Albert Rivera y Juan Marín en un encuentro en el Palramneto andaluz en 2015
Albert Rivera y Juan Marín en un encuentro en el Palramneto andaluz en 2015 - EFE

Elecciones en Andalucía 2018El cambio de rumbo sobre los presupuestos de Rivera reabre dudas en los pactos tras las elecciones andaluzas

El PP acusa a Ciudadanos de estar preparando la reedición del acuerdo con el PSOE, un bulo según Marín

SEVILLAActualizado:

La lucha por el voto de centro derecha va a ser encarnizada hasta el 2 de diciembre. PP y Ciudadanos se lo disputan con la vista puesta en un pacto entre ambas formaciones en caso de sumar 55 escaños o más para propiciar un cambio de Gobierno histórico en Andalucía. Cualquier decisión que afecte a las relaciones de ambos partidos se observa con la lupa de la convocatoria electoral en Andalucía. La nueva estrategia de Albert Rivera con respecto a la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado, desmarcándose de la idea del PP de paralizar en el Senado el acuerdo sobre las cuentas alcanzado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, se ha traducido rápidamente en una muestra de acercamiento de la formación naranja al PSOE en Andalucía. La polémica obligó a los líderes de Cs a desmentir de forma contundente que ese nuevo cambio de timón de Rivera suponga un guiño al PSOE con vistas a reeditar el pacto andaluz.

No opina lo mismo el PP, cuyos dirigentes no dudan del cambio de clima más estable en esas relaciones. La vicesecretaria de Estudios y Programa del PP, Andrea Levy, considera que con la decisión de Ciudadanos de desbloquear la reforma de la Ley de Estabilidad para que el Senado no sea decisivo en la aprobación de los cuentas públicas, Rivera «allana el camino a un posible acuerdo con Susana Díaz en Andalucía».

El coordinador de la campaña de los populares en Andalucía, Elías Bendodo, no dudó en calificar a Ciudadanos como «partido veleta» y «no fiable» para asegurar en el mismo tono que un voto a esta formación «es un voto al PSOE».

El candidato de Ciudadanos a la presidencia de la Junta, Juan Marín respondía a Bendodo acusando al PP de intentar confundir a los ciudadanos con un bulo. Según Marín, su partido mantiene la misma postura ante los Presupuestos Generales del Estado y «nunca va a aprobar un proyecto como el que plantea el presidente Pedro Sánchez, dirigido por el secretario general de Podemos Pablo Iglesias, con el remate de que sea el líder de ERC, Oriol Junqueras, un preso, quien decida cuáles van a ser las cuentas estatales».

Marín achacó la nueva estrategia de su partido a «una cuestión meramente técnica en la Mesa del Congreso» para «no hurtar el derecho al debate y nada más. Lo demás es una estrategia del PP para confundir».

Inés Arrimadas respondía a la cuestión en una entrevista con Canal Sur en la que aseguró que su partido «no ha cambiado nada» y, por tanto, sigue en la posición de no apoyar unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) que han sido negociados «en la cárcel» con los políticos independentistas presos y que «insultan a los andaluces». «No lo vamos a apoyar, y menos siendo un presupuesto que sube impuestos a la clase media», añadió.

La decisión adoptada en Madrid y que ha tensado las relaciones de las ejecutivas nacionales de ambas formaciones políticas llega después de que el pasado fin de semana la formación naranja aprobara un programa electoral que en su primer punto sostiene que «los votos de Cs no servirán para apoyar al PSOEni por activa ni por pasiva». Pero el giro en Madrid puede tener una intención secundaria: evitar que el PSOE insista en equiparar esta formación al PP y le acuse, como hace con los populares, de bloquear unos presupuestos que la presidenta andaluza considera buenos para la Comunidad porque incrementan el porcentaje de inversión pública, sin entrar en cómo se están pactando esas cuentas por su partido con populistas e independentistas.

Apesar del compromiso electoral de Ciudadanos, la candidata de Podemos Teresa Rodríguez cree que Cs tiene «serios problemas de credibilidad» a la hora de hablar de su política de alianzas postelectorales, de modo que el hecho de que ahora afirme que no apoyará a Susana Díaz tras las elecciones es «una posición táctica que no va a tener mucho recorrido».

El Gobierno andaluz también niega el acercamiento de Ciudadanos al PSOE. Su portavoz, Juan Carlos Blanco, no comparte que lo ocurrido con los presupuestos del Estado demuestren tal acercamiento. «Hay que ser un excelente analista político, interpretador y casi hermeneuta de lo que quiere hacer Cs, porque cambia de opinión cada 24 horas», dijo el portavoz.