ANDALUCÍA DE LOS EXTREMOS

Huelva y Almería: el desafío de vertebrar Andalucía

Juanma Moreno tiene ante sí el reto de calmar las quejas de ambas provincias que se sienten abandonadas durante décadas por las administraciones

Sevilla/ Huelva/ AlmeríaActualizado:

Huelva y Almería son los extremos de Andalucía por Oriente y Occidente. Ambas provincias son, además, muy similares en su potencial turístico y agroalimentario, dos sectores que el recién estrenado presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, señaló como prioritarios tanto en su acuerdo de Gobierno con Ciudadanos como en su discurso de investidura.

Ambas provincias acumulan, además, años de reivindicaciones al sentirse olvidadas por las Administraciones. Suelen tener índices bajo de inversión por habitante en los presupuestos del Estado y de la comunidad, como prueba que Almería con 80,42 euros fuera la provincia con menos inversión por habitante en los Presupuestos Generales del Estado de 2018. Las quejas se centran especialmente en el capítulo de infraestructuras, sobre todo ferroviarias. Viajar en tren de una capital a otra en la misma comunidad lleva más tiempo que hacerlo desde cada una de ellas a Zaragoza.

Ese sentimiento ha calado en Huelva hasta el punto de que diferentes colectivos onubenses están organizando una gran manifestación, prevista para el 15 de marzo, para demandar infraestructuras. Los grupos políticos del Ayuntamiento y la Diputación, así como la Federación Onubense de Empresarios y los sindicatos mayoritarios, participarán en la marcha para exigir a todas las Administraciones más inversión pública en la provincia. El Consejo Económico y Social ha cifrado en 1.500 millones de euros el déficit de infraestructuras en en los últimos 15 años.

En Almería, se constituyó una «Mesa del Ferrocarril» que ha venido denunciando el aislamiento ferroviario de la provincia. Sus representantes denuncian por «vergonzosa» la conexión ferroviaria que une la ciudad con Sevilla en la actualidad que obliga a hacer cuatro transbordos en un viaje de entre siete y diez horas -según los tramos de carretera- para recorrer 400 kilómetros.

Más allá del olvido

Ambas provincias tienen mucho más en común que el olvido y esas similitudes dan buena cuenta del potencial que acumulan. En primer lugar, son los principales polos agrícolas de la comunidad. Los invernaderos hortofrutícolas almerienses compiten con los plásticos y cultivos intensivos de bayas onubenses. La agricultura en Almería y Huelva es además especializada, con una gran inversión en I+D y que busca sobre todo el mercado exterior.

La potencia del sector en ambas provincias es indiscutible. Según datos de la Junta de Andalucía, a través de Extenda, en los seis primeros meses de 2018, la exportación andaluza de hortalizas y frutas alcanzó los 3.512 millones de euros, el 42 por ciento del total de España. Lidera el ranking Almería, con unas ventas de 1.643 millones de euros y le sigue Huelva con 1.011. A mucha distancia están Málaga (239) o Sevilla (234).

Cultivo de fresas en Huelva
Cultivo de fresas en Huelva - ABC

Las similitudes de ambas provincias no acaban en la industria agroalimentaria. También en el turismo tienen mucho que ver. Almería y Huelva tienen un amplísimo litoral para acoger, sobre todo, el turismo de sol y playa. Lo que les falla, se quejan en el sector turístico, son las comunicaciones. Sin una buena red de carreteras, un puerto en condiciones o un aeropuerto de primera, ambas provincias sufren un efecto embudo que les cuesta salvar.

También en el plano ecológico, Huelva y Almería comparten un potencial. Ambas provincias acogen sendos parques naturales de fama internacional. En el caso de Huelva, Doñana. En el de Almería, Cabo de Gata. Y a esas zonas se suman multitud de áreas protegidas, lo que supone una bendición en lo ecológico pero un lastre en el desarrollo económico, sobre todo porque afecta a enclaves turísticos, por lo que reclaman compensaciones.

Autovía del Almanzora

Almería carece de numerosas infraestructuras comprometidas desde hace años. La autovía del Almanzora acumula más de un cuarto de siglo de retraso. Su avance es tan lento como el que protagonizan la Variante de Roquetas de Mar y el desdoblamiento de la carretera Vera-Garrucha. En materia de comunicaciones, el aeropuerto sigue sin despegar, sobre todo por sus prohibitivos precios en vuelos nacionales y el ferrocarril sigue en vía muerta. Las mejoras en el entramado ferroviario con Madrid y Sevilla son ínfimas y el Corredor Mediterráneo es asignatura pendiente. En materia sanitaria, el hospital Materno-infantil, la gran promesa electoral de Manuel Chaves en 2008 duerme el sueño de los justo y Susana Díaz ha salido de la Junta sin culminarlo.

A pesar de las escasas inversiones de la administración pública y de las precarias infraestructuras existentes, los empresarios almerienses han sabido sacarle punta a la adversidad. Una muestra de ello es el sector de la piedra natural, donde el mármol de Macael se consolida como uno de los productos estrella de la provincia.

En el extremo occidental, Huelva, hace también recuento de olvidos de la administraciones autonómica y central. Prueba de ello han sido las manifestaciones de protesta de la Plataforma por una Sanidad Digna. La inversión pública se ha desplomado un 87% entre 2008 y 2015.

Invernadero de tomates en Almería
Invernadero de tomates en Almería - ABC

Para Huelva resultan «imprescindibles» la llegada real del AVE Huelva-Sevilla (la paradoja es que ha estrenado una estación AVE sin AVE), la mejora del trazado ferroviario entre ambas ciudades, la modernización de la línea Huelva-Zafra. Reivindica asimismo la construcción de un aeropuerto. En carreteras, el desdoble de la N-435 a Badajoz y su conexión con la Ruta de la Plata y el tercer carril de la A-49. Asimismo en materia sanitaria, además de la apertura de los centros de alta resolución proyectados, la gran reivindicación es el Hospital Materno Infantil.

A esto se suma que más de un tercio de la provincia se encuentra bajo alguna figura de protección ambiental, situación que ofrece lecturas contrapuestas, lo que es una oportunidad ecológica pero limita las inversiones en industria y turismo. El retraso en las medidas para compatibilizar la agricultura intensiva del entorno con la conservación de las reservas hídricas de Doñana, son solo un ejemplo de esa tensión en el territorio.

Con la química y básica como pilar industrial y a la espera de que la industria de transformación haga justicia a su potente agricultura, la minería vuelve a ser una esperanza para Huelva, a pesar de su inestabilidad como negocio. Todo ello, junto al potencial pesquero, que quiere reactivarse con la nueva lonja y la Ciudad del Marisco en el Muelle de Levante, hace que Huelva mire a su puerto como motor de desarrollo. La operación para gestionar el tráfico de mercancías desde el nodo logístico de Majarabique en Sevilla lo corrobora.

Huelva a occidente y Almería al oriente, piden paso. Quieren inversiones. A la espera de que se conforme un nuevo Gobierno en España, las demandas correspondientes llegan al nuevo Ejecutivo de la Junta de Andalucía, que ha expresado entre sus objetivos lograr una mejor vertebración de Andalucía y la ubicación de algunas de sus estructuras en esas provincias -Almería será sede del centro de Tecnología de Alimentos- para que el «cambio» se note de extremo a extremo de Andalucía.