El consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, junto al resto de autoridades, deposita un medicamento en un punto Sigre
El consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, junto al resto de autoridades, deposita un medicamento en un punto Sigre - ABC
MEDIO AMBIENTE

Los errores más comunes de los andaluces a la hora de reciclar medicamentos

Medio Ambiente advierte de que no sólo es preciso llevar a los puntos Sigre de las farmacias las medicinas caducadas

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La práctica totalidad de las farmacias andaluzas cuenta con uno de los puntos instalados por el Sistema Integrado de Gestión y Recogida de Envases (Sigre). En concreto, en Andalucía existen 3.864 puntos Sigre, cifra muy cercana al número total de establecimientos farmacéuticos en la comunidad, según datos del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

Su presidente, Antonio Mingorance, pone en valor estos números y la labor de los profesionales que, además de servir de custodios de los productos médicos reciclados, «cumplen con sus responsabilidades medioambientales» en su labor como asesores de los ciudadanos a la hora de depositar en dichos puntos las medicinas caducadas.

Y esta labor de asesoramiento se hace aún más importante ante el desconocimiento general que existe a la hora de elegir qué medicamentos van o no al punto Sigre. La concienciación ciudadana, tras 16 años de vida de esta iniciativa en Andalucía, es casi unánime, ya que el 98% de los andaluces sabe que tirar estos productos a la basura o por el desagüe es altamente contaminante -casi tanto como las pilas-, por lo que el hábito de reciclarlos está implantado en el 86% de los hogares de la región.

Pero desde la Consejería de Medio Ambiente advierten que no solo es preciso reutilizar los medicamentos caducados, si no que todos los envases que tengan que ver o hayan estado en contacto con las medicinas deben ser llevados a un punto Sigre. Así, desde tabletas de aspirinas ya usadas hasta botes de jarabe vacíos, deben pasar por este proceso y nunca deben ser depositados en los puntos de reciclaje correspondientes a su material, si no en los puntos instalados en las farmacias.

Lo mismo ocurre incluso con los prospectos y cajas vacías y también debería realizarse con los medicamentos que, sin estar caducados, ya no son necesarios, como aquellos sobrantes tras la finalización de un tratamiento. Estos materiales, una vez descontaminados, pasarán al proceso normal de reciclaje. Por su parte, los restos de medicamentos se valorizan energéticamente y pueden llegar incluso a usarse como combustible, algo ya implantado en algunas plantas cementeras de Andalucía. En este sentido, señalan también lo que no se debe depositar en estos puntos, como jeringuillas, termómetros o radiografías.

Crecimiento

El director general de Sigre, Juan Carlos Mampaso, señala el crecimiento en Andalucía del reciclaje de envases tanto vacíos o con restos de medicamentos, que se sitúa en 85,32 gramos por habitante en 2017. Aunque algo por debajo de la media nacional -91,2 gramos por habitante- Mampaso explica que el crecimiento en los dos últimos años casi triplica al nacional y que las cifras «están cada vez más cerca».

Por provincias, es Córdoba la más que recicla, con 91,08 gramos por habitante en 2017, seguida de Sevilla, con 90,12, y Málaga, con 87,24. A la cola está Almería, con 70,92, precedida de Jaén, 75,72; Huelva, 81,96; Cádiz, 85,20; y Granada, con 86,52.

José Fiscal, consejero de Medio Ambiente, reconoce que Andalucía está por debajo de la media, pero expone que «según los datos aportados hemos reducido a la mitad la diferencia en los últimos años y Andalucía es una de las comunidades que más crece» en reciclaje de medicamentos, asegurando que a este ritmo «pronto alcanzaremos la media nacional».