El portavoz del Gobierno andaluz, Juan Carlos Blanco
El portavoz del Gobierno andaluz, Juan Carlos Blanco - E.P.

El Gobierno andaluz hace autocrítica pero también culpa a Rajoy por estar en el grupo de los pobres de Europa

La Junta liquida definitivamente Santana Motor once años después del cese total de su actividad

Sevilla/JaénActualizado:

El Gobierno andaluz tiene muy clara su estrategia de cara a Europa a pesar de la mala posición que ocupa Andalucía en las estadísticas oficiales de la Unión Europea, donde se sitúa entre los más pobres, y de los más de cien mil millones de euros que ha recibido de fondos europeos durante más de 30 años. Según defienden oficialmente, lo que falta es financiación e inversiones para poder converger con Europa.

Así lo ha sostenido la presidenta Susana Díaz en varias ocasiones y así lo mantenía ayer su portavoz además de fuentes de la Consejería de Hacienda consultadas por ABC. «Andalucía está en la senda de la convergencia de la Unión Europea, aunque es necesaria una mayor inversión pública en la comunidad y una mayor financiación, tal y como se coincide en Andalucía, en España y también en la propia Europa», aseguraba ayer el portavoz del Gobierno andaluz, Juan Carlos Blanco.

Según interpreta el Ejecutivo, la información publicada por la oficina de estadística europea pone de manifiesto que, desde que estallara la crisis económica en 2007 y hasta 2014, Andalucía ha perdido 13 puntos porcentuales de renta per cápita respecto a la media europea, lo mismo que el conjunto de las comunidades autónomas. Es más, el Ejecutivo regional recuerda que hay ocho comunidades que tuvieron un retroceso mayor como Asturias, Cantabria, Baleares, Canarias, Navarra, Aragón, Cataluña y Valencia. Hay que destacar, sin embargo, que en el grupo de las más pobres entre las pobres están sólo Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha.

El Gobierno andaluz sostiene que todas las comunidades han retrocedido en convergencia en estos años por las políticas restrictivas y de austeridad, sobre todo a partir de 2012 cuando « hubo un importante recorte del gasto y la inversión pública que se agravó con la llegada al Gobierno del PP y de Mariano Rajoy». «No se trata de poner excusa alguna, sino de contar la realidad explicando los por qués. Y por supuesto que hacemos autocrítica porque somos conscientes de que queda mucho por hacer pero también hay que reconocer que Andalucía encadena varios años de crecimiento económico y ha creado cerca de medio millón de empleos en lo que va de Legislatura».

Una de las principales críticas a la falta de inversión pública en Andalucía se centra en los Fondos de Compensación Interterritorial, destinados a corregir los desequilibrios económicos entre las regiones, que se han reducido en un 58,5% en España y en un punto menos en Andalucía en el período 2012-2018.

El caso de Santana Motor

En este contexto político, cabe destacar una de las decisiones que tomó ayer el Consejo de Gobierno en su reunión semanal. El Gabinete de Susana Díaz autorizó a la extinción por liquidación de la empresa Santana Motor, SAU, una compañía que estaba incluida en la Sociedad para la Promoción y Reconversión Económica de Andalucía, SA (Soprea), siguiendo así la normativa mercantil.

Se cierra así una empresa histórica que marcó un hito en el tejido industrial andaluz y en las páginas de la historia de la lucha obrera andaluza. Esta empresa fue todo un símbolo de la revolución industrial que fracasó en Andalucía a pesar de los años de bonanza que vivió. El establecimiento de la factoría de Santana Motor en Linares supuso una inyección económica que revitalizó la comarca jiennense.

Pero la crisis de 1994 le pasó factura a la empresa hasta el punto de que la empresa Santana decidió salir de la compañía que pasó a las manos de la Junta de Andalucía que la intentó reflotar. Según los datos recopilados por ABC, Santana Motor recibió en 20 años cerca de setecientos millones de euros de dinero público en diferentes conceptos, una buena parte de los cuales fueron de fondos europeos que, por cierto, fueron autorizados en cada ocasión por la Comisión Europea.

La mayor parte de estos fondos se destinaron a pagar prejubilaciones de los trabajadores que eran 2.400 cuando comenzó la crisis. Los diferentes procesos de relevo de la plantilla los dejaron en unos 1.100 trabajadores, tras las prejubilaciones masivas en 2011, con 792 personas. Justo en ese año, la Junta echó el cierre a Santana Motor que ayer extinguió legalmente y para siempre. Esta empresa fue sustituida por el plan Linares Futuro que supuso un auténtico fracaso ya que no logró reflotar la industria local.