El consejero Aquilino Alonso presentó balance de donaciones y trasplantes de 2015
El consejero Aquilino Alonso presentó balance de donaciones y trasplantes de 2015 - ROCÍO RUZ
TRASPLANTES

«Estaba sumido en una depresión, esperando la muerte, y me llegó un corazón»

Enrique Castrillo y María Luisa Sarmiento han salvado sus vidas gracias a un trasplante. José Muñoz, gracias a su mujer, que le ha donado un riñón.

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Las donaciones de órganos en Andalucía se han incrementado un 26% durante los seis primeros meses de 2016, motivo de orgullo para toda la comunidad. La tasa interanual de donantes por millón de población se sitúa en 43,6, cifra que, además de superar la media española, duplica las tasas medias anuales alcanzadas por los países de la Unión Europea, con 19 donantes por millón. La generosidad del 88% de las familias andaluzas, que dicen sí a la donación, así como las innovadoras técnicas ya se han extendido a otras comunidades, han contribuido a que un paciente andaluz tenga el doble de posibilidades de ser trasplantado que en el resto de la Unión Europea. Algunos de los beneficiados han querido compartir su historia con ABC de Sevilla.

Enrique Castrillo, trasplantado de corazón

Enrique Castrillo
Enrique Castrillo - ABC

Enrique Castrillo acaba de cumplir siete meses, justo el tiempo que hace desde que recibió el corazón que le ha devuelto la vida. Con 22 años le detectaron una cardiopatía congénita que lo ha ido asfixiando poco a poco hasta el punto de no poder siquiera moverse. Por eso, siempre recordará el 4 enero de 2015 como uno de los días más felices de su vida. A sus 47 años, lo llamaron del Virgen del Rocío para anunciarle que había un corazón para él. «Cogí un macuto, casi con mi último aliento, y me olvidé de la depresión en la que me encontraba sumido; hasta el punto de que entré a quirófano contando chistes», rememora el sevillano.

La operación resultó todo un éxito. «Durante estos meses, me han hecho revisiones exhaustivas y ahora sigo con un tratamiento de por vida», cuenta. A los cinco días de recibir su nuevo corazón, decidió ponerse a andar. «Soy muy cofrade y, como quería estar en forma para cuando llegara Semana Santa, caminaba cada día un poco más que el anterior con el objetivo de llegar a la Catedral. En la Semana Grande de Sevilla, ya estaba perfectamente».

María Luisa Sarmiento, trasplantada de riñón

María Luisa es otro ejemplo de superación para quienes permanecen en una lista de espera aguardando el «milagro» de recibir el órgano que le salve la vida. Llevaba siete años esperando un riñón y conectada a una máquina de diálisis de 22.00 a 8.00 cuando se puso en marcha el programa «prueba cruzada virtual», en 2012.

María Luisa Sarmiento posa con su carné de donante del Servicio Andaluz de Salud
María Luisa Sarmiento posa con su carné de donante del Servicio Andaluz de Salud - ABC

Su caso era especialmente complejo, al ser una paciente hiperinmunizada y 0 negativo. «Tenía una alta probabilidad de rechazo al presentar niveles muy elevados de anticuerpos», precisa la sevillana. Sin embargo, al año de ponerse en marcha el nuevo sistema, que coteja los datos clínicos del donante con los del posible receptor de manera virtual y predice, de forma rápida y fiable, si son o no compatibles, encontró su riñon. Como ella misma reconoce, «mi vida ha cambiado radicalmente. Mi familia y yo no podemos ser más felices».

Desde que se implantara «prueba cruzada virtual», se trasplanta un paciente renal hiperinmunizado cada 24 días y la permanencia en lista de espera ha desecendido de siete años, antes de 2012, a un año desde que se pusiera en marcha.

María Colomer, donante de riñón

María Colomer
María Colomer - ABC

Salvar la vida de su marido le ha costado literalmente un riñón. «El médico nos dijo que la insuficiencia renal de José era límite y nos dio dos opciones, comenzar la diálisis u optar por el trasplante. Yo no me lo pensé», cuenta.

Como ha indicado a ABC de Sevilla, la operación resultó un éxito. «Utilizaron la técnica laparoscópica y ni siquiera lo noté. A los dos días me habían dado el alta y al mes estaba trabajando».