El consejero de Salud, Jesús Aguirre, en el pleno del Parlamento
El consejero de Salud, Jesús Aguirre, en el pleno del Parlamento - ABC
SANIDAD

La Inspección descubre más trampas del SAS para alterar la lista de espera

El consejero de Salud desvela que ha abierto una información reservada e irá a la Fiscalía si detecta infracción penal

Sevilla Actualizado: Guardar
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El SAS ha abierto una información reservada sobre las anomalías en la gestión de las listas de espera que se registraron en los centros sanitarios andaluces y que han aflorado después de que la Consejería de Salud ordenara a la Inspección Médica una investigación pionera «in situ» de los procesos asistenciales en cada centro.

Parte del contenido de las irregularidades descubiertas por los inspectores en esta investigación fueron desveladas ayer en el Parlamento por el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre. «Es evidente que este tipo de acciones son inadmisibles en el Servicio Andaluz de Salud y analizadas en su conjunto, no sólo puede atribuirse a una pésima gestión, sino que pensamos que perseguían un objetivo político: reducir las listas de espera en Andalucía», dijo el consejero antes de anunciar que de la información reservada que ha iniciado el SAS «podría derivarse la apertura de expedientes disciplinarios, es decir, procedimientos administrativos sancionadores», en relación a los responsables políticos de cada centro.

En el caso de que de lo analizado en esos expediente se deriven, además de las irregularidades administrativa, infracciones de tipo penal, «se comunicará a la Fiscalía y a los órganos jurisdiccionales competentes», adelantó Aguirre.

Entre otras irregularidades, la Inspección médica ha detectado a más pacientes «guardados en los cajones», entre ellos 22.230 pacientes a los que el SAS tardó 300 días en inscribir en el registro de demandantes de una intervención quirúrgica una vez que el especialista le prescribió la operación, en contra de lo que dicta la norma, que establece un plazo para inscribirlos de treinta días tras la presentación de la solicitud por parte del paciente.

Aguirre lamentó que con el anterior Gobierno, «los inspectores médicos de la consejería no entraban en los hospitales del SAS». El consejero justificó que desde su toma de posesión no se hayan publicado los datos actualizados de la lista de espera ya que considera que no deben publicarse nuevos datos hasta que finalice esta actividad inspectora y esté ultimado el expediente de información reservada.

Anomalías habituales

Entre las anomalías que los inspectores han podido constatar se encuentran agendas cerradas que sólo se abrían de mes en mes y que por tanto dejaban a los pacientes que presentaban su solicitud de demanda quirúrgica en situación de «no tramitadas» al no registrarse su entrada ni incorporarse al registro de la AGD (Aplicación para la Gestión de la Demanda).

Otra práctica común era que cuando a un paciente le correspondía la intervención se le decía que debía visitarlo de nuevo el especialista. De este modo, no se inscribía en la lista de espera de la intervención. «A otros pacientes se les inscribía en la lista de espera cuando estaba a punto de concluir el plazo de garantía; también hemos constatado casos de reevaluaciones clínicas de pacientes que no están documentadas en la historia clínica. Por tanto, se desconoce por qué se realizaron», añadió el consejero Jesús Aguirre.

Asimismo, los inspectores han detectado casos de destrucción de parte de la documentación cuando ya se había intervenido al paciente.

Otra anomalía se producía cuando a los pacientes se les asignaba una intervención «Temporalmente No Programables», que por diversas causas no se podía realizar la intervención quirúrgica, y eran sometidos sobre la marcha a una reevaluación clínica por decisión del médico o del paciente no justificadas, sin que quedara constancia en la historia clínica.

Los inspectores han tenido conocimiento además de documentos que no están firmados por los médicos ni por los pacientes; de que se pasa a la situación de «Temporalmente no Programable» por llamadas telefónicas de pacientes (sin que quede constancia por escrito); y de que el pase a «Temporalmente no Programable» se produce en fechas próximas a que se consuma el plazo de garantía reglado para la operación quirúrgica.

Las irregularidades afectaban además a la gestión de las citas con centros concertados. «El SAS ofrecía al paciente que su intervención se realizara en un centro privado el mismo día que se inscribía en la lista de espera y se le daba de baja de la lista de espera al paciente una vez que era derivado al concierto», desveló el consejero.

Respuesta de los grupos políticos

La reacción del PSOE fue de dura crítica. Jesús María Ruiz acusó al consejero de «engañar de forma impúdica y no inocente», al tiempo que lo retó a acudir a los tribunales. «Si descubren alguna actuación contraria a la ley le reto a que vayan a los tribunales».

Desde Ciudadanos, Andrés Ramón Semper, puso en valor la reducción de las listas de espera, al igual que la representante del PP, Virginia Pérez.

La diputada de Adelante Andalucía, Vanessa García, puso el acento en la confusión de los datos. «Si dicen que ahora hay nuevos datos es porque no han hecho bien su trabajo o porque han inflado los datos». Además, ha advertido de que la reducción de las listas de espera se está haciendo con intervenciones menores que no necesitan ingresos. «Están haciendo trampas al solitario», ha opinado.

María José Piñero, de Vox, destacó que la reducción de las listas de espera se están reduciendo en algunas provincias más que en otras y abogó por aumentar los conciertos con la sanidad privada para agilizar estas intervenciones o pruebas médicas.