Una de las testigos en el juicio de la pieza política del caso ERE
Una de las testigos en el juicio de la pieza política del caso ERE - EFE
CASO ERE ANDALUCÍA

Una interventora estalla en el juicio: «¿Cuántas veces hay que avisar de que están haciendo las cosas mal?»

Victoria López asegura que la Consejería de Empleo fue advertida de la financiación inadecuada de las ayudas y «no le importó»

SevillaActualizado:

Victoria López Gutiérrez, interventora delegada de la Consejería de Empleo entre 2004 y 2008, ha criticado este martes en el juicio de la pieza política del caso ERE que este órgano, que daba las ayudas irregulares para prejubilados y empresas en crisis, no hiciera caso a la Intervención de Control Financiero Permanente ante los continuos «avisos» que le trasladó de que «se estaban haciendo mal las cosas» en sucesivos informes.

En su declaración como testigo en el proceso contra 22 ex altos cargos de la Junta de Andalucía, López Gutiérrez ha asegurado que de forma reiterada se puso de manifiesto que se estaban utilizando inadecuadamente las transferencias de financiación como mecanismo para allegar fondos desde Empleo al ente instrumental IFA/IDEA para pagar las ayudas que la Consejería concedía. «Me pregunto cuántas veces se tiene que avisar de que se están haciendo las cosas mal: veinte, treinta veces», ha afirmado.

La funcionaria, que ahora es interventora adjunta a la Intervención General para fiscalizar entes públicos, ha respondido de este modo a una pregunta del letrado del exdirector general de Trabajo Juan Márquez, que sucedió a Francisco Javier Guerrero al frente del departamento que daba las subvenciones. El abogado Manuel Pérez Cuajares le cuestionó sobre cómo era posible que nadie en la Intervención de Empleo «tomara cartas en el asunto por no fiscalizar bien esas transferencias».

López Gutiérrez reaccionó indignada asegurando que la responsabilidad es del órgano gestor, que «no le interesa, no le importa y sigue haciendo lo mismo» a pesar de que «se le está diciendo que lo está haciendo mal y lo sigue haciendo mal». «¿En qué norma dice que hay que decirlo más de una vez?», se cuestionó. Agregó que la Intervención siempre actúa y emite sus informes «conforme a las normas» y basándose en unos procedimientos reglados.

Visiblemente molesta, la testigo contestó a Pérez Cuajares que «yo sé lo que hice y sé lo que no hicieron los que debieron hacerlo», en relación a la Consejería de Empleo que continuó utilizando el mismo sistema a pesar de las reiteradas advertencias de que no era lo legal. El tribunal que juzga, entre otros, a los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, trata de determinar si se empleó un sistema delictivo para dar y pagar subvenciones que comprometieron 855 millones de euros entre 2000 y 2011.

El letrado le reiteró la pregunta y la funcionaria reiteró que con los ojos de hoy las cosas se observan de otra manera. «Ahora todos somos altos, rubios y tenemos los ojos azules, pero yo no puedo hacer elucubraciones» sobre lo que habría pasado por el hecho de que la Consejería de Empleo ignorase sus avisos.

López Gutiérrez ha indicado que las transferencias de financiación sólo pueden emplearse para financiar la actividad genérica del ente instrumental, en este caso IFA/IDEA, pero no para dar subvenciones porque esto presupone un fin concreto.

El interrogatorio ha estado cargado de tensión. Hasta el punto de que el tribunal llamó la atención a la testigo para que se limitara a contestar las preguntas «sin pedir explicaciones sobre las preguntas que les hacen», durante el interrogatorio del fiscal, que le había interpelado sobre las reuniones de coordinación entre los distintos interventores de Empleo, IFA/IDEA y el interventor general de la Junta.

A preguntas del abogado del exconsejero de Empleo Antonio Fernández, la interventora ha señalado que desconocían que las transferencias se estuvieran empleando para abonar subvenciones para prejubilaciones. «No es cierto en absoluto» que lo supiera, «por no decir una cosa más fuerte», ha contestado. El letrado Alfonso Martínez del Hoy insistió en esta línea y fue cuando la testigo estalló: «No voy a venir a esta sala a hacer elucubraciones y a imaginar».