El escritor Antonio Rodríguez Almodóvar y el catedrático Rafael Cano son correspondientes andaluces en la RAE
El escritor Antonio Rodríguez Almodóvar y el catedrático Rafael Cano son correspondientes andaluces en la RAE - ABC
POLÉMICA

Expertos y defensores del andaluz claman contra «el disparate» de una Academia Andaluza de la Lengua

Los representantes de Andalucía dentro de la RAE muestran su «desconcierto» ante lo que consideran «algo innecesario»

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La propuesta planteada desde círculos próximos al Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) con la intención de crear una Academia Andaluza de la Lengua que estaría impulsada y sostenida por las administraciones públicas ha generado un rechazo generalizado entre filólogos, lingüistas, catedráticos y todo tipo de perfiles de expertos acerca de las hablas andaluzas. ABC ha contactado con algunas de estas voces autorizadas, en algunos casos representantes de Andalucía dentro de la RAE. Esta es su opinión:

El escritor sevillano Antonio Rodríguez Almodóvar es quizá el principal responsable de que términos flamencos tan vinculados a Andalucía como «seguiriya», «granaína», «toná» o «taranto» estén incluidos en el diccionario de la Real Academia Española. Como miembro correspondiente de la RAE considera que «todo impulso para dignificar el habla andaluza es positivo», pero «no considera necesario» el surgimiento de este tipo de herramientas teniendo en cuenta que «la Academia ha creado hace pocos meses la figura de 24 nuevos correspondientes que en diferentes comunidades autónomas estamos trabajando en la defensa de diferentes modalidades del castellano». En estos momentos «no parece haber consenso entre la comunidad de académicos, lingüistas y escritores por apoyar este tipo de iniciativas, aunque habría que ver qué recorrido», comenta el escritor alcalareño. Además, remarca que en estos momentos hay «una gran apertura» por parte de la RAE en incorporar nuevos términos en la próximo edición del diccionario que se publicará en versión digital.

De su lado, el catedrático de sociolingüística andaluza Pedro Carbonero, pese a su histórica reivindicación de un mayor apoyo institucional al estudio y la defensa del andaluz, también discute que «la creación de una Academia sea el procedimiento más adecuado», debido a que «el concepto de Academia está vinculado con la existencia de una lengua y está claro que el andaluz no es una lengua, sino una modalidad lingüística del español». Así, considera que la propuesta nacida desde sectores del separatismo andaluz sería «un tanto absurda» ya que la Real Academia tendría que gestionar instituciones similares en todas las regiones del país, algo inviable.

Críticas al «fanatismo reivindicativo»

No obstante, Carbonero si estaría a favor de que las administraciones impulsasen «alguna institución que diera un poco de más oficialidad al apoyo que requiere el desarrollo, que ya recoge nuestro propio Estatuto de Autonomía, en pro de la dignidad, el conocimiento y la investigación» pero desde organismos como «institutos, centros de investigación o de difusión», y nunca bajo el título de Academia.

En este sentido, Carbonero lamenta que el andaluz no haya tenido el apoyo merecido. En su experiencia, las instituciones se han movido en dos extremos que a su entender resultan «igualmente negativos». Por un lado, las posturas que se mueven entre «el menosprecio o la indiferencia» y por el otro aquellas que «llegan al fanatismo reivindicativo sin base científica». Sería en este punto en el que se podrían encajar iniciativas como la de la traducción de «El Principito» a una supuesta escritura en andaluz que aún buscando reivindicar el interés por nuestra cultura logran el efecto contrario por su falta de objetividad científica: «Llevan a la burla», sentencia.

«Es un completo disparate y un sinsentido»

Mucho más crítico se muestra el catedrático de la Universidad de Sevilla, Rafael Cano. Uno de los responsables del grupo de investigación sobre «El Español hablado en Andalucía», asegura que la propuesta de crear una Academia Andaluza de la Lengua ya era conocida dentro del ámbito académico y venía generando cierto rechazo, algo que ahora se habría incentivado al conocerse a través de ABC los vínculos de sus ideólogos con el SAT: «Es un completo disparate y un sinsentido», afirma Cano con rotundidad.

El también correspondiente de la RAE en Andalucía argumenta que la fundación de entes de este tipo, que «en Andalucía las hay como la Aademia de Buenas Letras de Sevillao las de medicina», necesitan de un riguroso respaldo del mundo científico y académico, algo que en este caso no existiría. Además, Cano carga contra los objetivos de la pretendida Academia Andaluza de la Lengua, criticando que «reivindicar la dignificación del habla andaluza es no decir nada» ya que eso es algo que consiguen los hablantes en su uso diario.

De igual modo, el catedrático en Lengua Española muestra su irritación ante la demanda de financiación pública o la cesión de patrimonio histórico para un proyecto surgido de manera espontánea cuando existen grupos de investigación y otros instrumentos científicos de una larga trayectoria que «sobrevivimos como podemos ante la falta de financiación por parte de la Junta»

Sobre la publicación de «Er Prinzipito» respaldada por el SAT, Cano considera que se trata de un «absurdo sobre otro absurdo» que en el ámbito académico siembra el «desconcierto» ante «la osadía y la frivolidad» que supone querer dotar de una ortografía propia a una variante meramente oral del castellano como es el andaluz.