José Chamizo, de Defensor del Pueblo Andaluz a protector de los más vulnerables desde su ONG Voluntarios por Otro Mundo
José Chamizo, de Defensor del Pueblo Andaluz a protector de los más vulnerables desde su ONG Voluntarios por Otro Mundo - M.J. LÓPEZ OLMEDO
ENTREVISTA

José Chamizo: «Andalucía está perdiendo su identidad»

Este cura que fue defensor del Pueblo Andaluz se muestra preocupado por el poder del narcotráfico en las zonas que controla y por el aumento de la pobreza

SevillaActualizado:

¿Qué es Andalucía para usted?

Para mí es una nación, no en el sentido del separatismo, sino por su número de habitantes, su producción agraria y en menor medida la industrial, su paisaje… Andalucía es una nación sin el tono separatista de la palabra, pero sí en el sentido de la conformación de su realidad.

Usted ha sido defensor del Pueblo Andaluz. ¿Cómo es ese pueblo?

Está evolucionando en algunos aspectos negativamente. Se pierden valores como la solidaridad entre los andaluces, o con la gente que viene de fuera. Con honrosas excepciones, como lo que estamos viendo en Tarifa.

¿Qué estamos observando en esa punta de Europa?

Ante la llegada tremenda de inmigrantes, la sociedad se ha movilizado y hay mucha gente del pueblo, y de fuera, que hacen la vida de estas personas más digna.

¿Cuál es la situación actual del Campo de Gibraltar, un lugar que usted conoce bien por su origen?

La situación es dual, como casi todo lo de hoy. Por una parte, ahí está la sociedad normalizada, la gente que vive de su trabajo. Por otra, los que se dedican al tráfico de drogas. Da la sensación de que en determinados ambientes no se respeta el Estado de Derecho.

¿Es cierto que los narcos se han hecho los dueños de la situación?

Temporalmente sí. Desde que irrumpe la coca, hay una norma no escrita en los ambientes políticos: la droga ya no es un problema porque sus consumidores son gente de orden.

¿Qué resortes mueven los narcos?

Todos los imaginables. Están muy bien aconsejados por abogados o por psicólogos. Otro gran resorte es el dinero, que sirve para comprar voluntades. A veces compran la voluntad de algunos estibadores, o de algún miembro de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, dejando en mala situación a los compañeros que se juegan la vida de verdad.

Como defensor del Pueblo detectaba los grandes problemas de Andalucía. ¿Cuál es el primero?

La pobreza. En Andalucía hay un millón de personas que viven con menos de 400 euros al mes. Relacionado con la pobreza, el paro. En tercer lugar está la situación de las personas con discapacidad física o psíquica.

¿La Ley de Dependencia ha servido para mejorar eso?

Ha servido en lo que va de año. La ley empezó mal porque se calculó mal. El gran problema de esa ley es la financiación. Hay graves problemas de retrasos y reconocimientos. Es cierto que se ha invertido dinero y que se ha mejorado en parte, pero queda mucho por hacer.

¿La inmigración estaría en esa lista de problemas?

La inmigración es un problema, especialmente en el ámbito de los menores de edad. Hay que tener en cuenta un dato significativo: han venido 1.600 menores en lo que va de año.

¿Por qué vienen tantos menores?

Al ver las dificultades por las que atraviesan en sus países de origen, sus padres los mandan porque no son devueltos. Eso les asegura un futuro mejor fuera de su país de origen. La mayoría son marroquíes.

¿Cuándo empieza el problema de verdad?

Cuando cumplen 18 años y no hay recursos para atenderlos. Ahí entra nuestra ONG, Voluntarios por Otro Mundo.

¿Cómo definiría o calcularía el grado de conciencia del pueblo andaluz ante esos problemas?

La gente sabe dónde están esos problemas. Ha habido movilizaciones últimamente. Se han dado en ámbitos como el sanitario, el educativo, el empleo, o incluso la dependencia. Hay conciencia en el pueblo andaluz, pero no se logra la unidad de criterio. Es una situación rara la que vivimos, porque se está dando una pérdida de identidad como pueblo.

¿Qué opina sobre Spiriman, el doctor granadino que ha conseguido movilizar a miles de andaluces?

Es cierto que ha movido conciencias, y que ha obtenido una gran respuesta. Hay que pasar de la polémica y darle valor a esa movilización que ha acertado en el diagnóstico de las deficiencias del sistema sanitario andaluz.