El Gobierno quiere librar «la batalla de los crucifijos» para tapar la crisis, según el PP
El secretario de la Comisión de Educación del PP andaluz, Fran Oblaré. RAFAEL CARMONA

El Gobierno quiere librar «la batalla de los crucifijos» para tapar la crisis, según el PP

J. M. CAMACHO. MÁLAGA
J. M. CAMACHO. MÁLAGA Actualizado:

Algunos partidos políticos, sindicatos y asociaciones católicas mostraron ayer una cierta cautela y prudencia ante el anuncio del PSOE de retirar símbolos religiosos y crucifijos de centros públicos. El más crítico fue el PP quien habló de vulneración de derechos fundamentales y ataque contra la libertad de credo.

Para el diputado del PP en el Parlamento andaluz y secretario de la Comisión de Educación, Fran Oblaré, se trata de «otro brindis al sol de los socialistas para tapar la crisis». Oblaré manifestó que ya no hay crucifijos en los colegios públicos y por tanto la propuesta del Gobierno afectará solamente a los colegios privados concertados. Afirmó que es una medida que «atenta contra la libertad de credo, recogida en nuestra constitución, y vulnera los derechos fundamentales del ciudadano».

El diputado popular señaló que, además, es un ataque a la religión cristiana por parte de los socialistas, que están obsesionados con la Iglesia católica. «El PSOE se olvida que la mayoría de los españoles y europeos son cristianos», apuntó Oblaré, quien se mostró partidario de preservar los símbolos religiosos en los colegios e institutos tanto públicos como privados.

En su opinión, el Gobierno no debe inmiscuirse en los centros privados ni chantajearlos con el dinero público.«Ya hay un precedente con la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Y ahora quiere firmar convenios y conciertos con los privados para imponer sus ideas», resaltó el diputado popular.

El secretario de la Comisión de Educación en el Parlamento andaluz dijo que tanto el Gobierno de Rodriguez Zapatero como el de José Antonio Griñan deberán esperar hasta que se pronuncie otras instancias superiores como el Tribunal Constitucional sobre la sentencia de Valladolid, donde por primera vez en España un Juzgado de lo Contencioso administrativo ordenó la retirada de crucifijos de un colegio público. Según el juez, el mantenimiento de los símbolos religiosos en el centro educativo conculca derechos fundamentales consagrados en los articulos 14 y 16.1 de la Constitución referidos a la igualdad y la libertad de conciencia.

Oblaré recordó que la sentencia hace referencia a los colegios públicos, pero no a los privados. «Considero que la retirada de crucifijos de centros privados atenta contra la libertad de credos y vulnera derechos fundamentales. El PSOE lo que pretende es que nos centremos en la batalla de los crucifijos y nos olvidemos de la crisis», dijo.

Desde los sindicatos señalaron que es raro ya encontrar crucifijos o vírgenes en los institutos. «Quedan muy pocos símbolos religiosos en centros públicos, salvo en algunos rurales o en edificios antiguos que no se hayan rehabilitado», apuntaron.

Por otra parte, organizaciones de carácter religioso vinculadas a la diócesis malagueña expresaron su malestar por la propuesta del PSOE, aunque declinaron pronunciarse mas ampliamente hasta conocerla con mas detalle. No obstante, algunas señalaron que la decisión de retirar símbolos religiosos no correspondía al Gobierno sino a los consejos escolares de cada centro.