El consejero Javier Imbroda
El consejero Javier Imbroda - ABC

Imbroda, sobre los profesores en Andalucía: «Hay profesionales que tienden a la baja, que flojean»

El consejero de Educación asegura que Andalucía sufre una «situación de emergencia educativa»

SevillaActualizado:

Andalucía vive «una situación de emergencia educativa», según el consejero andaluz de Educación, Javier Imbroda, quien ha asegurado que se ha encontrado con 2.462 actuaciones pendientes en materia educativa desde 2006 y por un valor de 835 millones de euros.

Con «tasas intolerables» de abandono y fracaso escolar del 22 por ciento, «un auténtico drama», el consejero ha asegurado que en el sistema educativo andaluz hay «zonas oscuras», y ha puesto un ejemplo, su visita a un centro educativo mayoritario en alumnos de etnia gitana.

En ese centro, que le recordó «la España,de los años 40», encontró «un absentismo brutal y un profesorado resignado», además de unas instalaciones ante las cuales, ha confesado: «Se me cayó el alma a los pies».

No obstante el director del centro insistía en darle las gracias por la visita ya que nunca un responsable de Educación había ido allí jamás, a lo que Imbroda, recién llegado al cargo, respondió pidiéndole perdón en nombre de la Consejería porque le daba «vergüenza» encontrarse lo que vio.

Imbroda ha descartado que pueda lograrse un pacto por la Educación porque, como también sucede con la Sanidad, «han sido armas políticas y, con ellas, se ha estado más pendiente de las ideologías que de las ideas».

«La escuela pública sufre» ha remachado el consejero porque las familias llevan a sus hijos a Primaria y se olvidan de ellos hasta que acaban el Bachiller y porque «simplemente un programa de apoyo» escolar estival de quince días como el que él ha presentado como una de sus primeras medidas ha sido «rotundamente rechazado» por PSOE y Adelante Andalucía.

Imbroda ha asegurado haber suprimido la Agencia de Evaluación «porque era una Comisaría Política», y ha señalado que han logrado sustituir a los profesores de baja en cuatro días en vez de en quince, como antes.

«Hay profesionales que tienden a la baja, que flojean», algo que sucede entre el profesorado como en cualquier otro colectivo laboral.

También ha asegurado que «igualar por abajo es un auténtico desastre porque se impide el talento y el desarrollo» y, para elevar la calidad educativa ha demandado un cambio de mentalidad, una transformación social y tratar de que los niños y los jóvenes «vivan en un estado de permanente motivación».