La consejera Rocío Ruiz de Igualdad, en primer término, y Rocío Blanco, Empleo, en segundo
La consejera Rocío Ruiz de Igualdad, en primer término, y Rocío Blanco, Empleo, en segundo - E.P.

La crisis de los viceconsejeros abre el primer pulso en el Gobierno andaluz

Rocío Ruiz y Rocío Blanco no se ponen de acuerdo sobre sus candidatos. También abandona la consejería de Igualdad el jefe de Gabinete

SevillaActualizado:

Hasta la madrugada del pasado martes estuvieron sonando los teléfonos de más de uno —y más de dos— miembros del Gobierno andaluz. Quedaban pocas horas para la reunión semanal del Ejecutivo y había que terminar con la crisis abierta por la dimisión de dos de los viceconsejeros de sendas carteras adscritas a Ciudadanos. La de Empleo, Isabel Balbín, y el de Igualdad, Francisco José Martínez. El objetivo era cerrar cuanto antes esta nueva vía de agua, nombrar a los sustitutos para restarle importancia porque ya han salido del Ejecutivo andaluz nada menos que nueve altos cargos, diez si se cuenta el último que está ya prácticamente fuera. Unos datos preocupantes.

Las dos consejeras afectadas, Rocío Blanco (Empleo) y Rocío Ruiz (Igualdad) habían presentado a sus candidatos, dos hombres que ya trabajan en sus respectivos gabinetes y que son «de su confianza» para ocupar los puestos vacantes. Sin embargo, estas designaciones no cumplen la Ley de Paridad que obliga a los altos cargos de la Junta. Uno de los dos viceconsejeros deberá ser mujer como la que ha abandonado el cargo. Hasta aquí todo dentro de lo razonable.

El problema ha surgido porque ninguna de las dos consejeras quiere dar su brazo a torcer. Ambas han elegido a sus hombres de confianza, que deberán ser sus números dos en las consejerías, y no quieren ceder por lo que a la abrupta salida de los altos cargos cesados se suma ahora el problema del pulso entre ambas.

ABC ha podido saber que nadie del Gobierno andaluz va a interferir en este enfrentamiento, «tendrán que ponerse de acuerdo», aseguran por los pasillos de San Telmo. Al menos por el momento. Y así será hasta septiembre porque no habrá nombramientos hasta el 29 de agosto, cuando se celebre el primer Consejo de Gobierno tras las vacaciones de verano. El próximo martes 30 de julio será la última reunión del Ejecutivo pero tendrá carácter especial: Juanma Moreno y Juan Marín, presidente y vicepresidente, comparecerán ante los medios para hacer balance de los primeros seis meses del Gobierno del cambio.

En este contexto, todos los portavoces del Ejecutivo regional trataban de restar importancia a la dimisión (¿o ha sido cese?) de los viceconsejeros pero lo cierto es que su figura política es relevante en la maquinaria de la Junta de Andalucía. Los viceconsejeros son realmente el brazo que ejecuta la acción política del Gobierno andaluz, son quienes aprueban las normas, dan el visto bueno a los acuerdos y llevan el peso de la gestión de las consejerías.

El portavoz del Gobierno, Elías Bendodo, quitaba hierro al asunto: «Somos un Gobierno activo con 270.000 trabajadores. Se producen nombramientos y ceses que están dentro de lo razonable y no le damos importancia a la salida de los viceconsejeros, secretarios generales o directores generales».

Eso sí. A pesar de asegurar que no se han fijado en que la mayoría de los ceses se producen en el bando de Ciudadanos, Bendodo quiso dejar claro que el presidente Juanma Moreno «dio libertad a cada consejero para que eligiera a su equipo. Cada uno pretende traer al que es mejor y estoy seguro de que los cambios serán a mejor. Se trata de confianza y de equipos, nada más».