control del parto, la ausencia de toma del pH de calota fetal y la demora en la indicación y realización de la cesárea desencadenaron las graves secuelas que ahora sufre la niña, con un 80 por ciento de discapacidad: parálisis cerebral, tetraparesia grave, retraso psicomotor y ceguera.

Según exponen, la madre ingresó sobre las 12.50 de la mañana del 5 de febrero de 2015 tras romper aguas. En ese momento, detectaron la presencia de meconio, que obliga a adelantar el parto ante el posible riesgo para el bebé. Sin embargo, la cesárea no se produjo hasta las 16.35 horas y se finalizó sobre las 17.10 horas. La niña nació con hipoxia (falta de oxígeno) y, de ahí, los graves problemas que ahora sufre, argumenta la magistrada.

«La cesárea fue tardíamente indicada y practicada, produciéndose un sufrimiento fetal agudo con hipoxia-isquemia, presentando la nacida a los 30 minutos de vida quejido y aleteo nasal, característico de esa falta de oxigenación. Existió relación causal entre la hipoxia intraparto y las lesiones neurológicas», justifican los jueces.