Juan Bravo, consejero de Hacienda, Industria y Energía
Juan Bravo, consejero de Hacienda, Industria y Energía - JUAN FLORES
Entrevista

Juan Bravo, consejero de Hacienda: «En casa las cuentas las lleva mi mujer»

Este inspector de Hacienda y exportero de fútbol sala asegura que en la Junta ha tendido que «parar muchos balones»

SevillaActualizado:

Juan Bravo, inspector de Hacienda en excedencia, asegura que las cuentas de la Junta de Andalucía hay que llevarlas como si fueran las de su propia casa. Sólo que en la suya quien controla el presupuesto doméstico es su mujer. «Como buena casa, las cuentas las lleva mi mujer y las cosas van bien así», sonríe el consejero, que tiene tres hijos.

El consejero andaluz de Hacienda, Industria y Energía lleva las finanzas de una «casa», la de la Junta, que maneja un presupuesto superior a los 35.000 millones de euros. Las magnitudes no son comparables, pero las reglas son las mismas: «racionalidad y austeridad».

Ahorrar se ha convertido en una obsesión para un consejero que, nada más llegar, entregó un simbólico céntimo plastificado al resto de miembros del Ejecutivo para recordarles que deben estirar al máximo el dinero público. Bravo era diputado del PP en el Congreso por Ceuta cuando el presidente andaluz, Juanma Moreno, lo llamó para sustituir a Alberto García Valera, quien dejó al cargo por problemas de salud.

Antes de aprobar las oposiciones a la Agencia Tributaria, Juan Bravo era «Juanele», el portero del Jaén Paraíso Interior. En el club de fútbol sala militó durante dos temporadas a finales de la década de los noventa.Sus dotes como «cancerbero» las ha puesto en práctica en la Junta: «Tenemos que parar muchos balones». Como los 548 millones que la Junta ha tenido que pagar por sentencias en contra.

En el fútbol, el portero tiene mejor visión del campo que sus compañeros. En Hacienda sucede lo mismo. «Tenemos la posición de los presupuestos que nos permite a ayudar a los consejeros a tomar las decisiones más acertadas», señala. Pero que nadie se engañe: es un trabajo colectivo. Una consejería por sí sola no puede sostener un sistema como el de la Junta. «Es como un equipo de fútbol. Las ligas se ganan en el banquillo, no con las estrellas», advierte. En el Gobierno andaluz, los «galácticos» no son lo más importante.